El Comentario - Universidad de Colima

ARTÍCULO: Español, el lenguaje vive en el cerebro y…

Por Mirtea Elizabeth Acuña Cepeda 

El lenguaje existe en nuestro interior, vive en el cerebro. Una vez aceptada esta premisa, se plantean al menos dos preguntas: ¿Cómo aprendemos una lengua y cómo ocurre el proceso mental de organización del idioma?  Responderlas ha dado lugar a investigaciones en las ciencias de la pedagogía, la neurolingüística y la neuropsicológica entre otras, ya que, para comprender ese proceso, es importante saber cómo surgen los idiomas y cómo se clasifican, al considerarse básicas en la comprensión de la relación del proceso enseñanza / aprendizaje de una lengua.

Los estudiosos de dicho proceso han retomado al idioma español, al que consideraron idóneo por sus peculiaridades, entre otras la semejanza entre varias lenguas como el castellano, catalán, etc. o la disparidad con otras, como el euskera; a lo cual se agrega la riqueza del español en vocablos, debido a la flexibilidad para aceptar voces de otros idiomas y de crear nuevas palabras. Sin dejar de observar que no es tan fácil de aprender el español porque, además, presenta a las diferencias, en mayor grado que otras lenguas, en léxico o fonética y que una misma palabra tenga significados distintos, no únicamente en países diferentes, sino en regiones de un mismo país, o incluso que se desconozca su significado, ¡“Qué difícil hablar el español”! (Ospina y Ospina).

El español es hablado por 580 millones de personas en el mundo, es sólo superado por el mandarín (Anuario, 2019),  Sin embargo, ahora en el siglo XXI, enfrenta un nuevo reto, al vincularse su expansión geográfica con la gran vitalidad cultural que se da en cada territorio y el desarrollo de las Tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), de forma tal que afronta, más que nunca, una realidad diversa que vive la contradicción de enriquecerse y empobrecerse, que lo dificulta y lo torna más complejo; más todavía,  porque no siempre se atiende con el necesario rigor su enseñanza / aprendizaje, es decir la primera cuestión y en consecuencia, se dificulta la segunda, la organización mental del idioma.

En principio, la lengua se aprende por imitación, en los hogares, de la madre, el padre y otros miembros de la familia.  La imitación de las y los infantes se ha estudiado, sobre todo  por lo que incumbe a la capacidad simbólica y por su valor en el desarrollo cognitivo (Piaget, 2006); lo cual hace pensar en la enorme responsabilidad que implica el saberse imitado, un aspecto que no puede dejarse de subrayar, más aún al tener en cuenta que un efecto de la imitación es el desarrollo de las habilidades sociales, de la comunicación y también de la interiorización de los estereotipos. Desde el nacimiento se inicia el establecimiento de las conexiones interpersonales, acordes al contexto de interacción entre los individuos, lo que hace al medio una clave esencial en el desarrollo de la persona.

La imitación tiene lugar casi desde el nacimiento, pero es al segundo mes de vida, que un bebe es capaz de realizar imitaciones vocálicas, las cuales se desarrollan a partir de la atención del adulto  y que,  de acuerdo con los estudios, se desarrolla en fases, desde la que se da por reflejo y de forma esporádica, hasta la adquisición de un repertorio conductual, parte de la imitación para lograr la interiorización,  por observación. En atender este proceso, ya que en él interviene el interés del adulto en provocar la imitación y en el caso del lenguaje, poner atención a la correcta vocalización; también entre bebes ocurre la imitación espontánea para interactuar entre ellos, en lo que se denomina “conversación de movimientos”, diálogos corporales de sonrisas, expresiones de alegría y sincronía de los comportamientos. Pedagógicamente la imitación infantil se entiende, como el proceso de asimilación del modelo observado, lo cual ocurre porque la o el bebe considera a la otra persona como una continuación de sí mismo (Bordoni, 2018).

La educación es un hecho social e histórico, por darse en todos los tiempos y sociedades, desde la época primitiva hasta la actualidad; de ese modo, es una función espontánea de la sociedad; por lo mismo, la imitación como relación enseñanza / aprendizaje se genera por una educación espontánea, que se trasmite sin planear y “sin querer”, por mencionarlo así; es mediante esta educación espontánea, que cada generación adquiere conocimientos y habilidades imitando lo que ve en la generación que la precede.

De la educación espontanea o informal por darse en la cotidianidad, transita a la planeada, es decir formal y no formal, también denominadas regulada y no regulada, ambas son intencionadas y planificadas, pero la primera es obligatoria y escolarizada, la segunda no.  Pero  al parecer, la enseñanza / aprendizaje de la lengua, que como ya se ha dicho, inicia de modo espontaneo e imitativo,  no recibe la suficiente atención en la educación formal, sin acudir a buenas lecturas u otros medios para ampliar la riqueza de vocabulario y la comprensión del español y sin enfatizar su correcta escritura y oralidad; lo que puede redundar en un déficit de competencia comunicativa, lo mismo para trasmitir el mensaje que para entenderlo y esto se traduce en una mala interpretación del comunicado, ya que se da una pobre organización mental del idioma.

Por otro lado, se tiende al exceso de simplificación del vocabulario, reduciéndolo de modo notable, sobre todo en las redes de la Internet, donde, además, se filtran vocablos de otras lenguas como Fake News, en lugar de Bulo y últimamente sanitizar, por higienizar, desinfectar, en una mala traducción del inglés sanitize (Drae). Por el otro las tendencias ideológicas y los movimientos sociales, entre ellos la propuesta de utilizar el femenino cuando corresponda, lo cual no se objeta, pero sin llegar a extremos.

Para comprender la riqueza del español vale una síntesis histórica de su recorrido a través de los siglos. En el siglo II a. C., la Península Ibérica es habitada por los celtas y los íberos, los romanos la invaden y pasa a ser una provincia del Imperio Romano que impone el latín, su lengua, que ya se había enriquecido con el griego; entonces, el español es una lengua romance. En el siglo V d. C.., inicia la invasión visigoda a la Península y deja algunos rastros de la influencia germana y en el año 711 se da la llegada de los árabes, con una enorme influencia en la lengua y cultura de España; el castellano toma pujanza, en la situación de inestabilidad hasta que el 2 de enero del año 1492, la reina Isabel de Castilla toma Granada. Ese mismo año, del siglo XV Cristóbal Colón llega a las islas del Caribe en América, por lo que se podría anotar el 12 de octubre de 1492, como la fecha de introducción del español en América y el comienzo de un nuevo enriquecimiento, ahora con las lenguas habladas en este continente.

La adquisición de vocablos, de origen etimológico tan distinto, explica en cierta medida, las deficiencias del aprendizaje del español, mas, a pesar de la complejidad del español, se puede afirmar que muchísima gente se comunica con un nivel de comprensión no solo aceptable sino bueno en esta lengua (Herrero. 2008).  Al transcurso ineludible del tiempo y en consonancia con los lugares por los cuales se ha extendido, el español se ha transformado y adaptado, ha aceptado palabras de lenguas europeas, americanas, asiáticas y africanas, que en mayor o menor grado fueron dejando su huella; de ahí la importancia del aprendizaje constante del idioma, que propicia una mejor organización mental del lenguaje, recordando, que el lenguaje vive en el cerebro y por ende en  nuestros pensamientos que se traducen en palabras.

Bibliografía

– Anuario. El español en el mundo 2019.  Instituto Cervantes, en: https://www.cervantes.es/default.htm

– Bordoni Mariana. La imitación reconsiderada: Su función social en la infancia temprana. Interdisciplinaria. Vol. 35, N.1, pp. 119-136. Centro Interamericano de Investigaciones Psicológicas y Ciencias Afines. Argentina. 2018

– DRAE, en https://www.rae.es/observatorio-de-palabras/sanitizar

– Herrero María Antonia. La diversidad lingüística del español: la compleja relación entre estándar, norma y variedad. Universidad Nacional de Educación a Distancia, Dpto. Lengua Española y Lingüística. Madrid. 2008

– Ospina Juan Andrés y Ospina Nicolás, colombianos. Qué difícil hablar el español en: https://www.youtube.com/watch?v=eyGFz-zIjHE).

– Piaget J. La formación del símbolo. FCE. México. 2006.

(mirtea@ucol.mx)

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