Opinión

COLUMNA: A propósito

El debate por la electricidad

Por Fernando Moreno Peña

El debate en torno a la reforma eléctrica entre los representantes del oficialismo, y el sector privado, ha sido ríspido y se le ha permitido a Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad, encabezar la defensa de la iniciativa presidencial y el ataque que llega al insulto en contra de los empresarios. Manuel Bartlett, acusó a los empresarios de hacer “fraude” para no pagar la tarifa eléctrica.

El titular de la CFE criticó el sistema de autoabasto de energía en el país, y aseveró que “es francamente un atraco”, del que se valen las grandes empresas para evadir impuestos y obtener otros beneficios.

Manuel Bartlett no aporta datos, sólo insultos: “No quieren pagar, quieren estar en un sistema mafioso, tramposo, en donde no pagan y el pueblo sí paga; entonces, no hagamos una reforma constitucional, hagamos una ley: todos se ampararon”.

“Todas las grandes empresas están metidas en el auto abasto porque no pagan, porque tienen garantías, en detrimento del sistema eléctrico mexicano. Con la reforma de 2013, todo está arreglado para el beneficio de las empresas privadas, arreglaron todo, hasta no pagar impuestos”

El presidente de la Confederación de Cámaras, José Abugáber, negó que el sector privado no pague la electricidad y añadió que gracias a que pagan, CFE tiene utilidades en las subsidiarias de Transmisión y Distribución.

“Sí pagamos. Tan sí pagamos que CFE Transmisión y Distribución tiene utilidades; imagínese las pérdidas que tendría si no pagáramos”.

No es válido decir que no se paga, porque gran cantidad de empresas está bajo el esquema de autoabasto, “el renovable, que es el de porteo de estampilla, sí paga y representa 3% de la generación, no es 100% de la generación. De no hacerlo, no tendría CFE utilidades”.

La iniciativa presidencial manda una señal contraria a la inversión, la cual se necesita, además de que se requiere cumplir con los tratados internacionales que firmó México. Sin embargo, Bartlett aseguró que si alguien va a los arbitrajes internacionales “tenemos el estudio de que no van a proceder”.

El líder de la Concamin afirma: “70% del crecimiento de generación fue hecha por el sector privado. Si lo hubiera hecho la CFE, no sé si tuviéramos luz en este momento”, en tanto que el director general de CFE contestó que “no hay ningún peligro de que no tengamos electricidad… déjennos a nosotros hacer la reforma constitucional y daremos la electricidad que necesita México para el desarrollo”.

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que preside Carlos Salazar Lomelín, afirma: “Nuestra propuesta es que se castigue a quien haya violado la ley”, porque “no se requiere una reforma constitucional para aplicar la ley”, enfatizó.

“Al adjudicarle a CFE el control y rectoría de la transición energética, además de cancelar los contratos existentes, la reforma destruiría lo avanzado hasta ahora y cancelaría la posibilidad de una matriz energética estructuralmente más limpia y eficiente”.

Y tiene razón, porque hay más de 150 proyectos a futuro, que equivalen a más de 40 mil millones de dólares de inversión, que están ahora detenidos, y que el país necesita.

Mientras no se ofrezca un clima de confianza a la inversión, repercutirá en apagones, precios altos y subsidios; EN CAMBIO, invertir en transmisión y en distribución permitirá disminuir los altos precios de electricidad en ciertas zonas, ello permitirá disminuir los subsidios que el Estado otorga al suministro básico, y que en 2021 fueron de 70 mil millones de pesos”.

El Consejo Coordinador Empresarial sostiene: “De aprobarse, la reforma eliminaría el despacho económico que privilegia la energía más barata y limpia por encima de las más cara y contaminante”.

O sea, en el despacho de la energía eléctrica al consumidor tendrá preferencia la que produce la CFE, entre ella la que se produce con carbón y combustóleo, que es más contaminante y costosa, y al último se estaría despachando las energías limpias que, en su mayoría, son generadas por el sector privado a menor precio. 

