ARTÍCULO: Relaciones Codependientes

Por Ruth Holtz

No sé si seas de las personas que son constantemente defraudadas en las relaciones amorosas; si es así, tal vez estás buscando lo que no es sano buscar allí. Cuando buscas lo equivocado, estableces una relación que te enferma, puedes culpar a la otra persona. Pero no es ella y, sí es ella la responsable, dependiendo la perspectiva. Es decir, no es ella porque tú seguramente estableciste unas expectativas, quizá tienes miedos y prejuicios del pasado y estás vigilante de lo que se dé en la relación para que no sea aquello de lo que tal vez venías huyendo en tu interior, pero éste no hace más que atraer como un imán aquello que ya no quieres, quizá como un intento de “arreglarlo” o simplemente porque es un hábito instalado en tu forma de ser. Pero el otro apareció en tu vida no por casualidad. Es tu pasado arraigado en tus pensamientos, en tus emociones y en tus creencias el que atrae conforme a ellos a una persona con determinadas actitudes semejantes o complementarias a tus propios hábitos de carácter para que se siga perpetuando aquello que temes, aquello que no has resuelto, aquello que no has perdonado o no has querido enfrentar.

Es frecuente que cuando atraes lo que se supone es la peor de tus pesadillas o empiezas a enfocar propositivamente lo negativo en tu relación y “sorprendentemente” lo encuentras, pues no fue así, “eso es lo que querías ver”, y podrías decir, “yo estaba buscando honestamente el amor, no sufrir, ni repetir la historia de mis padres ni que me vuelvan a hacer lo que en otra relación me atormentó tanto” pero las cosas no funcionan así; cuando ese historial sigue dando vueltas en tu mente y en tu corazón, inevitablemente seguirás emanando una energía que atraerá más de lo mismo.

En resumen, si quieres cultivar una buena relación amorosa, equitativa y que te sea fructífera para tu vida, tienes que cambiar tú. Y podrías exclamar: “¿pero y mi pareja no va a cambiar? Pero si es ella, pero si es él quien es así”. Es importante que te percates que sí es la otra persona también, pero por razones distintas, como por ejemplo: su pasado, sus expectativas, sus miedos, su forma de ser… te atrajo a ti… y quizá también le resultas decepcionante en algo, tal vez también por eso no se suelta a amar. Pero eso no lo produjiste tú. “¿Ves?” –me dirás-, pero no es así, tú energía atrajo a alguien que tuviera un pasado, unos conflictos y una forma de ser complementaria a la tuya. Si tú estuvieras liberado/a de tus cargas del pasado, de tus miedos y expectativas basadas en tus malas experiencias, te apuesto que esa pareja no la hubieras atraído nunca ni a ésta le hubieras parecido atractivo/a. Te habrías fijado en otro perfil. Buscamos lo que nos hace el juego a los dramas que traemos dentro. Si estás cansado/a de esa novela necesitas conocer tu propio perfil y adecuarlo a lo que quieres atraer.

Mientras sigas llevando tu vida inconscientemente, entonces tu situación, tus relaciones y tus vivencias serán un fiel reflejo de lo que emana tu interior, seguirás repitiendo patrones que son “más de lo mismo”. Puedes comenzar a sentir que es una injusticia, que no hay amor, que no mereces que sea así, que quizá es una tragedia que Dios te mandó inmerecidamente, que luchar no sirve de nada. Puedes cocinar tu depresión, tus actitudes de huida o buscar insistir en ser “a como dé lugar” amado/a. O puedes pensar que estás mejor en la soledad donde nadie te lastima. Pero lo cierto es que tú estás atrayendo lo que vives y tal vez no puedes soltarlo mientras sigas dependiendo de esas dinámicas de relación que aprendiste en tu pasado, que heredaste de tu clan familiar y/o que te marcaron por el dolor. Por eso si quieres renovarte y buscar desde un nuevo yo, requieres psicoterapia. Una psicoterapia que no te mantenga en el pasado, sino que te ayude a sanar heridas, cerrar situaciones inconclusas y te lleve a ser una persona nueva con un futuro deslumbrante, libre y pleno de amor.

 

Teléfonos: 312 330 72 54 / 312 154 19 40

Correo: biopsico@yahoo.com.mx

 

 

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