México

Apoya adulto mayor a militares y brigadistas de Tepoztlan; proporciona techo y comida

Temeroso de que el fuego quemara su terreno, el señor Raúl Rojas Hidalgo abrió su propiedad para que ahí se improvisara un punto de descanso para militares y brigadistas que combaten el incendio en Tepoztlán, Morelos.

En su predio, ubicado en el camino antiguo a Santo Domingo, descansan 11 militares y 7 brigadistas, mientras tres helicópteros realizan de manera alternada descargas de agua con espuma retardante sobre las diferentes zonas de fuego.

De acuerdo con el comandante Zúñiga, a cargo de los uniformados, la brigada no puede hacer su labor mientras las aeronaves dejen caer el líquido, debido a que la zona está muy empinada y la masa de agua ocasiona deslaves.

Zúñiga sólo coordina la labor en tierra con las descargas aéreas, pero una vez en el monte quien lleva la mano es Chiquilín, un brigadista municipal de más de 2 metros de altura que carga pala y machete sin dificultad alguna.

“Todos los incendios son duros, pero este es particularmente difícil por el terreno, mira nada más”, dice, y señala las diferentes áreas de las que sale humo entre los peñascos.

“Si no fuera por los helicópteros esto ya se hubiera propagado más”.

De acuerdo con Reforma, la labor de la brigada no es apagar el fuego, sino abrir zanja, es decir, liberar un tramo de hojarasca, ramas secas y cualquier objeto inflamable para que el fuego no pueda avanzar por tierra hacia la zona de casas y terrenos, como el de Raúl Rojas Hidalgo.

A sus 63 años, el señor Raúl Rojas no puede subir al monte, así que lo que hizo fue llevarles de comer pollos rostizados y arroz, con agua de jamaica, a los brigadistas, lo que el comandante Zúñiga agradeció porque de lo contrario hubieran tenido que regresar al centro de Tepoztlán a comer y así ahorraron tiempo.

Para Don Raúl, tepozteco de nacimiento, lo indignante del incendio no es sólo que su propiedad corre riesgo, sino el daño al ecosistema. “Es devastador y es un crimen para la naturaleza, los animalitos, que son conejitos, que son ardillitas, aves, eso es un crimen”, dice, con angustia.

Para evitar más incendios en el Tepozteco, propone que se impida a foráneos subir a los montes, pero el policía municipal José Luis Jaimes considera que debería haber también sanciones más duras.

“En el incendio del año pasado, que ocasionó una jovencita que andaba jugando con bolas de fuego, nomás le impusieron una sanción de 5 mil pesos y que plantara arbolitos, pero se los iba a dar el Ejército, ¿cómo cree que nada más eso?”, comentó, a las afueras del campo de futbol donde las autoridades colocaron su centro de coordinación.

El mayor incendio en seis años

De acuerdo con las autoridades, el incendio se originó el domingo en el paraje Malinalapa por el descuido de paseantes, ya que el lugar del origen del fuego se encontraba lejos de zonas agrícolas.

“El fuego venía descendiendo, entonces se percibe que una parte alta, por alguna cuestión de negligencia, descuido, o de manera intencional”, refirió Raymundo Rosales, director de Emergencias y Contingencias Ambientales de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado de Morelos.

“La tarde del día lunes tuvo complicaciones, una característica explosiva, un comportamiento errático, y salió de control en varias zonas y en varios momentos, una parte crítica, alrededor de las 17:00 horas hubo varios intoxicados”, reconoció.

El martes, dijo, el fuego bajó muy rápido hacia una casa, además de que rodó material y cayeron brasas, pero la situación fue atendida.

El funcionario indicó que este incendio es el más grande que se ha registrado en Tepoztlán al menos en los últimos seis años. Hasta este miércoles, el incendio ha consumido 310 hectáreas, mientras que el fuego está controlado al 70% y está extinto totalmente en 50%.

“La superficie afectada es mucho mayor, hemos tenido eventos de 120, 180 hectáreas, de los últimos 6 años es el mayor que se ha presentado en la zona”, dijo.

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