COLUMNA: Escaparate Político

Por Amador Contreras Torres

Primera de dos partes

Condolencias. Expreso mis sentidas condolencias por el fallecimiento de mi amigo Héctor Moreno Peña, hermano del apreciado ex gobernador Fernando Moreno Peña y lo hago extensivo a su esposa Verónica, a su hijo Héctor, a su mama doña Concha Peña y a todos y cada uno de sus familiares. QEPD. Adelanto. El evento de celebración del triunfo de Andrés Manuel López Obrador en el 2018, al cumplirse 3 años de ese acontecimiento, más que celebración fue el escenario propicio para el “destape” de Claudia Sheinbaum, como la candidata de Morena a la Presidencia de la República, lo que es por lo menos sorprendente y plantea el escenario de una sucesión presidencial adelantada para Morena, pues a este régimen de López Obrador todavía le restan 3 años y 2 meses tomando en cuenta que concluye el 30 de septiembre de 2024, pues se recortó en dos meses el sexenio, que será de 5 años 10 meses y el nuevo Presidente entrará el primero de octubre de 2024 y no el primero de diciembre como era usual. Esa reforma se hizo en el sexenio de Peña Nieto y entró en vigor ahora con López Obrador. Destape. Ante la ausencia de otros aspirantes a la Presidencia por parte de Morena- como Marcelo Ebrard de viaje por Europa, representando al presidente AMLO, que no le gusta viajar al extranjero- todo el foro fue para el “lucimiento” de Claudia Sheinbaum, quien en repetidas ocasiones fue ovacionada con los gritos de “presidenta… presidenta”; y la aparente molestia de la gobernadora de la Ciudad de México, quien expresaba su “contrariedad” con las ovaciones y después declaró a los medios que ella no se ocupa del 2024, sino que está ocupada en los retos y problemas cotidianos que representa gobernar la ciudad de México. Finta o verdad. Con la astucia y sagacidad política que le caracteriza al presidente López Obrador, no se sabe si este es un destape real de su preferida en sus afectos Claudia Sheinbaum o es un mero distractor – a la que es tan afecto el presidente- o es una fuga hacia adelante para ir  perfilando su sucesión en momentos en que todavía controla el proceso y no hasta el final, hasta el 2024, en la que puede haber variables que hagan que el proceso se le vaya de las manos, tomando en cuenta las fuertes resistencias que enfrenta su gobierno y su “estilo personal de gobernar” – como diría don Daniel Cosío Villegas, que molesta no solo al antiguo régimen a los “neoliberales y conservadores”, como los llama el presidente López Obrador, sino que molesta a millones de mexicanos de la clase media que han visto cancelado su futuro y expectativas y los conduce a la pobreza, con sus políticas equivocadas que han llevado al cierre de empresas y al desempleo masivo de mexicanos por la falta de incentivos fiscales, para las empresas en plena pandemia, a diferencia de otros países en dónde si hubo apoyos para las empresas, precisamente, para cuidar la planta productiva y el empleo. Nuevo León. Los grandes empresarios rechazan a su gobierno y solo esperan el fin del mismo, su salida, pues ya no tienen ninguna expectativa de mejora en lo que resta de su sexenio. No confían en él, no creen en él y prueba de ello es el rechazo en las urnas que tuvo en Nuevo León, en dónde el poderoso grupo Monterrey apoyó para la gubernatura a Samuel García de Movimiento Ciudadano, en un claro rechazo a la candidata de Morena, Clara Luz Flores, quien se fue abajo en las encuestas luego de que le publicaron un video de sus conversaciones con un sujeto líder de una secta sexual y que está preso en Estados Unidos con una condena de 120 años de prisión y que Clara Luz  Flores negaba que lo conociera, hasta antes de la publicación del video por parte de Adrián de la Garza, el candidato del PRI  a la gubernatura. El preludio. Esa fue una derrota muy sentida para AMLO, lo mismo que la pérdida de 9 alcaldías en la Ciudad de México, lo que afecta las posibilidades presidenciales de la gobernadora Claudia Sheinbaum, y lo que parece ser la crónica de una derrota anunciada para el 2024 en la ciudad de México, pues el discurso de AMLO contra las clases medias “por aspiracionistas, egoístas y querer triunfar a toda costa” no le gustó a la sociedad, a las clases medias, que no creen que tener estudios de maestría y doctorado o tener aspiraciones sea algo malo, como lo considera el presidente AMLO. El presidente AMLO es muy sagaz, pero atacar a las clases medias fue un grave error y tuvo un efecto bumerang.

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

 

 

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios