ARTÍCULO: Mis vivencias en la OCC

Por Yaneth Rentería Salazar

Mi llegada a la Organización de Ciegos Colimenses ocurrió algunos años después de que esta asociación se constituyó legalmente y sus instalaciones se ubicaban en la esquina de las calles Álvaro Obregón y Allende.

Recuerdo que para ese entonces ya estaba funcionando también el Centro de Asesoría Académica y es precisamente por este motivo que empiezo a asistir a clases, con el propósito de mejorar mi rendimiento en la escuela.

La asociación mantuvo ahí sus instalaciones durante varios años, pero a consecuencia del terremoto ocurrido en enero del 2003, tuvo que cambiarse de domicilio a la calle 27 de Septiembre, para continuar desarrollando sus actividades.

Fue ahí cuando la asociación cumplió sus primeros 10 años y para celebrarlo se llevaron a cabo diversos eventos, pero del que más me acuerdo fue el de una obra de teatro en la que participaron algunos socios y usuarios del Centro de Asesoría, porque el tema central que se abordó fue precisamente el de la discapacidad y las dificultades a las que nos enfrentamos.

En ese domicilio la asociación estuvo solo algunos años, ya que afortunadamente el Ayuntamiento de Colima facilitó en comodato, a la asociación, el inmueble que anteriormente había funcionado como cárcel preventiva ubicado en la calle Maclovio Herrera #33, y que hoy en día alberga las instalaciones de nuestra Organización de Ciegos Colimenses.

Ya en este domicilio, la asociación cumplió sus 15 años, y como es de suponer, con el propósito de conmemorar tan importante acontecimiento se organizaron una serie de actividades a través de las cuales se daba a conocer el intenso trabajo realizado por nuestra asociación, ahí, recuerdo que me tocó participar en un baile.

Considero que a partir de que la asociación cambió su ubicación a la calle Maclovio Herrera, su actual domicilio, los avances que se han registrado son bastante significativos para las personas con discapacidad visual, porque gracias a ese arduo trabajo realizado por los asesores que colaboran en la asociación, se ha beneficiado a muchas personas que necesitan los servicios que ofrece la asociación para mejorar su rendimiento en la escuela.

Desde su creación, el Centro de Asesoría Académica ha atendido a un número importante de personas con discapacidad visual, de las cuales muchas ya no asisten porque ya concluyeron su período de preparación, mientras que varios compañeros continúan asistiendo a prepararse y aprender lo necesario para llevar una vida lo más independientemente posible, y en muchos de los casos, esos mismos compañeros, a quienes se les atendió en el momento que lo necesitaban, son ahora quienes también brindan su apoyo y conocimientos como asesores a los usuarios que asisten al Centro de Asesoría, retribuyendo con ello el invaluable apoyo brindado por otros compañeros que de manera altruista y solidaria brindan o han brindado su tiempo, su experiencia y sus conocimientos al servicio de personas que comparten sus mismas necesidades.

Además de las actividades que tienen que ver con el aprendizaje del sistema Braille para que las personas ciegas o con baja visión puedan leer y escribir, se imparten materias que buscan fomentar la independencia personal de los usuarios, como la de Orientación y Movilidad, a través de la cual se imparten las recomendaciones pertinentes para que la persona reconozca las calles de la zona por donde se desplaza, sepa ubicarse y cruzar las aceras con el menor riesgo posible.

Además, se imparten otras materias que tienen como objetivo desarrollar habilidades que faciliten la interacción social de la persona con las que lo rodean, las cuales se ponen en práctica en los concursos de creación literaria que se han llevado a cabo en diversas ocasiones, tal y como ocurrió en el XX Aniversario, que en esa ocasión participé en la composición de Calaveras Literarias, o como en el festejo de los 25 años, el cual se acaba de celebrar el pasado 30 de noviembre, en el que resultaron relatos muy interesantes del concurso de Redacción de Textos con el tema central: la forma en que la Organización de Ciegos ha influido en la vida personal de los socios y usuarios del Centro de Asesoría Académica.

Para concluir con esta reflexión acerca de mis vivencias en la OCC, puedo afirmar que me siento muy orgullosa de formar parte desde hace varios años, primero como usuaria y después como integrante de esta asociación, en la cual ya me tocó asistir a un Congreso al estado de Guanajuato para continuar con mi preparación.

También me ha tocado participar en la organización y realización de eventos y posadas, así como en las actividades conmemorativas del XXV Aniversario, al cual, por cierto, quiero hacer una cordial invitación para que nos acompañen este martes 10 de diciembre a las 8:30 de la noche a la presentación del panel: “El impacto del Centro de Asesoría en la Vida de los Socios de la (OCC) y sus usuarios”, el cual se llevará a cabo en el auditorio “Manuel Álvarez” de la Presidencia Municipal de Colima.

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