El All-Star Game disputado el pasado domingo 15 de febrero en Los Ángeles fue el más visto desde 2011, con un promedio de 8.8 millones de espectadores, informó la NBA tras el evento celebrado en el Intuit Dome, casa de Los Angeles Clippers.
La transmisión, realizada por la cadena NBC, registró su mayor nivel de audiencia en 15 años, de acuerdo con mediciones de Nielsen y Adone Analytics, cifras que reflejan un repunte en el interés del público por el tradicional juego de estrellas.
El incremento en la audiencia coincide con la implementación de un nuevo formato que enfrentó a equipos integrados por jugadores estadounidenses y del resto del mundo, con el objetivo de elevar la competitividad del espectáculo, que en ediciones recientes había sido cuestionado por la baja intensidad mostrada en la duela.
El Team Stars se quedó con la victoria con una plantilla integrada por Scottie Barnes, Devin Booker, Cade Cunningham, Jalen Duren, Anthony Edwards, Chet Holmgren, Jalen Johnson y Tyrese Maxey, quienes se impusieron en esta nueva modalidad que busca revitalizar uno de los eventos más emblemáticos de la liga.

