Opinión

COLUMNA: Ciencia y Futuro

Efectos del estrés calórico en caballos

Dr. Juan Augusto Hernández Rivera*

Las cabalgatas son una actividad recreativa al aire libre muy populares en el estado de Colima. Una cabalgata es un tipo de desfile donde los caballos son montados y conducidos por las calles de la ciudad por un tiempo variable que va de 2 a 8 horas. Durante las cabalgatas, son los caballos de Pura Raza Española y Frisón los más preferidos para los paseos, no sólo por su gran fama sino también por su gran aspecto y belleza. Ahora bien, estas razas han sido traídas de Europa de manera indiscriminada; por ejemplo, la Española es una raza de caballos procedente de la península ibérica, donde sus ancestros han vivido ahí durante miles de años. El caballo Frisón por su parte, es la única raza autóctona de los Países Bajos. Sin embargo, aunque ambas han mostrado cierta adaptación a climas templados y tropicales, lo cierto es que dichas regiones son gélidas y nada se parece a nuestra región cálida y tropical de Colima.

Por otra parte, la temperatura ambiental se ha intensificado generalmente en las zonas desérticas y tropicales debido al calentamiento global, lo que ha provocado épocas del año tal como la primavera y el verano más intensas y calurosas. El cambio climático, por ejemplo, contribuye a la presencia de sequías, incendios, inundaciones y tormentas, que pueden afectar la relación entre la ganadería y la agricultura en cuatro aspectos importantes:

  1. La producción, disponibilidad y precio del forraje
  2. Calidad del forraje
  3. Bienestar y salud, así como la producción y reproducción del ganado
  4. Mayor presencia y distribución de enfermedades

Tan solo en Estados Unidos, la industria ganadera ha registrado pérdidas económicas en el orden de los 2.400 millones de dólares/año, atribuibles al estrés calórico (EC).

El EC se describe por el aumento de la temperatura corporal debido al consumo de alimento y la ineficacia de los animales para perder calor corporal bajo condiciones intensas de calor, humedad relativa, velocidad del viento y radiación solar. Asimismo, la radiación solar es el principal factor para obtener calor directa o indirectamente del entorno. Por lo tanto, dichas condiciones climáticas pueden afectar negativamente el rendimiento de los caballos, provocando cambios fisiológicos y endocrinos en respuesta al EC.

La zona de confort de los caballos se sitúa entre 5 y 25 °C, lo cual, considerando las temperaturas máximas de 40°C en Colima, el trabajo diario de los caballos al realizar actividades ecuestres puede comprometer severamente al sistema cardiovascular. De hecho, se ha detectado que poco después de que un caballo comienza el trabajo físico, el flujo sanguíneo se incrementa en las extremidades para suministrar energía y oxígeno a las células, lo que produce mucho calor corporal y agravio si las condiciones de EC están presentes.

Los caballos estresados por calor han mostrado, por una parte, un aumento en la concentración de cortisol, hormona relacionada con la movilización de reservas corporales en momentos de huida, miedo o angustia. Por otra parte, han mostrado una disminución de insulina, tiroxina, triyodotironina y aldosterona, hormonas relacionadas con la disminución en la tasa metabólica. También, los caballos bajo EC incrementan el consumo de agua, la temperatura rectal, la frecuencia cardiaca y respiratoria; mientras que el consumo de nutrientes, la ingesta de materia seca, así como la tasa de pasaje del alimento, disminuye.

Un estudio realizado en caballos en el Golfo de México, logró demostrar que durante la mañana y la tarde los animales presentaron EC, dejando en evidencia que no existe un minuto del día en que mejore el confort de los animales en climas tropicales. También se demostró que, a mayor temperatura ambiental, mayor será la frecuencia respiratoria y cardíaca, así como temperatura rectal en caballos. Afortunadamente, los equinos tienen un excelente sistema de termorregulación que les permite liberar el calor corporal a través de la piel mediante el proceso de sudoración u otros mecanismos tal como jadeo, defecación y orina, que pueden ayudar a perder calor corporal. Por tanto, considerar el efecto del clima tropical sobre los caballos antes y durante el trabajo físico, realizar el trabajo físico en un ambiente confortable por la mañana antes de que salga el sol o por la tarde ya que haya caído el sol, proporcionar agua y alimentos de buena calidad, pueden ayudar a mantener la eficiencia física y bienestar de los caballos.

*Profesor Investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de Colima

Enlace digital del artículo: https://www.ejfa.me/index.php/journal/article/view/2784

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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