Opinión

COLUMNA: Escaparate Político

Por Amador Contreras Torres

Segunda de dos partes

Incertidumbre. Al cierre de esta columna, no se habían entregado los recursos financieros que le debe el gobernador a la Universidad de Colima, por más de 236 millones de pesos, situación que abre horizontes de preocupación para el futuro afectando a buena parte de la sociedad colimense, a 4,200 trabajadores y a 28 mil estudiantes y sus respectivas familias, teniendo como aciago telón de fondo la pandemia sanitaria y que recrudece la gravedad del problema financiero y social que se ha generado, precisamente, por esa falta de cumplimiento del gobernador Ignacio Peralta, lo cual es inexplicable, más allá de los problemas de las finanzas estatales, pues se trata de recursos previamente presupuestados y etiquetados específicamente para la educación superior. El retraso. Los recursos destinados a la Universidad son ministraciones mensuales, en lo que concierne a la parte de Gobierno estatal, y que se han interrumpido desde el mes de abril de este año y ya concluyó el mes de agosto. La última ministración mensual que se entregó por parte de finanzas estatales fue en el mes de marzo, por lo que ya hay un incumplimiento de 5 meses que asfixia las finanzas y ponen en riesgo no solo el pago de la nómina, sino su funcionamiento normal y el cumplimiento pleno de sus funciones sustantivas y adjetivas que, en el marco de su Autonomía, autogobierno y gestión financiera, le han sido encomendadas por ley, por el Estado mexicano. Entonces, se abre un tiempo aciago de incertidumbre que trasciende lo financiero, impacta en lo social, en más de 32,000 familias colimenses y que debería ocupar y preocupar a un hombre de Estado, como debe de ser quien ocupa la gubernatura, para cumplir a la brevedad este adeudo inaceptable con la Máxima Casa de Estudios. Se abre un tiempo difícil derivado del adeudo con la Universidad. Las familias están preocupadas, la educación está en riesgo, por ello, los universitarios exigen los recursos financieros que se les deben. Nada más, pero tampoco nada menos. Afectaciones. Severos daños a la infraestructura hotelera, cultivos, casas y negocios, a las personas en la zona costera del estado, dejó como estragos el huracán Nora que afectó al estado el pasado domingo. Graves daños a diversos sectores productivos por el desbordamiento de ríos, las fuertes rachas de viento y exceso de agua que azotó al estado y a toda la ribera del Pacífico desde Chiapas hasta Baja California. Hay un detalle importante que creo debe ser evaluado por la gobernadora electa Indira Vizcaíno, en las playas de Pascuales, El Paraíso y Cuyutlán, debe evaluarse gestionar y construir obras de contención de gran calado, rompeolas y diques, así como evaluar la reubicación de restaurantes y ramaderos, pues estos prestadores de servicios más tardan en reparar sus negocios, que le llegada de un nuevo ciclón que les destruye todo, como un cuento de nunca acabar. Se requiere planeación estratégica, soluciones de fondo, no parches y remiendos de corto plazo que no sirven de nada. Ya me dirijo a la próxima gobernadora, dado el cierre caótico de la actual gestión gubernamental que le impide dar respuesta a estos problemas severos de la zona costera del estado. El Plan B. La llegada de Adán Augusto López, un tabasqueño más a cargos de primer nivel, fortalece al Grupo Tabasco del presidente López Obrador y hace pensar a la clase política nacional que el presidente ya prepara la sucesión presidencial del 2024. Sabemos que su preferida es Claudia Sheinbaum, el Plan A, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, pero como bien decía el veracruzano Adolfo Ruiz Cortines, ese expresidente, viejo zorro de la política: “un presidente no puede tener una sola carta, porque se la destruyen en la mano. Necesita 3 o más cartas a la mano, para resolver el delicado problema de la sucesión presidencial”. En efecto, con la astucia y sagacidad política que le caracteriza al presidente López Obrador, sabe que si solo tiene una carta a la mano su proyecto de futuro es frágil. Por eso, ya tiene su Plan B, que es su paisano tabasqueño, que tiene las virtudes de ser incondicional, leal y mano dura para afrontar los problemas políticos. Para muestra un botón: En Tabasco, como gobernador, impulsó la “ley garrote” para reprimir manifestaciones populares y disminuyó de manera unilateral, sin diálogo y cabildeo, los recursos a los partidos políticos. La anécdota. Cuando era presidente Miguel Alemán, puso de regente de la Ciudad de México a su primo, Fernando Casas Alemán. Lo primero que hizo este señor fue construirse una gigantesca mansión a todo lujo, de más de una manzana de grande. Y el pueblo puso la siguiente leyenda en los muros: “¿Tan pronto casitas?”.

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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