El Comentario - Universidad de Colima

COLUMNA: Brasas

Por J. Ángel Ramírez López

Consultas ciudadanas, vox populi no es Dei

En pleno siglo XXI demos un carpetazo a la frase latina de que Vox populi, vox Dei, porque no es así, sino una mera interpretación coloquial de lo que ha sucedido a lo largo de la historia, pues ya se ha visto que si Deu o Dei (Dios) votara, su voto fuera infalible, pero no, como en su tiempo ganaron las elecciones Salinas, Fox, Calderón, Peña Nieto y hasta AMLO; el pueblo no es Dios.

Y menos poner a consulta ciudadana decisiones torales como la Ley Bonilla, el aeropuerto de Santa Lucía, mejoras al transporte y obras y acciones que al estilo de AMLO y otros gobernantes, quieren poner en votación, cuando que la gente vota por pasión, por emoción, no con razón, con experiencia, preparación y con conciencia (conocimiento previo) de las cosas.

Central del manchón, área subaprovechada

Hasta que pude hacer realidad estacionar mi vehículo al sur de la central camionera suburbana y entrar a sus instalaciones para hacer pausadamente un recorrido de cabo a rabo y constatar que los patios están llenos de baches, como la entrada y salida de autobuses, pero cuya mejora corresponde a los propietarios, que son los concesionarios, no a la comuna ni al Gobierno estatal.

El lugar está deteriorado, oscuro e insalubre, pero hay áreas subaprovechadas, por lo que hace falta una rehabilitación para ampliar y optimizar el lugar. O siendo más realista, que adquieran y se trasladen a lo que fue Ley, que está a un costado, para lograr amplitud y que tengan funcionalidad cuando menos para otros 30 años, si no van a adecuar su obsoleto edificio.

Panteón, la maleza en San Sebastián

Eficacia en la prestación de servicios públicos del municipio de Colima es lo que se ve últimamente, sin ser yo partidario ni afín al alcalde Locho, que es lo que menos importa, sino las obras que demanda y por las que paga el pueblo, pero me sorprende que su gente no haya visto que detrás del panteón, en Villas de San Sebastián, todo esté lleno de maleza, ramas caídas y basura.

Acabo de pasar por ahí y pude ver el rezago con que tiene las autoridades a esta parte de Colima, sin considerar que sea intencional o por mala fe, sino por tantos daños por la época de lluvias, lo que hace difícil estar al tanto de lo que ocurre en todo el entorno, que para eso estamos los comunicadores, para dar nota de las necesidades y mejoras que requiere la población.

Sader (Sagarpa), ya la rehabilitaron

En una reciente columna había dicho que el edificio de la Sagarpa, hoy Sader (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural), parecía la casa del Conde Bartok, por tan sucia, anacrónica y oscura, pero acabo de pasar por ahí y veo que ya hubo mejoría para quitarle lo desfasado, por lo que ya quedó menos fea, lo que se debe valorar porque durante décadas no tuvo mejoría.

En aquellos tiempos despachaban importantes funcionarios encargados de todo lo relacionado con el campo, específicamente la región de Colima. Yo mismo acudía como reportero a entrevistar a tres o cuatro funcionarios, pero hoy lo que se administra son papeles, computadoras y mapas. Claro, antes se cosechaban 140 mil toneladas de básicos en el temporal, y hoy apenas 40 mil.

Centros contra adicciones, careros

Bueno que el gobierno de José Ignacio Peralta destine recursos económicos para becas en apoyo de algunos adictos a las drogas, considerando que son muchas clínicas, pero ninguna cumple las características científicas para que los drogadictos se rehabiliten, además de que en un tiempo el Gobierno estatal tenía algunos centros de esta naturaleza, sin saber su destino final.

Esto ocurrió en tiempos del gobernador Mario Anguiano, quien ejemplificó tener un hermano en el Cereso enfermo de adicciones, pero nomás fue dejado en libertad por sus palancas, y se olvidó de todo lo relacionado con las adicciones de muchos jóvenes. Hoy estos centros se dan como el quelite, y si bien ninguno quita la enfermedad, sí quitan los billetes, ya que cobran muy caro.

Print Friendly, PDF & Email