Opinión

COLUMNA: Aquí comienza…

Por Nican Ompehua

El reciente fin de semana (12, 13 y 14 de mayo de 2022) la Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM) conjuntamente con Grupo de Estudio de HiperTensión Arterial (GREHTA), realizaron la Primera Reunión Regional de ANCAM en 2022, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Fueron 85 sesiones en cinco salones; todos con transmisión a distancia y uno híbrido (presencial y en línea). Hubo conferencias magistrales, 50 simposia, y talleres de hipertensión arterial para médicos o para enfermeras; además dos transmisiones para educción a público no médico en “redes sociales”

Los temas tratados fueron referentes a diferentes aspectos de diagnóstico, comportamiento y atención de la hipertensión arterial, aunque se incluyeron otros temas como las enfermedades valvulares del corazón, la aterosclerosis de las arterias periféricas (en especial de miembros inferiores), las formas de atención de los enfermos, según los sistemas de salud, en clínicas o por telemedicina.

Pero especial atención se prestó a la forma de presentación de las enfermedades cardiovasculares en las mujeres.

El lugar principal del congreso médico lo ocupó la presentación de la Encuesta Nacional de factores de riesgo cardiovascular, en mujeres latinoamericanas (ENAFARC-LATAM)

Muy importante porque, en la época actual de empoderamiento femenino, han exigido mejor atención: algunas doctoras notaron que la revascularización del corazón mediante cateterismo cardiaco, para recuperación de tejido expuesto en situación de infarto del miocardio, se hace con menor frecuencia en las mujeres que en los varones y, por supuesto, se inconformaron. La revisión exhaustiva del tema mostró que se debe a que la enfermedad de las arterias coronarias del corazón es diferente en las mujeres que en los hombres y que, por lo tanto, el tratamiento debe ser distinto.

Surgió entonces la pregunta: ¿Las causas de las enfermedades de la mujer son también distintas que en el hombre?

La respuesta no fue clara porque en realidad no se conoce una causa especial sino que en estudios epidemiológicos -como el “Del corazón de Framingham”, que tiene 74 años funcionando a través de generaciones y sigue informando resultados- se establecieron cinco factores de riesgo principales asociados a la aparición de la enfermedad: Trastornos en el metabolismo de lípidos, Diabetes Mellitus, Tabaquismo e Hipertensión arterial; y agregaron, en época reciente, a la obesidad mórbida (más de 35 kilos por metro cuadrado de estatura) y al trabajo extenuante.

Aunque ya se tenía conocimiento de otras situaciones clínicas que se asocian con las enfermedades cardiovasculares de las mujeres, como el uso de anticonceptivos orales, la diabetes o la hipertensión arterial que ocurren durante el embarazo, el antecedente de preeclampsia su participación no es clara aún.

Se tiene idea de otros como la edad del periodo gestacional (principio y fin), los quistes de los ovarios, la insuficiencia ovárica (es decir la falta de actividad estrogénica que ocurre después de la menopausia o en caso de extirpación de los ovarios). Y se han supuesto otros como los abortos repetidos, los hijos con bajo peso al nacer, o con sobrepeso, el cáncer de mama o el tratamiento con anticancerosos.

En fin, la ENAFARC-LATAM pretende definir la importancia de los factores de riesgo ya establecidos, de los dudosos y de los sospechosos.

La ANCAM ha invitado a participar a 19 países lo que dará representación a las mujeres latinoamericanas.

Se presentaron los avances pues el trabajo aún empieza y tendrá que ser mayor pero sin duda cambiará el punto de vista de los médicos respecto de las enfermedades del corazón en las mujeres.

Mail: cuauhtemoc_acoltzin@ucol.mx

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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