El Gobierno de México inició una ofensiva contra al menos 12 cárteles del narcotráfico que operan en Michoacán, donde en el último mes fueron asesinados el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y el líder de productores citrícolas, Bernardo Bravo.
La ofensiva fue delineada en una reunión en la XXI Zona Militar, con sede en la ciudad de Morelia, en la que participaron el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales; el comandante de la Guardia Nacional, Hernán Cortés; y el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
En el encuentro, Raúl Zepeda Villaseñor, secretario de Gobierno de Michoacán, confirmó que la ofensiva contra el crimen organizado se centrará contra una docena cárteles, aunque se podría ampliar en el caso de que sean identificados otros grupos criminales.
“Se combatirán a todos los grupos delincuenciales que operan en la entidad, donde ya se tienen identificados. El gobernador ya lo ha comentado, son más de 12 los grupos identificados”, precisó Zepeda Villaseñor.
Según mapas criminales elaborados por Ejército, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía General del Estado (FGE), al menos 12 organizaciones criminales operan en Michoacán.
Estos grupos delictivos se autodenominan como Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel de Tepalcatepec, Los Blancos de Troya, Los Viagras, Cártel de Los Reyes, Los Caballeros Templarios, Cártel de Acahuato, Cártel de la Costa, La Familia Michoacana, Cártel de Zicuirán, Pueblos Unidos y Cártel de Los Correa.
La fuerza operativa de la Guardia Nacional y del Ejército en Michoacán es de 10,506 agentes, quienes principalmente fueron desplegados en los municipios de Uruapan y Apatzingán, considerados como de “alta prioridad” por las áreas de seguridad nacional.
Estos elementos se suman a 1,781 agentes de la Marina, quienes se encargan de operaciones en el océano Pacífico y en los municipios costeros de Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana.

