ARTÍCULO: Sufrimiento y problemas de carácter

Ruth Holz

¿Qué es el carácter? De manera simplista podemos considerar que es nuestra forma de ser. Pero somos por lo que traemos dentro como único e irrepetible, por lo que hemos heredado biológica y psicológicamente y por lo que hemos vivido. Una parte de la formación del carácter se genera por el sufrimiento. Nuestra forma de ser se expresa de manera polifacética, es decir, se expresa de múltiples maneras, una de ellas en nuestras actitudes ante la vida, que motivan nuestras respuestas y comportamiento. Algunas actitudes que comenzamos a tener se deben a  la manera peculiar con la que intentamos evitar el dolor y dejar de generar situaciones desagradables o que pueden resultar indeseables para nosotros. No es fácil aceptar que no podemos hacer siempre lo que queramos, que también hay otros y hay que negociar. Estamos en un mundo de relaciones y las necesidades se cubren en una cooperación mutua. Ésta no siempre es fácil de lograr porque las personas tienen sus deseos, su amor propio y sus miedos. La manera en que las personas negocian la satisfacción de sus necesidades, la expresión de sus emociones forma una cadena de reacciones y creencias que las justifican y éstas también forman parte del carácter. Éste es la cara que damos al mundo y al mismo tiempo el conjunto de actitudes de pensamientos y de emociones que conforman nuestra individualidad. Modificar esta estructura, que es una especie de red es difícil, y no puede darse un cambio absoluto sólo relativo.

Ahora bien, el carácter no sólo es moldeado por el sufrimiento, sino que esta peculiar forma de ser puede producir sufrimiento y crear condiciones y modos de relación que generan conflicto y hacen sufrir. Es la paradoja: ¿el mal carácter produce sufrimiento o el sufrimiento es el que produce un determinado carácter? En realidad ambos se retroalimentan porque son parte de la misma persona. Son las sensaciones de crecer y accionar hacia la realidad que pueden tomarse como dolorosas.

El carácter es definido desde tres áreas fundamentales, una de ellas, la más básica, es la psicológica y que contiene los mecanismos de defensa. Es decir, el carácter es como la máscara que me protege para que no me hagan daño. La segunda área se refiere al modo como se moldea el carácter de acuerdo a ideales ético-morales. Y responde a la búsqueda de ciertos ideales basados en los valores universales. También es paradójico. Como mencionan los filósofos estoicos “es virtuoso aquél que actúa virtuosamente, pero para actuar virtuosamente hay que ser virtuoso”. La tercera estructuración del carácter se refiere al área trascendental o espiritual. Básicamente está asentada en la elección de una forma de relación con Dios o al menos con una justificación de para qué estamos aquí y qué tan importante es ser de una manera o de otra. Total, qué importa cómo actuemos, al menos que queramos “ser buenos” o “ser prácticos” para obtener algo. Generalmente esta dualidad se expresa en bueno y malo, qué duele o no duele, te gusta o no gusta, sirve o no sirve, etcétera. De cualquier modo, si elegimos ser buenos será porque apuntamos a algo mayor que lo que somos, trascendente que sólo puede ser colmado por un ser omnipotente: Dios.

El sufrimiento forja el carácter, pero ciertas situaciones de sufrimiento se van y el carácter se queda fijado en esa forma de defensa ante el dolor, ineficiente para otros momentos en la vida y mutilador del crecimiento y el aprendizaje. Pasada la situación dolorosa es necesario cosechar los frutos de lo que se aprendió y dejar el pasado atrás, no sólo en la intención sino al desencarnarlos de nuestra forma de ser. Mucha gente es infeliz porque no puede cambiar, se dicen “es que soy así por lo que viví”. Más bien hay que aprender que “por como soy es que viví esto de esta manera particular, que al mismo tiempo me moldeó en mi forma de ser”.  Pero siempre puedo modificarlo hasta un cierto grado, tanto lo que soy como lo que vivo por como lo vivo por mi forma de ser. Si soy alguien seguro de mí valía, que sé a dónde voy, puedo vivir los problemas como oportunidades para poner a prueba mi carácter como lo más adecuado para reflejar lo que verdaderamente soy y quiero ser en el fondo de mi corazón o cambiarlo.

En conclusión, los problemas de carácter pueden manifestar falta de desarrollo o estancamiento en alguna de las tres áreas: psicológica porque los mecanismos de defensa son ineficientes ya para la situación actual y representan una repetición del pasado doloroso. El área ético-moral en el que no hay valores que orienten ni den metas a nuestros comportamientos. Y el área espiritual en el que hay una ausencia de un fin último de la existencia. ¿Para qué esforzarse en ser de alguna manera o de otra? ¿Qué finalidad tiene? ¿Para qué queremos ser de una u otra forma?

Los invitamos a  la conferencia “Sufrimiento y problemas de carácter” en la Casa del Archivo Histórico, Independencia 79, Col. Centro, Colima. El lunes 4 de septiembre a las 20:00 hrs. La entrada es gratuita.

Correo electrónico: biopsico@yahoo.com.mx                

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