COLUMNA: Escaparate Político

Por Amador Contreras Torres

Primera de dos partes

Convenio. Para fomentar el derecho a la memoria y el patrimonio cultural de los mexicanos, la Universidad de Colima y la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México, firmaron un convenio de colaboración, en la capilla de la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada de la Ciudad de México. Un acto encabezado por el Rector de la casa de estudios, Christian Torres Ortiz Zermeño, la directora general de la Memoria Histórica y Cultural de México, Gabriela Pulido Llano y por el coordinador general de extensión universitaria de la UdeC, Carlos Ramírez Vuelvas. En su mensaje, Torres Ortiz expresó: “En la Universidad somos conscientes del gran trabajo que realiza la Coordinación por el rescate y la salvaguarda de la memoria histórica y cultural del país, porque compartimos la misma preocupación: hacer de las ciencias sociales y las humanidades el motor de transformación social, porque la historia de la Universidad se fundamenta en los principios revolucionarios de generar conocimiento donde la sociedad más lo necesita”.  Asimismo, el rector anunció que esta semana comenzarán las actividades del programa estatal de conmemoraciones históricas, donde la UdeC ocupa una posición protagónica con acciones como la reimpresión facsimilar del periódico independentista El Despertador Americano, editado por Miguel Hidalgo y Joaquín Fernández de Lizardi en Guadalajara Jalisco, y distribuido en el occidente de México, y que ahora se entregará a estudiantes de bachillerato. Economía.  El problema generado por la falta de pago oportuno a la burocracia estatal está generando serios problemas de liquidez en más de 20 mil familias colimenses y afecta el mercado interno y los efectos devastadores ya se perciben en Colima y afectan a los comerciantes, proveedores, productores y todas las cadenas productivas.  Ya estamos a punto de concluir la primera quincena de septiembre y apenas se pagó la segunda quincena de agosto y algunos no han cobrado todavía y no hay dinero ni para la gasolina de las patrullas de la policía estatal, generando problemas serios de seguridad y de ingobernabilidad, una situación que persiste y que es expresión de la mala manera en que concluye la gestión del gobernador Ignacio Peralta. Algo se tiene que hacer para resolver este serio problema de liquidez de las finanzas estatales. Sindicato. El sindicato de burócratas que comanda Martín Flores exige la renuncia del gobernador y atribuye el retraso en la llegada de dinero a Colima, por parte del Gobierno federal, a que Hacienda no le tiene confianza al gobernador. Dudo mucho que se logre ese objetivo planteado por el líder sindical, no creo que el gobernador renuncie o pida licencia, lo que sí es una grave muestra de vacío de poder y de soledad del actual gobernante, que parece que se ha quedado solo; sin un gabinete que lo respalde y sin capacidad de operación y de interlocución política. Se tiene funcionarios ausentes, que evaden su responsabilidad y mientras en la calle, crece la inconformidad social por la falta de pago a la burocracia y a otras instituciones. Una situación que se complica y, al parecer, no se resolverá hasta que tome posesión la siguiente gobernadora Indira Vizcaíno. Finanzas. Una situación inédita en la historia de Colima, finanzas tronadas, al nivel de la insolvencia, con la cancelación de las fiestas patrias y de la Feria de Colima, con el pretexto de la emergencia sanitaria que ha venido al gobierno saliente como anillo al dedo para no hacer nada y para no atender a nadie, mientras la inconformidad social crece y la amenaza del paro de los policías podría derivar en complicaciones serias pues si no hay patrullajes, si no hay seguridad, la delincuencia puede hacer de las suyas y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores puede ordenar el cierre temporal de los bancos, lo que generaría problemas adicionales. Las bases magisteriales también se quejan por la falta de pago de sus salarios y las pasiones se desbordan, amenazado con rebasar a sus liderazgos formales. Adeudo. Los adeudos del gobierno son también con proveedores y otras instituciones como la Universidad de Colima, a la que le adeuda 264 millones de pesos, una cantidad importante para el pago de las próximas quincenas. El Rector Christian Torres Ortiz ya advirtió que, si no se salda pronto el adeudo, se afectará a 4,200 trabajadores y 28 mil estudiantes. En este sentido, el rector puntualizó que la Casa de Estudios no tiene información alguna por parte del Gobierno del estado sobre cuando se estará pagando o abonando a esta deuda que mantiene con la institución educativa. Estos recursos financieros son vitales para que la universidad esté en condiciones de pagar los sueldos y prestaciones de los trabajadores. La crisis financiera afecta todas las ramas productivas y así lo han hecho saber los liderazgos empresariales como la Canaco que ya resienten la falta de circulante.

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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