El sector empresarial del norte de México advirtió que la fortaleza del peso frente al dólar ha reducido la competitividad de la industria exportadora, lo que se ha reflejado en la pérdida de empleos, el ajuste de la producción manufacturera y la postergación de nuevas inversiones en zonas como Tijuana (Baja California), donde la economía depende en gran medida del comercio con Estados Unidos.
El dólar estadounidense se cambia actualmente a 17.14 pesos mexicanos, el nivel más fuerte de la divisa mexicana desde mediados de 2024.
Por ello, el profesor investigador de la Universidad CETYS, Ismael Plasencia López, señaló a EFE que el impacto ya se refleja en el mercado laboral.
“Durante el año 2025 Baja California perdió casi 18 mil empleos, de los cuales alrededor de 10 mil empleos son de Tijuana”, dijo al subrayar que uno de los principales factores es el efecto del tipo de cambio en las exportaciones.
A este impacto se suma el aumento de aranceles: “Los aranceles en promedio se han incrementado un 10%, pero si a eso le agregas una depreciación del tipo de cambio, estamos hablando de que las cosas se encarecieron 20% en un solo año”.
Esta situación ha provocado una reducción en las exportaciones y, en consecuencia, recortes en la producción y despidos.
“Al caerse las exportaciones significa que las empresas deben de bajar su producción y por lo tanto deben de despedir personas”, afirmó.
Tijuana, a escasos kilómetros de San Diego (California), se ha situado como un lugar clave para el desarrollo de la industria automotriz, aeroespacial, electrónica y de productos médicos en ambos lados de la frontera.
Casi la mitad del empleo en la industria de esta ciudad en el estado de Baja California con más de 2 millones de habitantes del noroeste de México está vinculado directamente con el comercio exterior y más del 85% de las empresas que exportan productos hacia el vecino del norte son de origen estadounidense, según datos oficiales.

