COLUMNA: Ciencia y futuro

La divulgación de la ciencia

Por Xóchitl Trujillo*

De acuerdo con el nuevo Reglamento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) en concordancia con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Nueva Ley de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación, es garantía individual gozar de los beneficios de la ciencia, de la innovación tecnológica, del acceso abierto a la información que derive de ella y de sus beneficios sociales. Esto nos invita a enfocar los esfuerzos a la difusión y divulgación científica para hacer que el conocimiento que se genera en los espacios universitarios y que son producto de la reflexión intelectual de las diversas disciplinas, lleguen a la sociedad a través de los medios, ya sea electrónicos, revistas digitales o impresas, prensa, radio, televisión, entre otros.

Lo anterior, tendrá como finalidad, además, fomentar las vocaciones científicas o tecnológicas desde tempranas edades y reflejarse en adolescentes y jóvenes para abrazar carreras profesionales en las humanidades, en las ciencias, las tecnologías, las matemáticas o de ingenierías, como parte de su formación académica.

En México, somos un poco más de 126 millones de personas, de acuerdo con el censo del Inegi del año pasado y el padrón del SNI en este año revela apenas un poco más de 35 mil investigadores de los cuales apenas un poco más del 35% somos mujeres, con una proporción muy baja de investigadores por cada mil habitantes, en comparación con otros países de territorio más pequeño. En Colima, somos 731 mil 391 habitantes y para nuestra institución, apenas 224 investigadoras e investigadores estamos adscritos al SNI y con ello se visibiliza una proporción también muy baja si solo consideramos este número de investigadores por cada mil habitantes.

Por ello, es de importancia mayúscula la formación de nuevas investigadoras e investigadores y, motivar las vocaciones a través de la divulgación científica acercando la juventud a la ciencia a través también de las nuevas experiencias, como es a través del Verano de Investigación Científica en el programa Delfín, en el cual el estudiantado de la Universidad de Colima que atendió la convocatoria 2021 podrá realizar una estancia académica virtual bajo la dirección de académicos del país o del extranjero que han elegido como asesores con quienes trabajarán durante casi seis semanas para desarrollar un proyecto de investigación que arroje resultados que puedan presentar en un foro académico internacional en el mes de agosto.

Ahora son 49 estudiantes universitarios que han atendido la convocatoria del programa Delfín y que de ser evaluados positivamente realizarán su estancia de investigación virtual, durante la cual podrán conocer cómo a partir de una idea se formula una hipótesis que es sometida a prueba para obtener resultados que luego presenten y quizá vean posteriormente publicados en una revista de divulgación científica que trascienda más allá del campus universitario.

Por otro lado, tenemos que recordar que la ciencia, es una actividad eminentemente creativa que usa el método científico para abordar la comprensión del mundo que nos rodea y que el conocimiento que se genera lo hagamos útil para vivir de la mejor manera posible. Además, aunado a las humanidades, a las tecnologías y a la innovación, el papel de la ciencia en la sociedad actual será de utilidad en la toma de decisiones, por ejemplo, las que hemos observado ante una pandemia, para contribuir a regular aspectos de la salud, de la alimentación, del medioambiente, etc., así como del impacto de las tecnologías digitales para la comunicación a distancia.

Por ello, con la información científica que se comunica a la población, contribuiremos a tener una sociedad informada que sepa responder de la mejor manera posible en sus decisiones. La función social de la ciencia la vemos al contar ahora con diversas vacunas que están contribuyendo a mitigar los estragos causados por el Covid-19 grave que han llevado a la mortalidad de tantos seres humanos en el mundo. Este es uno de los mejores ejemplos que tenemos para mostrar la certidumbre con que el conocimiento científico abona con impacto en la sociedad y con reconocimiento para toda la humanidad.

Por último, una sociedad informada sabrá valorar la importancia de la ciencia en sus vidas y con el tiempo se verá en qué lugares surge el conocimiento científico en el entorno público, como las universidades y sus centros de investigación, las facultades, los hospitales, etc. que serán los principales espacios donde se lleva a cabo la labor investigativa de impacto y donde se formarán  las nuevas generaciones de científicos que apoyarán a salir del rezago que tenemos en el número de  investigadoras e investigadores para Colima, para México y para el mundo. La investigación científica en cualquier forma de manifestación y disciplina, sin duda, repercute en la competitividad de la economía, en la calidad de la docencia y en el bienestar de la población.

Por todo lo anteriormente expuesto, queremos invitar al profesorado a que se sume a divulgar el conocimiento que genera en sus líneas de investigación y lo comunique a través de divulgacioncientifica@ucol.mx con el fin de dar a conocer los resultados de sus proyectos y hacerlos disponibles a la sociedad a través de la columna Ciencia y Futuro que se publica en el periódico universitario El Comentario digital.

 

*Profesora-Investigadora de Tiempo Completo Titular “C”, Coordinadora General de Investigación de la Universidad de Colima

 

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

 

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios