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Brecha digital ha evolucionado hacia una brecha cognitiva: Rubén Edel

Fue presentado de manera virtual el libro La competencia digital docente en las Instituciones de Educación Superior, coordinado por Rubén Edel Navarro, investigador de la Universidad Veracruzana, un trabajo en el que participaron expertos de diferentes instituciones y que contó con el apoyo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

El proyecto surgió en el marco de la transversalidad que se da a la Ley General de Educación Superior de 2019, con el fin de colaborar y articular acciones en prospectiva en cuanto a las tecnologías digitales en la educación.

En los comentarios a este trabajo, Silvia Fajardo Flores, profesora de la Facultad de Telemática de la Universidad de Colima, dijo que con la incorporación de las tecnologías en los procesos educativos surgió la necesidad de que los maestros amplíen sus competencias docentes para el beneficio de una mejor formación de los alumnos.

Señaló que, con la participación de 23 mil docentes que fueron encuestados para la escritura de este libro, “es posible conocer el nivel de habilitación de los docentes en el uso de las tecnologías, plataformas y herramientas digitales, lo que permite la interacción de maestros y alumnos, así como el uso de materiales educativos”.

Desde su punto de vista, en este proceso es importante considerar aquellos alumnos que presenten algún tipo de limitación física, cognitivas y perceptual y que forman parte del universo de estudiantes; “como profesores, debe existir el compromiso de proporcionar una educación integral, de calidad y accesible a todos, como parte de esa competencia digital que debe haber en la tarea docente”.

Otro presentador, Emanuel Argenis Mondragón, director general de Integración de las Tecnologías de Información de la UdeC, dijo que el texto “refleja las capacidades de los docentes, pero también las necesidades de capacitación, estrategias y políticas en torno al desarrollo y aprovechamiento de las tecnologías digitales necesarias para ser pertinentes con las demandas de la sociedad”.

Agregó que una de las aportaciones más relevantes de este trabajo es la propuesta de dominios de la competencia digital docente.

En su intervención, Martha Chávez González, directora general de Desarrollo del Personal Académico, comentó que en la universidad de hoy conviven miembros de varias generaciones simultáneamente, como docentes y estudiantes, “pero todas con experiencias tecnológicas diferentes, de allí la importancia de este ejercicio, que analiza el diagnóstico de la competencia digital docente”.

Dijo que en el libro se reconoce que hemos llegado tarde al uso de la tecnología “y aunque se han hecho algunos intentos para su incorporación, no se ha dado continuidad, lo que trae como consecuencia que, ante la imposibilidad de tener clases presenciales, los resultados de los estudiantes sean tan dispares como efecto de los saberes limitados de las herramientas tecnológicas”.

Por ello, destacó, “adquirir estas habilidades es inaplazable para disminuir la brecha entre docentes y alumnos y las desigualdades sociales. En ese contexto, el libro tiene como propósito generar un punto común entre las universidades, en el tema de las competencias digitales, para que cada institución pueda fortalecer sus programas de formación docente en los procesos educativos”.

Por Colima, fueron encuestados para este libro 1,293 docentes, de los cuales 1,222 pertenecen a la UdeC.

Al tomar la palabra, Rubén Edel Navarro, vicerrector de la Universidad Veracruzana-Boca del Río y coordinador de este trabajo, dijo que la Universidad de Colima ha sido una de los principales “cómplices” en esta tarea de las competencias digitales, como lo expuso hace ocho años en esta Casa de Estudios cuando dijo que “el aula del futuro no supone un equipo tecnológico, sino de orden didáctico, ya que la brecha digital ha evolucionado hacia una brecha cognitiva vinculada con los contenidos digitales de calidad, destinados a un aprendizaje también de calidad”.

En aquella ocasión, durante su participación en el Encuentro Universitario de Liderazgo Docente, dijo que la competencia digital tiene que ver con habilidades informáticas e informacionales. La primera, puntualizó, está relacionada con el manejo de recursos (software y programas) y la segunda con la gestión del conocimiento.

El experto definió las competencias digitales como “una amalgama entre las habilidades informáticas e informacionales, para hacer un uso responsable de las tecnologías de información y comunicación en entornos virtuales de aprendizaje, pasando por la apropiación y usabilidad pedagógica como un principio en construcción”.

Hoy día, comentó, “esas ideas siguen firmes al hablar de habilidades informáticas e informacionales, teniendo como marco la presentación de este libro”, por el cual agradeció a la SEP, a la Coordinación de Aprender MX y a la ANUIES.

Un resultado de este estudio, dijo, es llegar a un punto de acuerdo sobre el concepto de competencia digital docente, “que surge del imaginario que cada institución participante tenía sobre este punto”. También analiza si los recursos digitales de las universidades son subutilizados, con lo cual se limita su efectividad; revisa si la inversión realizada en las universidades para el manejo de recursos digitales es proporcional a la gestión y distribución del conocimiento y encuentra que no existían estrategias que regulen el uso de los recursos digitales para la gestión del conocimiento.

Una última hipótesis del libro es que la falta de operatividad de los procesos de gestión académica en las instituciones no favorecen las competencias digitales del egresado.

Estos descubrimientos, comentó, lo llevaron a impulsar un agenda digital educativa, de la que se desprenden varios ejes rectores, uno de los cuales es la formación docente, “la actualización y certificación profesional en habilidades, saberes y competencias digitales que implican los dominios cognitivo, procedimental y actitudinal que ahora supone el uso de Tecnologías de Información, Comunicación, Conocimiento y Aprendizaje Digitales (TICCAD)”.

Finalmente, respecto al fundamento pedagógico del uso de las TICCAD, señaló que éste supone la creación de un equipo interinstitucional de orden didáctico, “ya que la brecha digital ha evolucionado hacia una brecha cognitiva, vinculada con los contenidos digitales de calidad destinados a un aprendizaje también de calidad”.

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