Opinión

COLUMNA: Cotidianidad

Los caminos

Por Karla Aliset Morfin Arredondo

Te perdiste en el camino cuando hiciste lo que fuera para agradar al resto, pero abandonaste lo que te hacia feliz a ti. Te perdiste en el camino, cuando luchaste por el sueño de alguien más y olvidaste el propio. Te perdiste en el camino, cuando tu corazón se destrozaba en mil pedazos, pero callaste por no perder a alguien.

Los caminos son distintos para todos, para algunos son más cortos, para otros más largos, con tropiezos, con maleza, con poca luz para ver lo que se aproxima delante de ellos. Otros caminos, estarán llenos de luz, planos y listos para ser recorridos por cualquiera, sin nada que pueda limitar su trayecto.

Pero ¿por qué los caminos no pueden ser iguales para todos?, ¿por qué razón no todos los caminos conducen a destinos victoriosos? La magia de cada camino no está en cuál te ponga la vida, tampoco en cuál luce más bonito y mucho menos cuál te toca. Los caminos, llegan sin estar preparados siquiera un poco de lo que se avecina, simplemente tocan las puertas de nuestros corazones y somos nosotros los que decidimos caminar tras ellos o abandonarlos.

Los caminos de la vida, están llenos de misterios, misterios que solo descubrirás si te atreves a vivirlos y disfrutar de ellos. No es el camino que te toca, es que aun estando en el que te encuentras en el presente, hagas que el viaje sea divertido.

Cada camino tiene un destino, un fin y cuando termine estarás listo para caminar por uno nuevo. No apresures los caminos. Vive cada uno de ellos al máximo.

 

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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