Los empresarios advierten:

“1.- En 2021, el costo de los productores independientes de energía fue 56% menor al de CFE; y el de las energías generadas por las subastas fue 78% menor.

2.- Si queremos electricidad más barata en México, el sector privado debería generarla y CFE ser el garante de la soberanía eléctrica invirtiendo y controlando las redes de transmisión y distribución, como bien lo establece la Constitución.

3.- Actualmente, la energía más barata que CFE tiene es la que producen los productores privados y que los cambios que se requieren para mejorar el mercado no requieren de una reforma constitucional como la propuesta en octubre por el Ejecutivo federal.

4.- Los hogares consumen el 25% de la electricidad que se genera en el país y las empresas privadas el 75 por ciento restante”.

Los expertos opinan y alertan el negativo impacto de la reforma eléctrica.

1.- Como primer impacto de la iniciativa, se precisa que se cancelaría la libre competencia en generación y suministro, como efecto de la propuesta de definir a la electricidad como área estratégica –consistente en generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica, para que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sea la única responsable del sector.

La CFE sería el único comprador y vendedor de electricidad.

2.- En segundo lugar, indican que, si la CFE es la única responsable de la transición energética, el efecto será la cancelación de los mecanismos de promoción de generación limpia, como son los Certificados de Energías Limpias (CEL) y Subastas de Largo Plazo.

3.- Como tercer punto, sobre medidas centralizadas y discrecionales en la propuesta de eliminar a la Comisión Reguladora de Energía y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, y la incorporación de la Cenace a la CFE.

La CFE sería un organismo del Estado que definiría unilateralmente los mecanismos de participación privada, sin ningún control regulatorio.

4.- Como cuarto punto, se indica que la iniciativa pretende que la CFE produzca 54 por ciento de electricidad y que el sector privado se quede en un tope de 46 por ciento.

El sector privado estaría sujeto a la voluntad de CFE para participar hasta por 46 por ciento en un mercado indefinido.

5.- La iniciativa propone la cancelación de los permisos de generación, contratos de compraventa con el sector privado, solicitudes pendientes de resolución y certificados de energía limpias.

No puede haber aplicación retroactiva de la reforma, pues ello va en contra de lo previsto en el artículo 14 de la Constitución.

6.- Como sexto impacto que la propuesta presidencial indica que la CFE determinaría las tarifas de las redes de transmisión, distribución y usuarios finales.

Esto ocasionaría la transferencia discrecional de costos ineficientes de CFE a usuarios finales.

Además, la iniciativa de dar prioridad en el despacho de energía a la generación de las centrales de CFE, provocaría incrementos de hasta 52.5 por ciento en los costos de producción del Sistema Eléctrico Nacional, incremento en las emisiones de CO2 de hasta 65.2 por ciento y subutilización de centrales eólicas y solares hasta en 90.9 por ciento. Cerca de 99 por ciento de la capacidad solar y eólica es privada.

La CFE redujo su participación de mercado debido a que su parque de generación no ha sido modernizado de forma importante en los años recientes. Las centrales de CFE tienen en promedio más de 30 años de antigüedad.

Nuestros vecinos de E.U. ya le dejaron claro al gobierno de México, que así como esta la reforma, no debe ser aprobada, los empresarios mexicanos aportan datos y argumentos que sostiene la necesidad de la inversión privada y lo ineficiente y cara que resulta la Comisión Federal de Electricidad, a la que el gobierno quiere convertir en monopolio para que sola se autoregule y fije precios.

La oposición política en las Cámaras como está la reforma, no aportará votos para aprobar la mayoría calificada requerida; por el momento, el debate lo va perdiendo el gobierno, por eso AMLO quiere movilizar al pueblo y la primera prueba será la revocación de mandato.

A falta de votos, la aprobación popular, a mano alzada le ha sido suficiente ya a AMLO para cancelar proyector de gran envergadura.

Una vez más tampoco será novedad ni noticia, pero en pocos años lo pagará el pueblo.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

Print Friendly, PDF & Email
Mira también
Cerrar
Botón volver arriba