El Comentario - Universidad de Colima

ARTÍCULO: Parota, Guanacaste o Huanacaxtle

Árbol emblemático y protegido de Colima

Por Mirtea Elizabeth Acuña Cepeda

La parota es una especie que adorna el paisaje colimense, es oriunda de las regiones tropicales y cálidas de América, su nombre científico es Enterolobium cyclocarpum, de la familia Leguminosae – Fabaceae.  En cada región ha recibido un nombre particular (ver cuadro) y su nombre en náhuatl, huanacaxtle o guanacaste describe al fruto, cuahuitl árbol y nacaztli – oreja. Es un árbol hermafrodita, enorme, que proporciona una sombra inigualable, al que se le han dado múltiples usos, empezando por su hermosa y durable madera de importancia artesanal y en la construcción de muebles finos de gran durabilidad. 

El hábitat de esta leguminosa arbórea, son los bosques tropicales semi-caducifolios como los del estado de Colima y su región, por lo que se la considera endémica en México y otros países de Centroamérica y norte de Sudamérica, cuyas características son a toda vista extraordinarias, más tonando en cuenta la enormidad de su biomasa y la multiplicidad de sus propiedades alimenticias, ecológicas, agroindustriales, químicas y medicinales. En México, es una de las 2,000 especies de leguminosas, que según el inventario mundial suman poco más de 18,000 y es una de las más importantes por su reserva significativa de proteínas en la semilla. Podemos encontrar árboles de parota en las costas del Golfo de México y del Océano Pacífico, desde el sur de Tamaulipas hasta la Península de Yucatán, desde Sinaloa hasta Chiapas. 

Es un árbol alimentario, la semilla es comestible, por lo que la parota es un recurso de nutrientes, posee diecisiete aminoácidos en cantidad comparable al frijol y el trigo y hasta la harina del pescado, ya que son ricas en proteínas (32 a 41 %), así como fósforo, calcio y ácido ascórbico; se consumen en salsas, sopas, guisos, dulces o tostadas como sustituto de café o para agregar al chocolate, con lo que se refuerza el sabor. En los años de malas cosechas del maíz, en la huasteca y en Chiapas las semillas de parota suplen este cereal, algo similar ocurre en Guerrero y Michoacán, donde las consumen tostadas, molidas o mezcladas con diferentes carnes en apetitosas salsas de chile.

La parota es un árbol forrajero, se considera una especie de silvopastoreo por dar sombra y alimento al ganado, tanto del ramoneo o corte de tallos jóvenes y hojas, como del fruto. La corteza del fruto y del árbol contiene un tanino que se usa en el curtido de pieles. Su resina, la goma que exuda es un adhesivo, pero igual que el polvo de la madera puede causar picor y hasta alergias; el carbón de su leña y su fruto son una fuente altamente energética 18 556 kj/kg.

Desde la época prehispánica se conocen las propiedades medicinales de las distintas partes del árbol, la corteza, el exudado, la raíz y el fruto de este bello ejemplar de la naturaleza. La corteza preparada en infusiones se aplica para curar el sarpullido y atenuar las reacciones alérgicas cutáneas; la goma es un fuerte adhesivo y se puede utilizar como sustituto de goma arábiga; también se emplea para aliviar la bronquitis y el resfriado, es decir, antigripal. Los frutos verdes son astringentes y se usa en caso de diarrea o para ayudar la digestión, al parecer disminuyen los gases intestinales, que provocan los molestos eructos y flatulencias, La pulpa del fruto verde es sustituto para lavar la ropa, por contener saponina; la flor es melífera útil en la apicultura y la raíz se usa en algunas regiones cuando se padecen hemorroides. 

En el Códice Florentino se menciona que la semilla de parota es buena “tomada para el que escupe sangre y para los que tienen cerrada la cámara”, o sea el estreñimiento; algo similar dice Francisco Hernández de Toledo: ”se prepara con él una tinta muy buena y se agrega el cacaóatl (bebida de chocolate en agua, ahora en leche) para tonificar las entrañas”, agrega que conforta el hígado y convoca el menstruo.

