Opinión

COLUMNA: A propósito

La claridad y el talento político de Beatriz Paredes

Por Fernando Moreno Peña

El 24 de abril, el periódico Reforma publicó una entrevista a la Senadora Beatriz Paredes Rangel sobre el tema de la democracia en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Allí, Beatriz Paredes acreditó, una vez más, la claridad y el talento político que le distingue y le permite ser una de las mujeres más importantes de la política mexicana.

Reproduzco en este espacio una síntesis de lo dicho por Beatriz Paredes en esa entrevista.

¿Rebasados los límites, Beatriz?

Beatriz Paredes: La sociedad mexicana, los demócratas en la sociedad mexicana, en el pueblo de México, les ha costado mucho, nos ha costado mucho el que cuestiones que se percibían como parte del atraso de los gobiernos de otras décadas, se superaran, para eso se propugnó por diversas reformas políticas, esencialmente para separar las elecciones del gobierno, para que no fueran los recursos del gobierno los que determinaran la voluntad popular y me sorprendió, me sorprendió que quien tiene la misión de cuidar las relaciones con todas las fuerzas políticas, de propiciar una gobernabilidad democrática, pues tuviera que atender la consigna de que todos tienen que demostrar su lealtad, no importa el costo por encima de las instituciones, y sí creo que hay límites y que es indispensable respetarlos.

En todos los periódicos de México es primera plana el Presidente, en todos, en todos, bueno, entonces hay una estrategia comunicacional que ha sido muy eficiente, de topar el debate y un tono del debate que desde la Presidencia se puede asumir que es descalificar, estigmatizar, juzgar, y que no se puede asumir desde otra posición de manera igual; entonces, es un tema mucho más profundo, no es que la oposición no esté, es que la oposición no logra tener sonoridad, no logra tener proyección, es un asunto muy de fondo; pero, tan está la oposición, que muchas personas de la sociedad y muchas personas que participan en organizaciones políticas y movimientos sociales llamaron a la no participación en la consulta y fue un llamado efectivo.

¿No crees que debieron participar, aprovechar el espacio para confrontar, debatir?

Definitivamente no. Este era un juego en el que en todos lados, en todos los casilleros era perder-perder; primero, fue una consulta que no solicitó la sociedad, ni solicitó ningún grupo social divergente o antagonista del gobierno, esa es la naturaleza de la consulta para revocación, es una consulta para revocación, esta fue una consulta solicitada por el gobierno, por el partido en el gobierno, para hacer toda un andamiaje de ratificación; en ese sentido, la propaganda a mí me dejaba absolutamente anonadada: ‘Que siga AMLO’, no, no, no, perdón, ‘que cumpla su mandato y salga el 24’, se trataba de un ejercicio de calentamiento de una elección de Estado, fue el entrenamiento de cómo funcionan los pivotes de Morena y su articulación con la movilización gubernamental de los programas sociales. Es dramática la estrategia, funcionó hasta donde funcionó, hasta donde funcionó.

Creo que nos entretenemos mucho en los fuegos de artificio, aquí el tema no es si era Adán Augusto o si era otro secretario. No, ese no es el tema. El tema es: ¿Va a haber elecciones de Estado sí o no? y ¿las fuerzas democráticas, incluso las que participan en Morena, están dispuestas a admitirlo, sí o no? Ese es el tema.

El uso de las Fuerzas Armadas, un General en un acto político… 

Pues ese sí es un tema crucial en la historia del Estado mexicano, nosotros hemos hecho un esfuerzo de décadas con un Ejército del que nos sentimos orgullosos los mexicanos por su rol nacionalista, pero, básicamente, por su convicción de estar subordinados al Gobierno civil; en ese sentido, imagínate lo que pueden sentir los ciudadanos si ven que las corporaciones policiacas, o las instituciones armadas, participan en las movilizaciones de las elecciones. Es inadmisible, es un retroceso enorme y además, lesiona el prestigio de las Fuerzas Armadas.

