COLUMNA: Escaparate Político

Por Amador Contreras Torres

Primera de dos partes

ENCUENTRO. La visita a la Universidad de Colima, de la Gobernadora Electa, Indira Vizcaíno Silva para reunirse con el rector Christian Torres Ortiz Zermeño, fue muy bien vista por la sociedad colimense, los actores políticos y la comunidad universitaria, pues acordaron trabajar juntos en beneficio de la juventud estudiosa y el desarrollo del estado. Atrás quedaron otras visiones erróneas,  de personajes cercanos a la gobernadora que pretendieron, sin lograrlo, inmiscuirse en su ley orgánica y en la autonomía universitaria. Esos perfiles fueron reprobados en las urnas. Hubo voto de castigo por la sociedad. Sin duda, este diálogo entre el rector y la gobernadora electa es muy positivo y prólogo de un mejor futuro en beneficio del estado y de la casa de estudios. Enhorabuena. DECISIÓN.  La coalición “Va por Colima”, no va a impugnar ante el TEPJF, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el resultado de los comicios del 6 de junio, dónde la ganadora fue Indira Vizcaíno, y lo hacen para garantizar una transición pacífica en el poder ejecutivo y anteponiendo el interés superior del estado. GENEROSIDAD. La verdad sea dicha, en un ambiente colapsado, polarizado por la escasa votación con la que ganó la abanderada de Morena, la más baja en la historia de Colima, en una actitud política de gran honor y con visión de Estado, esta coalición Va por Colima, depuso sus legítimos intereses políticos y de proyecto de futuro, para ya no acudir ante los tribunales federales electorales y dar la oportunidad, a la gobernadora electa, de que inicie a la brevedad posible, el proceso de transición y de entrega- recepción de los instrumentos y recursos del aparato gubernamental, en un entorno de más tranquilidad. La verdad, es una actitud plausible, de mucha generosidad política, que Indira debe ponderar en todo lo que vale, y alejarse de actitudes de soberbia y triunfalismo que en nada abonarían a la transición política y la tranquilidad que requiere Colima en este delicado momento en el que país atraviesa por severas crisis de salud, de seguridad, delincuencia a la alza; crisis  política y financiera con un  desplome del PIB, Producto Interno Bruto y con una polarización y división entre los mexicanos promovida nada menos que por el presidente de la república, lo cual es inédito y no tiene precedentes en la historia de México y es asaz peligroso, pues las cosas se pueden desbordar, salir de control, y es muy peligroso para la gobernabilidad y la paz social. Desconocemos si hubo o no una negociación política para que la coalición Va por Colima, ya no impugnara ante los tribunales federales electorales.LA ANÉCDOTA. Hace 6 años, el 15 de octubre de 2015, acudimos Manuel Godina y quien esto escribe, a Armería a la toma de posesión de Ernesto Márquez como presidente municipal. Al término de la ceremonia fuimos a comer a la Playa El Paraíso Con Virgilio Mendoza, y se había invitado también al gobernador electo Ignacio Peralta, quien se había disculpado. Sin embargo, de última hora, hizo un ajuste en su agenda, y finalmente, Nacho acudió a la comida, acompañado por un reducido grupo de sus colaboradores. Incluso, nos acompañó una bella señorita y su familia, que era la reina de la feria de ese año. Era el 15 de octubre de 2015, y en ese momento, el futuro político de Virgilio lucía resplandeciente, pues se había hecho a un lado, de la candidatura del PAN a gobernador, considerando que era el momento político de Nacho por sus nexos con Peña Nieto y Luis Videgaray – lo que se suponía beneficiaría a Colima-. En ese momento, creí en lo personal, que Virgilio tendría muchas posibilidades para la gubernatura en el 2021. Nacho ya había pasado favorablemente la aduana del TEE, Tribunal Electoral del Estado. Una semana después, se anuló la elección para gobernador, el 22 de octubre de 2015, y se tuvo que convocar a una elección extraordinaria y hubo un interinato de tres meses presidido por Ramón Pérez Díaz y de Arnoldo Ochoa, como secretario general de gobierno. Nacho volvió a ganar y tomó posesión el 11 de febrero de 2016. Hoy, seis años después, con una elección impugnada, la decisión de la coalición Va por Colima, le abona a una transición pactada y a la tranquilidad y la paz social de Colima. Esperemos que esta paz sea una enzima favorable para que bajen los delitos de alto impacto y para que Colima supere este aciago momento, espejo de lo que sucede a nivel nacional,  en que varias crisis se amontonan y yuxtaponen y causan perjuicios y la desesperanza colectiva que atenaza a los ciudadanos. El desplome de la economía, la cancelación de los recursos para el campo mexicano, los recortes a salud, puede derivar en hambruna y en problemas más severos que  pueden estallar y a nadie convienen.

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