Opinión

ARTÍCULO: Bioenergética de las disfunciones sexuales

Por *Mtra. Ruth Holtz

Primera parte:

Wilhelm Reich, psiquiatra, discípulo disidente de Freud, fundó la bioenergética. Esta es una terapéutica de la energía del cuerpo que como bien explica Gustavo Fernández, en su libro Los secretos del triunfo sexual: “Su fundamento es aquél que dice que el ser humano cuenta en su organismo con una intrincada interacción de energías nerviosas, electromagnéticas, mentales y que su cuerpo, su conducta y su personalidad son las manifestaciones exteriores de ese sistema”.

Como parte de las técnicas de abordaje clínico de la psicoterapia que ofrecemos, la bioenergética es básicamente y en sus fundamentos una exploración de la sexualidad. Basada en el hallazgo de Reich sobre la energía que circula de pies a cabeza y de cabeza a pies como una electricidad, y que le bautiza con el nombre de “orgón” o bioenergía, de allí el término bioenergética, nos ocupamos de liberar las tensiones que impiden esa libre fluidez de la bioenergía.

En la sexualidad, el cuerpo que está tenso, que está acorazado por el miedo a sentir, por los traumas vividos, por el control exigido por nuestros valores sociales y culturales, por nuestros prejuicios y por nuestros sentimientos inaceptados, impiden el libre fluir de la energía sexual, manifiesta principalmente en el “orgasmo”. Esta palabra encierra un significado vago porque algunas personas no identifican claramente la sensación placentera en el clímax de su acto sexual o lo consideran igual a eyacular o sentir mucho placer, sin una clara diferenciación. Además de que las técnicas utilizadas en el coito pueden verse complicadas por las tensiones musculares con las que cada persona está acorazada por su historia y por su sufrimiento en la vida.

En el consultorio vemos personas que suelen acudir por un problema conciso que fue el detonante de pedir ayuda. Es raro que una persona acuda solamente por brindarse herramientas para conocerse a sí mismo o mejorar en su vida emocional, mental, sexual, bioenergética o espiritual. Cualquiera que sea el motivo de consulta, todos, sin excepción tendrán cierto funcionamiento bioenergético con mayor o menor grado de acorazamiento, es decir, de contracturas musculares, tensiones, respiración comprometida, así como síntomas de las denominadas enfermedades psicosomáticas. Aunque según Wilhelm Reich toda enfermedad es psicosomática tiene un origen en conflictos emocionales, en sufrimiento y en decisiones de controlar ciertas reacciones, emociones o de inhibirlas totalmente por considerarlas peligrosas.

La disposición a una relación sexual, el placer que cada parte puede obtener y brindar, las frustraciones y las decepciones, tienen que ver con la libre fluidez de su energía, orgón, libido, chi, o esa electricidad que circula en el cuerpo y que indica lo vivos que estamos. El bloqueo de la bioenergía no es sólo por razones sexuales, pero como el cuerpo es el mismo para expresar amor, rabia, alegría y placer, pues su bloqueo afecta toda acción y emoción, tanto como al orgasmo, a la función eréctil y a la excitación adecuada para alcanzar el placer.

La bioenergética es una técnica psicocorporal basada en posturas parecidas al yoga o al arte marcial, u otras para lograr liberar esa fluidez de la energía de cabeza a pies, la respiración plena y la involuntaria vibración de la cadera tan fundamental en la sexualidad, y que Reich llamó “reflejo de orgasmo”, pues lleva a la liberación de la tensión de todo el cuerpo y no sólo de los genitales. Sin embargo, Gustavo Fernández aclara: “El reflejo del orgasmo no es un orgasmo. Ocurre a un nivel bajo de excitación y es un movimiento suave. Produce una sensación agradable de libertad y gusto interior. Denota la ausencia de tensión en el cuerpo”. Y aunque no es un orgasmo, éste no es posible en un cuerpo acorazado o será de muy baja intensidad. Por eso las tensiones para controlar la bioenergía y no sentir (defensa ante el dolor) son la raíz de muchas disfunciones sexuales. Pero este tema acabará de aclararse en la segunda parte.

* Psicoterapeuta. Teléfonos: 312 330 72 54 / 312 154 19 40              

Correo: biopsico@yahoo.com.mx

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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