Opinión

ARTÍCULO: 20 segundos frente al terremoto y ¿sin un SIAT-sismos?

Por Raymundo Padilla Lozoya*

El epicentro del reciente sismo, del 19 de septiembre del año 2022, fue ubicado por el Servicio Sismológico Nacional a poco más de 110 kilómetros de distancia de la ciudad de Colima. Al producirse la distensión que generó el sismo, fueron impulsadas ondas sísmicas que se desplazaron (dependiendo del tipo de suelo) a 6 kilómetros por segundo. Y su tiempo de traslado, desde el epicentro del sismo, en el Océano Pacífico, hasta la ciudad de Colima, fue de entre 3 y 4 segundos.

Las ondas primarias presentaron una baja frecuencia y solo fueron percibidas por los instrumentos científicos, NO las percibió la sociedad. Los colimenses percibieron las ondas secundarias, que viajaron a 4 kilómetros por segundo, y llegaron después, pero oscilando en una frecuencia superior, capaz de producir impactos, o sea daños.

Las ondas secundarias no produjeron daños instantáneos, ni colapsos en cuanto fueron percibidas. En los muros de viviendas y de edificios, primero se hizo notable el movimiento de la estructura por la vibración y oscilación, luego se produjeron fracturas y después inició el desprendimiento de escombros. Ese proceso ocurrió en varios segundos, dependiendo de la condición y resistencia de los materiales usados en la construcción.

Cuando se cuenta con un SIAT (Sistema de Alertamiento Temprano), la señal percibida por los sensores viaja, reportando el sismo. Entonces un algoritmo estima emitir la alerta, y si se trata de un sismo de magnitud importante, activa las bocinas en un período de 4 a 5 segundos. La onda secundaria de un sismo tarda 25 segundos en recorrer una distancia de 100 kilómetros.

Por lo anterior, si ya existiera en Colima un sistema de alertamiento, los colimenses hubieran contado, con al menos, 20 segundos frente al terremoto, para reaccionar y salvaguardar su vida en un lugar seguro o para resguardar a su familia. ¿Qué haría usted con 20 segundos de anticipación para reaccionar frente a un terremoto?

En años anteriores, en esa materia de Protección Civil imperó un rotundo rechazo a propuestas y críticas a quienes plantearan incorporar un SIAT para sismos en la entidad. El único argumento siempre fue que era innecesario ese sistema debido a la cercanía de algunos epicentros de sismos, con relación a Colima. Pero si ese mismo criterio hubieran aplicado las autoridades y científicos en Estados Unidos, Chile y Japón (por mencionar líderes en el tema) todavía no tendrían sistemas de alertamiento temprano en las costas y en los océanos. El impreciso y poco técnico argumento fue impuesto por décadas. Y por ese rechazo se omitieron muchas otras ventajas que tiene el contar con un SIAT y muy poco se promovió en Colima la innovación científica en esa línea de investigación.

El SIAT, como lo define el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico, A. C. (CIRES, A. C.), es “un sistema de alerta temprana para sismos, que avisa a la población con decenas de segundos antes de la llegada de un sismo, con el fin de que la sociedad realice acciones que protejan la vida y reduzcan la pérdida de bienes materiales”.

De acuerdo con la ONU, el SIAT debe contar con cuatro elementos:

1)         Conocimiento del riesgo. En Colima ya se tiene avances, con estudios recientes e históricos de riesgos sísmicos y desastres, y se cuenta con herramientas como Atlas de peligros y programas de ordenamiento territorial, entre otros.

2)         Sistema de monitoreo y alerta. En Colima no se cuenta con alertamiento temprano, solamente con instrumentos de monitoreo y registro de la actividad sísmica.

3)         Difusión y comunicación. En Colima es mínima la difusión y la labor de comunicación del riesgo sísmico.

4)         Capacidad de respuesta. En Colima es muy limitada aún, ni siquiera se cuenta con un equipo certificado USAR en todo el estado. Y en algunos municipios las unidades de Protección Civil cuentan con el mínimo personal y equipamiento.

En el estado de Colima, son tres las autoridades responsables de que exista un SIAT: 1) la gobernadora Indira Vizcaíno, 2) la secretaria general de gobierno Ma. Guadalupe Solís Ramírez y 3) Erick González Sánchez, encargado de la Dirección Estatal de Protección Civil. Son quienes están facultados para elaborar la solicitud y su firma autoriza el proyecto. La eficiencia de su labor preventiva, es determinante para salvaguardar la vida de cada colimense y del patrimonio, ante sismos.

El Comité Científico Asesor de la Universidad de Colima, solo sugiere o recomienda acciones para mejorar la eficiencia preventiva, o incluso puede ayudar a redactar el proyecto. Al respecto, el director actual del Observatorio Vulcanológico de Colima, doctor Raúl Arámbula ha manifestado que celebrará el día en que Colima cuente con un SIAT.

También el ingeniero Civil Francisco Ventura, profesor e investigador universitario y especialista en ingeniería sísmica, estudios de riesgo y vulnerabilidad sísmica en centros urbanos de ciudades medias, considera muy positiva la instalación de un SIAT en Colima. Además reconoce que se cuenta en Colima con sismólogos, tecnólogos y científicos sociales suficientes y muy capaces para hacer viable una propuesta innovadora.

En el mismo sentido nos pronunciamos otros investigadores de desastres, amenazas naturales y su prevención, como quien escribe, y como el doctor Mauricio Bretón, Investigador en el Observatorio Vulcanológico y especialista en erupciones históricas.

Por su parte, el director del CENAPRED (Centro Nacional de Prevención de Desastres), ingeniero Enrique Guevara Ortíz, también ha manifestado su beneplácito para “que se instale” un SIAT, porque lo considera una herramienta valiosa en el marco de la Gestión Integral de Riesgos de Desastres.

De igual manera, se han mostrado a favor de un SIAT todos los integrantes del GERIEM (Grupo Especializado de Respuesta Inmediata en Emergencias Mayores) con años de experiencia dedicada a la prevención de desastres.

A las asociaciones civiles y en general a la población colimense también le corresponde exigir a las autoridades mencionadas que se realicen cuanto antes las gestiones y licitaciones pertinentes.

Aún es IMPOSIBLE saber cuándo y a qué hora volverá a temblar, pero los sismos en el futuro de Colima son tan inevitables como lo es la muerte. Sin embargo, la prevención hará la diferencia entre prolongar la vida o acortarla. La prevención, ante algunas amenazas, depende, en parte, de lo que haga cada individuo, pero en un amplia escala es proporcional a la voluntad de ciertas autoridades y de su comprobable labor para salvaguardar la vida de los ciudadanos y preservar el patrimonio. Por fortuna, las autoridades y su gobierno actual no son iguales a las anteriores administraciones y en breve se realizarán las gestiones para el proyecto y las licitaciones públicas para contar en Colima con el mejor SIAT-SC (sismos-colima).

* Maestro en Historia y doctor en Antropología, especializado en Gestión de Riesgos de Desastre. Profesor e investigador de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima, miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I y miembro corresponsal de la Academia Mexicana de la Historia.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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