El Salón de los Testigos de Jehová, ubicado en la calle Independencia, en pleno centro de Colima, fue clausurado por las autoridades al representar un riesgo latente de colapso, tras la fuerte tormenta registrada la noche del domingo 24 de agosto, que implicó la crecida del río Colima.
De acuerdo con los reportes, la creciente del río Colima erosionó los cimientos del citado inmueble, dejándolo inutilizable y con peligro para la población que habita o transita por la zona. El cierre se determinó como medida preventiva para evitar una tragedia.
La clausura se da en un contexto de daños a la infraestructura urbana que se registraron después de la citada tormenta intensa de corta duración, que presentó en la zona metropolitana Colima-Villa de Álvarez, la cual provocó inundaciones en avenidas principales, cortes de energía eléctrica y el desbordamiento del arroyo Pereyra.
Ese hecho se suma al derrumbe ocurrido la madrugada del 9 de agosto, cuando colapsó el edificio que por más de 4 décadas albergó al extinto periódico El Mundo desde Colima, también en la calle Independencia, a un lado del puente.
Ambos casos reflejan el deterioro de construcciones históricas ubicadas en una zona sensible a los efectos de la erosión fluvial y las lluvias intensas que se han presentado en las últimas semanas.

