Cerca de 4 mil donadores salvan al Papalote Museo del Niño

Cerca de 4 mil donadores de la sociedad civil, empresas y fundaciones, salvaron al Papalote Museo del Niño del cierre definitivo. En 3 meses de campaña de recaudación de fondos, se consiguieron 34 millones de pesos que representan el 70 por ciento del total de recursos necesarios (50 millones de pesos) para reactivar el recinto tras más de un año cerrado por la pandemia de Covid-19.

Luego de que en enero pasado, Dolores Beistegui, directora del espacio, advirtió que el museo se encontraba en peligro de cerrar de manera permanente ante la falta de presupuesto para mantenerlo, se inició una campaña de apoyo que todavía continuará hasta alcanzar la meta final.

“Por el momento esta gran suma de dinero nos permite pensar que sí podemos salvar a Papalote y que toco, juego y aprendo ya no está en peligro de extinción”, aseguró la directora en conferencia de prensa al precisar que de los donadores, 13 fueron empresas.

Beistegui dijo que a pesar de las reuniones con el gobierno local y federal, no hay hasta el momento ningún tipo de apoyo público. “Los 34 millones de pesos vienen del sector empresarial y de la sociedad civil, fundaciones y personas físicas. A pesar de muchos acercamientos y muchas promesas, no hemos recibido un peso del gobierno”, aseguró.

Aunque el avance en el presupuesto es notorio, el Papalote no tiene fecha aún para su reapertura. Debido al perfil de su público y de la experiencia inmersiva que ofrece el museo, Beistegui señaló que abrirá hasta que la Ciudad de México esté en semáforo epidemiológico verde y la crisis sanitaria se encuentre más controlada.

Sin dar una fecha exacta, la directora previó que será en octubre próximo cuando el museo ubicado en el Bosque de Chapultepec pueda recibir público tanto en sus salas como en los dos teatros. Y a partir de su reapertura, se reactivarán sus sedes en Cuernavaca y Monterrey.

“En Papalote no podemos reabrir hasta tener condiciones sanitarias más estables. Vivir la experiencia con las restricciones sanitarias de un semáforo naranja es extraordinariamente difícil e incómodo, lo que anhelan los niños es una convivencia libre y es muy retador poner una distancia entre niño y niño, quisiéramos abrir una vez que las condiciones estén más estables, y el semáforo naranja no lo es.

“Hay variables que no controlamos y estamos trabajando para poder abrir en un horizonte de mediados de octubre esperando que la crisis sanitaria de la Ciudad de México esté suficientemente controlada”, refirió.

Con lo recaudado hasta el momento se proyecta reasignar el sueldo completo de los 130 empleados que durante un año se redujo en 50 por ciento. También se planearán trabajos de mantenimiento para echar andar la operación del recinto que hasta el 2019 recibía cada año 22 millones de visitantes.

Antes del inicio de la pandemia, el costo de operación del museo se cubría con los ingresos en taquilla que representa el 65 por ciento, el resto correspondía a las concesiones en la zona de alimentos, la renta del salón de usos múltiples, la tienda y la dulcería, ingresos suspendidos por el confinamiento.

Print Friendly, PDF & Email
Sin Comentarios

Deje su Comentarios