En estudios químicos, se han detectado en la corteza del tallo los triterpenos ácido betulínico y veracruzol; el ácido machaerínoco en la planta completa, y en la pulpa del fruto lactona; asimismo, se ha comprobado un buen nivel de actividad antibacteriana en un extracto metanólico del tallo y corteza de la planta, frente a la Escherichia coli y el Staphylococcus aureus.

La parota o si gustan, el árbol de Huanacaxtle es hermoso y muy frondoso, alcanza 35 metros de altura y su copa se puede extender como una verde y majestuosa sombrilla; adornada por el fino follaje de las hojas bipinnadas, las inflorescencias blancas y los oscuros frutos maduros, que lo mismo que otras leguminosas, tiene la propiedad de fijar el nitrógeno al suelo y en consecuencia, aumentar su fertilidad; pero cuidado con sus enérgicas raíces, son capaces de levantar y romper concretos y pavimentos o penetrar en los aljibes encementados. 

La leyenda relata que lo bautizaron Huanacaxtle o Guanacaste, porque los dioses le confirieron a este árbol la capacidad de escuchar, por eso su fruto parecen orejas; así ellos sabrían todo lo que dicen o piensan los humanos, sin embargo,  no tomaron en cuenta que también los escucharían a ellos y que al ir desarrollándose, en los círculos internos del tronco que puede alcanzar 15 m  hasta el ramaje  y medir hasta 4 m de diámetro, el árbol iría guardando todos los secretos de la vida;  de igual modo  con sus ramas y raíces captaría los secretos de los vientos y las tierras; saberes muchos,  dice la leyenda, que nos pueden contar si sabemos su memoria invocar, ¿cómo? -. Cuidando y protegiendo el árbol que a cambio obsequia sombra, alimento y medicina para el cuerpo, madera para los muebles y forraje para el ganado. 

Asegura la leyenda, que la parota es un árbol sumamente perspicaz, que año con año va acumulando el conocimiento y la comprensión de la vida,  con la potencia de la juventud y la sabiduría de la ancianidad y la trasmite a través de sus semillas a sus descendientes arbóreos. Se cuenta, que al mecerse al viento, el crujir de su maderamen es un llamado los dioses y los humanos, para acogerlos con amor bajo su sombra y enseñarles a vivir; pero habrá que recordar que, como todo Ente que encierra sabiduría, gusta del silencio, de cierto aislamiento y de las vegas de los ríos y arroyos.

La Parota o Huanacaxtle es un árbol endémico de la región colimense y por decreto gubernamental está protegido y se promueve su conservación en Colima; el decreto del 11 de agosto de 2011 no prohíbe su aprovechamiento, sino que este sea en el marco de la sustentabilidad ambiental, lo cual es posible gracias a su crecimiento rápido y su relativa resistencia a plagas y enfermedades. 

Bibliografía

– Atlas de las plantas de la medicina tradicional mexicana: Guanacastle o parota
Enterolobium cyclocarpum (Jacq.). http://www.medicinatradicionalmexicana.unam.mx
– Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.  Enterolobium cyclocarpum (Jacq.). http://www.conabio.gob.mx/conocimiento/info_especies/arboles/doctos/41-legum16m.pdf
– Little Albert I. Jr. et alAgricultura Handbook. S.F. Department of Agriculture. USA, 1988. 
– Luna Vega Alicia de. Utilización de la harina de los frutos de Parota (Enterolobium cyclocarpum) y Capomo (Brosimun alicastrum) para la alimentación de ovinos en el trópico. Tesis doctorada, Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Universidad de Guadalajara. Zapopan, Jal. México. 2007.
– Serratos Arévalo Juan Carlos et al. Composición químico-nutricional y de factores antinutricionales en semillas de parota (Enterolobium cyclocarpum). INCI. vol.33, n.11, pp. 850-854. 2008.

mirtea@ucol.mx

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