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A 30 años de su derrumbe, muro de Berlín sigue como presencia invisible: Historiador

Como parte de las Jornadas de Internacionalización de las Fronteras Culturales que realizan la Facultad de Letras y Comunicación y el Centro Universitario de Investigaciones Sociales (CUIS) de la Universidad de Colima, se impartió la conferencia “El muro de Berlín a 30 años de su derrumbe”, a cargo de Francisco Aguilar y Alejandra Balleza.

En una primera parte se habló desde una perspectiva histórica y conductual de lo que originó la construcción del muro, mientras que en la segunda se abordó la experiencia de vivir en Berlín, cómo las personas pasaron ese momento y cómo ha sido su integración social a 30 años de su derribo.

En su mensaje, Ada Aurora Sánchez Peña, directora del plantel, explicó que esa conferencia da continuidad a las actividades que tienen como propósito abrir un espacio de reflexión en torno a la comprensión del mundo contemporáneo desde diferentes aristas: sociales, políticas y culturales.

En ese sentido, dijo que se han desarrollado actividades académicas referentes a países como Chile, Venezuela y ahora Alemania, y que a lo largo del año revisarán países de diferentes latitudes en torno a temáticas específicas. Además, felicitó a los organizadores por ese espacio de análisis “que une a la comunidad docente y estudiantil”.

Al tomar la palabra, Francisco Delgado, profesor investigador del CUIS, comentó que la historia concentra los antecedentes de los acontecimientos, pero que desde su propio juicio, esa ciencia es algo más que antecedentes e información de lo ocurrido, pues “es una forma de analizar la realidad y los cambios sociales que afectan al presente; se vincula con la actualidad y analiza los cambios sociales”.

Así pues, habló del motivo de la construcción del muro como producto de la Segunda Guerra Mundial, y que ese contexto causó la división de Alemania en cuatro bloques, lo que derivó en la división de ese país en Alemania Oriental y Occidental, bajo la interferencia de la Unión Soviética y Estados Unidos, respectivamente.

En esa situación, continuó, “Berlín se ubicó como un enclave y una puerta de Alemania hacia occidente para huir del régimen comunista, y la oportunidad de los Estados Unidos para enviar armamento a Alemania Occidental, lo que causó una crisis diplomática entre ambas naciones y por lo cual la Unión Soviética decidió, en agosto de 1961, la construcción del muro”.

La construcción de dicho muro, agregó, “resultó un acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Soviética como una salida a la crisis diplomática que significaba Berlín, y a los chantajes por parte de los alemanes divididos”.

Posteriormente, habló de la caída del muro, lo que actualmente significa y el inicio de un nuevo orden político. Aquí dijo que de manera invisible hay diferencias entre ambas partes de Alemania, a pesar de que han transcurrido tres décadas.

En esa presentación hubo un enlace con Alejandra Balleza, quien a través de videoconferencia desde Berlín compartió el testimonio de quien vivió en su juventud la construcción del llamado “Muro de la vergüenza”, la cual empezó el 13 de agosto de 1961, dividiendo la ciudad con alambradas, bloques de piedra y edificios que fueron vaciados y cerrados.

Mencionó que esa nueva condición tuvo grandes impactos, especialmente en la vida de los berlineses, quienes aprendieron a vivir con dos modos distintos. “Lo ocurrido hace 30 años, la tarde del 9 de noviembre de 1989, jueves: en una rueda de prensa, Günther Schabowski, dirigente de la República Democrática Alemana, hacía saber a los periodistas extranjeros que los ciudadanos orientales podían salir del país a través de los puestos fronterizos”.

“A pregunta de los periodistas sobre cuándo entraba la orden en vigor, dijo las palabras mágicas: ‘De inmediato’, y miles de personas se dirigieron de manera pacífica hacia el muro, donde los guardias fronterizos no hicieron nada para contener la avalancha, y cruzaron a la República Federal Alemana (RFA)”, enunció.

Para finalizar, dijo que ahora, desde su experiencia en esa sociedad, es posible reconocer muros y fenómenos que hacen más especial la convivencia en ese país, a pesar del derribo del “Muro de la vergüenza”. Alejandra Balleza estudió en la Facultad de Letras y Comunicación y actualmente radica en Alemania.

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