Opinión

ARTÍCULO: Ser un héroe

Por Ruth Holtz

Vivimos en un tiempo de incredulidad, de miedo y de confusión. Es necesario que recobremos nuestras fortalezas. Es importante que nos demos cuenta que somos dueños y no víctimas de nuestras circunstancias. Nuestras decisiones, acciones y actitudes influyen en el mundo que nos rodea tanto como tengamos integridad, impecabilidad y grandeza energética. Todos llevamos un héroe dentro, ese que quiere despertar lo mejor de nosotros mismos, de otros, de cambiar el mundo, de buscar el bien, la justicia, la libertad, la paz y la plenitud. Pero hemos perdido contacto con el héroe que llevamos dentro y nos hemos dejado arrastrar por la precariedad del tiempo presente. Muchas personas están abatidas por las pérdidas de seres queridos, por la enfermedad, por el cautiverio de las mascarillas y los controles de la antes libre circulación, por el aislamiento cuando es vital socializar. Este tiempo ha ido arrancando a muchas personas su estabilidad. Sobre todo, si ésta depende de situaciones, eventos y la existencia de ciertas personas queridas. La estabilidad de cada uno tendrá que estar en base firme y trascendente para no poder ser arrancada. El verdadero heroísmo surge precisamente de esa trascendencia.

Un héroe necesita aceptarse como tal y prepararse para enfrentarse a los desafíos de la vida. Ser valiente y buscar ser competente. Y entonces inicia la travesía en la cual un héroe enfrentará pérdidas, sufrimiento, muerte, el abandono de todas las “seguridades” en pos de que conquistarse a sí mismo y dar lo mejor de sí al mundo. Aprender a amar valores más altos, guiarse por metas trascendentes es uno de los retos más grandes de un héroe. Finalmente, el camino lo irá madurando. Un héroe llega a convertirse en poderoso de un modo particular. Y viene el retorno al reino que abandonó para gobernarlo, a su vida con una nueva perspectiva y visión que le permite dominar sus circunstancias y no ser más nunca víctima de ellas.

Despertar al héroe que llevas dentro implica un acto de integridad, impecabilidad y grandeza energética. Para ello es preciso reconocer nuestros dolores y sanarlos, decidir qué valores guiarán nuestras acciones, no podemos dejarlas a la deriva del mundo o de nuestros apetitos que son tan volátiles y aprender a liberar nuestra energía sin perderla ni atarla o usarla para sufrir. Este proceso puede ser apoyado por una psicoterapia, en la que el psicoterapeuta también es un héroe que hace bien su trabajo de estar allí, de procesar en equipo las vivencias poniendo su mente y su corazón para pensar y sentir lo que le pasa al otro. La psicoterapia busca que la persona recobre su integridad, que sea impecable en sus acciones sin miedos, apegos ni confusiones y que no tenga fisuras energéticas, es decir, que su grandeza energética sea recobrada. Las tensiones musculares son una forma de usar la energía vital para contenerse y no hacer, decir o sentir aquello que no se desea. No es un control resultado del dominio y la seguridad, sino de un acto de represión, en parte consciente y en parte inconsciente, en la que se sufre tanto a nivel corporal como a nivel emocional. Y que finalmente no resulta efectiva para vivir armónicamente. Un héroe no puede actuar movido por su miedo o su ira, reprimiéndose y fingiendo. Además, al usar la energía para la represión se tensa la musculatura desperdiciando la energía que se podría disponer para acciones creativas y de poder que un héroe, según su misión, requiere. Todos nacemos con un 100% de energía vital o bioenergía, y la vamos invirtiendo en diversas cosas. Un héroe procura mantener su grandeza energética sin fisuras y trata de usarla para fines más nobles que reprimirse, tener miedo o soberbiamente agredir a otro por un juicio: “tengo razón” e imponerse. Estos fines son los primeros que un héroe renuncia tener.

Hay muchos tipos de héroes, “tú puedes ser uno de ellos”. Conecta con tu héroe interior.

 

Teléfonos: 312 330 72 54 / 312 154 19 40

Correo: biopsico@yahoo.com.mx

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

Print Friendly, PDF & Email
Mira también
Cerrar
Botón volver arriba