Es un papel inédito en la trayectoria del Ejército mexicano, pero es una voluntad presidencial, no olvidemos que el Ejército sigue instrucciones del titular del Poder Ejecutivo, que en nuestro régimen constitucional es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Lo que habrá que preguntarnos no es sobre el Ejército. Lo que habría que preguntarnos es cuál es la intencionalidad de esta voluntad presidencial y habría que preguntarnos si estos procesos no desnaturalizan las funciones básicas del Ejército que señala nuestra Constitución. Por otro lado, hay temas que sí son esenciales y que nosotros vamos a propugnar por que se respeten, el hecho de que la Guardia Nacional o lo que vendría siendo la corporación policiaca de seguridad más grande del país, sea una corporación castrense.

¿Tú estarías de acuerdo en que hubiera libertad política plena dentro del Ejército?

Los soldados son ciudadanos, y como ciudadanos ejercen su sufragio, nadie inhibe esa libertad, tienen una condición ciudadana como todos, que respetamos; la diferencia es el papel de la corporación y hay un código de ética militar que es el que ciñe la vida interna de la corporación. Y en el código de ética militar vigente hasta ahora, se señala que deben de abstenerse de manifestaciones políticas; en ese sentido, evidentemente, en cada régimen los niveles de la jerarquía castrense son leales al titular del Poder Ejecutivo en su condición de titular del Poder Ejecutivo, no en su condición de líder político de un partido o de un movimiento, sino en su condición de titular del Poder Ejecutivo.

Históricamente, los militares han estado más cercanos al PRI que a otros partidos. No olvidemos que varios Generales fueron presidentes del PRI en distintos momentos de la historia del PRI; entonces, es un asunto que tiene que ver más con la corporación, con la institucionalidad, con el código de ética militar y desde luego, no se puede desconocer la capacidad que como ciudadanos tienen los militares de cualquier jerarquía.

¿Adviertes la intervención del Secretario de Gobernación como un acto indebido en un proceso, en este caso el de la consulta de revocación? Los gobiernos del PRI abusaron de eso, Beatriz.

Distintos sectores de la sociedad mexicana propugnaron por el cambio profundo del sistema político, precisamente por los excesos que se cometieron en algunas administraciones del PRI, decía el doctor Jorge Carpizo: por las facultades metaconstitucionales del presidencialismo, yo nunca he sido presidencialista, como priista que soy y que he sido, y una priista relevante, no hago de cuenta que no tengo pasado, pero en mi pasado fui de las gentes que siempre defendieron, que debíamos tener un régimen mucho más federalista y con un peso más equilibrado entre los poderes; incluso, soy de las gentes que ha planteado gobiernos de coalición, robustecimiento del Poder Legislativo, alternativas presidenciales, en el debate interno, en mi partido y con la sociedad.

En ese sentido, no es un argumento que el pasado haya estado mal para reconstruir las peores prácticas del pasado; en ese sentido, creo que toda la sociedad empujó precisamente que esas peores prácticas se erradiquen y tener un vuelco al pasado, primero es ahistórico, me parece que no tiene sentido, y segundo, no son las mejores cosas, no son las cosas por las que la gente votó por la opción que en un momento dado representó el licenciado López Obrador.

Hay que tener límites. A mí lo que me preocupó de la presencia, sin ningún recato, del Secretario de Gobernación, es que te anuncia la posibilidad de una elección de Estado. ¡Caray! todo (por) lo que ha luchado la gente demócrata de todos los partidos y muchos de la Izquierda, muchísimos de la Izquierda, principalmente, pero de todos los partidos para tener elecciones mucho más equilibradas, para erradicar la injerencia de los gobiernos, para desterrar la estrategia de políticas clientelares donde los votos se pagan, bueno, entonces estamos dando una vuelta, pero hacia atrás y en ese sentido me parece que tenemos que alzar la voz, no sólo como oposición, no es un tema sólo partidista, es mucho más trascendente que eso, qué tipo de México queremos tener, con qué tipo de régimen queremos impulsar el desarrollo y yo estoy convencida de que la sociedad mexicana no va admitir una regresión autoritaria.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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