COLUMNA: A Propósito

Muñoz Ledo

Por Fernando Moreno Peña

A los innumerables problemas que enfrenta el presidente AMLO, derivados de la pandemia sanitaria, el desplome de la economía, la perdida de millones de empleos, el aumento de la inseguridad pública, las manifestaciones de Chihuahua, de FRENAA, la protesta de las mujeres, la toma de las vías de ferrocarril, el conflicto del presidente con los medios de comunicación, la descalificación a los intelectuales y críticos del gobierno, las renuncias y denuncias de funcionarios federales etc., etc., se suma el problema de la elección interna de Morena con un enfrentamiento entre personalidades y entre tribus.

El problema interno por la dirigencia de Morena obligó al Tribunal Federal Electoral y al INE a intervenir en el procedimiento y elección de la nueva dirigencia, al margen de la normatividad estatutaria y mediante una encuesta impuesta y decidida desde afuera, por no haber logrado el acuerdo político que diera a Morena la posibilidad de tomar sus propias decisiones.

El presidente AMLO no se ha querido arriesgar a que los de Morena no le hagan caso y por ese motivo, no ha dado el manotazo necesario para lograr los acuerdos al interior de Morena.

La elección de Morena ha acelerado al interior del partido y hacia afuera, las luchas no únicamente por la dirigencia, sino por la candidatura presidencial de Morena en 2024, haciéndose evidentes tres grupos que al interior disputan dirigencia y candidaturas, el grupo encabezado por Claudia Sheinbaum, del que forman parte Alfonso Ramírez Cuéllar, Bertha Lujan, Héctor Díaz Polanco, entre otros, y que en la contienda por la dirigencia nacional tiene a Porfirio Muñoz Ledo para presidente y a la senadora Citlali Hernández, para Secretaria General.

Otro grupo está encabezado por el canciller Marcelo Ebrard, que tiene como candidato al diputado Mario Delgado y un tercer grupo es el encabezado por el senador Ricardo Monreal y lleva como candidato a la dirigencia a Alejandro Díaz Duran.

Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal son las cabezas importantes al interior de Morena que participan en la contienda por la dirigencia, aunque Marcelo y Monreal, al parecer, van acordados en cuanto a la candidatura de Mario Delgado, y esto se hizo evidente cuando los senadores de Morena, la mayoría afines al liderazgo de Monreal, dieron su apoyo a Mario Delgado, reunión a la que no asistieron los senadores afines a Martín Batres, pues juegan con Claudia Sheinbaum.

El conflicto se ha agudizado y publicitado entre las candidaturas del Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado, pues Porfirio ha enfocado sus ataques en Marcelo Ebrard y en sus aspiraciones presidenciales.

 

Muñoz Ledo o la traición

El 17 de septiembre, el embajador Agustín Gutiérrez Canet, que goza de prestigio en la diplomacia mexicana de la que está en retiro, casado con la embajadora Martha Bárcenas, representante de México en Washington, escribió un artículo en Milenio bajo el título “Muñoz Ledo o la traición”.

 

Gutiérrez Canet señala:

1.- “La histórica victoria de AMLO, está a punto de corromperse si el partido queda en manos de oportunistas ambiciosos, con mucho dinero, escasa transparencia y dudosa convicción de izquierda”.

2.- “Sería gravísimo para México que la epopeya democrática del pueblo de México sea secuestrada por un grupo de hábiles pero siniestros personajes, siniestros en el sentido que se aplica a los perversos, no en la acepción de quienes se identifican con la izquierda. Son lobos con piel de cordero, decididos a cooptar al partido con costosas campañas mediáticas, financiadas con recursos cuyo origen se esconde, para apropiarse de los votos y los espacios en las redes sociales, los medios de comunicación y los llamados call centers”.

3.- “El objetivo inmediato de los siniestros es ganar ahora, a base de mucho dinero, la presidencia de Morena, para ganar mañana el Palacio Nacional. Empresarios con grandes fortunas que apuestan para que sea el próximo presidente un moderado que les permita volver a la probada práctica de sobornar para hacer negocios con el gobierno”.

Y termina el embajador invitando a votar por Muñoz Ledo para la dirigencia de Morena, pues de no hacerlo así, estarían traicionando los ideales de la 4T.

 

Romper lanzas

El 19 de septiembre en Milenio, el periodista Ricardo Raphael publicó una entrevista con Muñoz Ledo y en ella afirma estar de acuerdo en todo lo expresado por el embajador Gutiérrez Canet.

Afirma Porfirio: “Yo soy la conciencia histórica, junto con Cuauhtémoc Cárdenas, de la evolución del México contemporáneo”. Porfirio expresidente del PRI y Cuauhtémoc Cárdenas, Senador y Gobernador de Michoacán postulado por el PRI.

En esta entrevista, Porfirio afirma que el desafío es enorme, porque el país está tan fracturado, como parece también estarlo el partido en el poder y ve a sus adversarios como un peligro “para el movimiento histórico”. Pasamos aquí de lo que fue el peligro para México, al peligro para el movimiento.

Porfirio acusa: “A Marcelo Ebrard la ambición lo devoró. Adán cayó del paraíso por un solo pecado: la soberbia. Está corrompido y te lo pruebo.

“¡Que se vayan del partido los corruptos … llámense como se llamen!” ¿Marcelo Ebrard y su grupo no caben en Morena? “¡Que se vayan! Ellos no quieren caber.”

Se postula Porfirio como el iniciador del movimiento, que nació en 1988, que rompió con el régimen y que después dio origen a Morena, y afirma que Marcelo Ebrard no es de esa ideología y no lo ve como parte de ese movimiento.

Porfirio afirma: “Los círculos del presidente están hasta la madre del futurismo”, y refiere que en el antiguo régimen priista nadie avanzaba sus ambiciones presidenciales sino hasta el quinto año de gobierno.

Porfirio declara que su principal diferencia con Ebrard es la política migratoria y haber convencido a AMLO de acercarse a la Casa Blanca y considera que llegó el momento de la ruptura con aquellos militantes y dirigentes de Morena que no deben continuar dentro del movimiento y que llegó el momento de quebrar lanzas con quienes son considerados retractores de la herencia política a la que él pertenece.

El 21 de septiembre el periódico El País publicó una entrevista a Porfirio Muñoz Ledo en la que ataca duro a Marcelo Ebrard: “Marcelo Ebrard, está ansioso, ganoso, desembocado para ser presidente de la república. En todos sus actos lo demuestra. Jugó un juego suyo en Washington. Eso llegó hasta nuestra representación en Washington. Que se cuide. Perdóname, Marcelo, pero te vas a ir del partido si sigues así. Yo me comprometo. Te vas. Mario (Delgado, cercano a Ebrard, uno de sus contendientes), te lo digo por este medio: ‘Ya te pasaste de cómplice. Estás comprando a todas las autoridades. Cuídate’. Si siguen en lo suyo, se van del partido. Marcelo, ¿quieres ser presidente? Que encabece la derecha mexicana, por favor. No es una oferta mala. Para que el país tenga una derecha abierta y que tenga una izquierda abierta”.

 

El trasfondo

El 23 de septiembre, el periodista Raúl Rodríguez publicó en El Universal lo siguiente: “Martha Bárcena, la hoy embajadora de México en Estados Unidos. Contaba con todos los méritos por su larga trayectoria en el Servicio Exterior Mexicano, pero su matrimonio con el hoy embajador en retiro, Agustín Gutiérrez Canet, tío de Beatriz Gutiérrez Müller, la esposa del presidente, la acercaba al círculo más íntimo del poder. Muñoz Ledo se sumó a él con una petición específica: que su hijo Porfirio Thierry Muñoz Ledo (embajador de carrera por cierto muy querido y respetado en el servicio exterior y hoy cónsul general de México en Vancouver, Canadá), fuera el subsecretario para América del Norte.

Se atravesó Ebrard, impuso la narrativa de que el proyecto Bárcena – Thierry – Muñoz Ledo, desataría fuertes críticas de nepotismo. Marcelo, entonces, fue nombrado canciller”.

El diputado Porfirio Muñoz Ledo dijo a la periodista Ivón Melgara que dejará de hacer señalamientos en contra de la candidatura de Mario Delgado porque ya quedó claro el mensaje de que se trata de un alfil de las ambiciones presidenciales adelantadas del canciller Marcelo Ebrard.

“Tuve que dar ese estacazo. Fue una advertencia oportuna y necesaria. Ya puse un hasta aquí. Y les dije que si seguían así los iba yo a sacar del partido”.

Porfirio no ha llegado a la dirigencia de Morena y ya amenaza con expulsar a Marcelo Ebrard y a Mario Delgado. Marcelo está considerado como el secretario más eficiente del gabinete y Mario encabeza las encuestas para dirigir Morena.

¿Quién gana y quién pierde con estos típicos juegos de artificio de Muñoz Ledo?

 

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