La intervención en las cúpulas del templo de La Merced, aunque no son un material histórico, contó con la autorización del Centro INAH Colima, porque con el deterioro que presentaban se corría el riesgo de que cayeran y pusieran en peligro a los feligreses.
En ese sentido, el director del Centro Colima del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Luis Ignacio Martínez de la Rosa, explicó que por parte del patronato del templo de La Merced y del sacerdote del mismo, solicitaron la autorización para remover las cúpulas de las torres.
“Son cúpulas que se instalaron con material muy liviano después del terremoto de 2003, con el tiempo se deterioró y corría el riesgo de que pudieran caerse y lastimaran a alguna persona que fuera pasando”, precisó.



Indicó que, al ser una medida urgente ante el riesgo, el INAH Colima autorizó su remoción, sobre todo porque no es material histórico, y porque alguien podía salir lastimado.
Martínez de la Rosa mencionó que en su momento el patronato y el sacerdote les presentarán el proyecto de lo que pretenden hacer y entonces los arquitectos del Centro INAH Colima, especialistas en monumentos históricos habrán de revisar y proponer.
“Todo está dentro de la norma, no hay nada contrario a lo que establecen las leyes, agradecemos que hayan tenido la preocupación porque eso implica también proteger el patrimonio histórico”, añadió.
El funcionario federal mencionó que el proyecto tiene que ir acorde a la época del monumento (el templo de La Merced), que es del siglo XIX.
Finalmente, aclaró que el INAH no invertirá recursos económicos en dicha intervención.

