Opinión

COLUMNA: Aquí comienza…

Por Nican Ompehua

Se esperaba que pasadas las vacaciones de Semana Santa y Pascua (del 10 al 23 de abril, hace un mes) regresaran los contagios de Covid-19, pues se implica gran movilización de personas y aglomeraciones en donde se descuidan y olvidan, o desprecian, las medidas de seguridad; ya se sabe: Guardar sana distancia; evitar el contacto físico con otras personas (de cualquier tipo, incluyendo el saludo de puñetazo pues si la persona se talla los ojos con el dorso de la mano se contagiará con facilidad); procurar espacios abiertos o bien ventilados; usar los cubrebocas y, por supuesto, mantener las manos limpias.

Es cierto que, en bien de favorecer la economía, los gobernantes dieron señales de que ya no habría peligro, aunque también aceleraron la aplicación de la segunda dosis de refuerzo buscando evitar el desperdicio de vacunas a punto de caducar.

Bueno, es cierto también que la magnitud de la pandemia disminuyó de manera importante generando la probabilidad de que Covid-19 se convirtiera en una enfermedad estable y relativamente fácil de manejar. En eso estamos todavía.

Solo que desde que se suspendió el semáforo epidemiológico que regulaba la movilidad ciudadana (el 2 de mayo de 2022) las cosas están cambiando y ahora parece haber un repunte tanto local cuanto nacional y global: Se ha informado aumento de 20% de casos activos en Europa, en especial en Reino Unido y Alemania; en China y Corea han dictado estrictas medidas de aislamiento poblacional y, en América, USA está cambiando la actitud de protección, detección y atención de los enfermos.

Demostración gráfica del comportamiento de Covid-19  basado en informes oficiales, semanales, en 2022 hasta la tercera semana de mayo.

En la gráfica nacional hay un punto loco causado por un retraso en los informes del IMSS, correspondientes a diciembre de 2021. En ambas, los más recientes datos parecen alentadores. Se muestra el detalle correspondiente:

En ambas parece observarse un repunte lo que debe entenderse como una señal de alerta, no de alarma, cuya respuesta debe ser: extremar de nuevo los cuidados personales y sociales.

Es importante que cada persona reaccione favorablemente pues sino, las molestas restricciones, los achaques, las hospitalizaciones, los estados de gravedad y los fallecimientos volverán a las notas principales de los medios de información.

¡Ah!,y que quienes no se han vacunado lo hagan; no hay de otra: Te vacunas o te vacunas;por protección propia y de toda la comunidad.

cuauhtemoc_acoltzin@ucol.mx

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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