La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) de Jalisco, en coordinación con la Agencia de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, activó un protocolo epidemiológico tras el deceso de un hombre en el municipio de Tonila, presuntamente contagiado por un becerro infectado con rabia paralítica.
La medida se realiza bajo la “Campaña Nacional para la Prevención y Control de la Rabia en Bovinos y Especies Ganaderas”, e incluye investigación epidemiológica, vigilancia, medidas zoosanitarias y actualización técnica, así como la aplicación de vacunas antirrábicas en todo el municipio.
La rabia bovina puede transmitirse a humanos sin mordeduras, a través de contacto con saliva, sangre o material cefálico de animales infectados, entrando por laceraciones, rasguños o heridas.
La Sader recomienda evitar manipular animales con síntomas como parálisis, incoordinación, dificultad para caminar, tragar o respirar, y no consumir carne o leche de estos animales.

