Opinión

COLUMNA: …Nosotros

Por J. Ángel Ramírez López

Y, ¿Cuándo una Comisión de Deberes Humanos?

• Deberes, primero que derechos

• Gabriel de la Mora, su filosofía

En su libro Taller de Filosofía, editado por el CBTIS 19 (p.26), el doctor Gabriel de la Mora, mi maestro de gratos recuerdos en licenciatura, dice que “La ética es la ciencia de los deberes para consigo mismo, para con los demás y para con la humanidad, por lo que es lamentable que se ponga énfasis en los derechos relegando los deberes. El deber es primero”.

Agrega, por ejemplo, que el campesino primero siembra el maíz, luego se lo come convertido en tortillas, por lo que no tiene derecho a las mazorcas quien primero no ha puesto la semilla en el surco. En México sólo hablamos de derechos. “Tenemos derecho a nacer, pero primero se debe planear el número de hijos que podamos alimentar, vestir y educar”.

Añade que “Tenemos derecho a la salud, pero primero hay que cuidarla evitando todo daño. Antes del derecho de recibir buen trato, tenemos el deber de ser respetuosos y afables con el prójimo; podemos exigir los servicios si primero pagamos las contribuciones al gobierno. Los jubilados tienen derecho a su pensión porque entregaron su vida al servicio”.

Los padres de familia de los años 80’s para acá ya no inculcan deberes, y ni en la escuela ni en el catecismo se retoma aquel papel noble y visionario de las familias de antaño, de hacer quehacer antes de tener derecho a los alimentos; los jóvenes de hoy ni siquiera tienen el cuidado de lavar los trastos que utiliza en su alimentación diaria, porque nadie lo exige.

Hoy los padres toleran que los hijos no hagan nada, bajo el pretexto de que a ellos les tocó sufrir y, por lo tanto, que no sufran y que no descuiden las buenas calificaciones en la escuela por asear la casa. Lo cierto es que ni hacen su deber, y muchos ni son buenos alumnos, y la mayoría no sabe hacer el aseo casero; barrer, trapear, lavar o planchar su ropa.

Ante esta adversidad, es necesario replantear la situación para que, si hay una Comisión Nacional de Derechos Humanos, debiera impulsarse otra más elemental, la de Deberes Humanos, ya que, si la educación de los hijos comienza en la casa, muchos padres no están en casa todo el día para cuidar la educación y la relegan a la escuela exigiendo resultados.

Se entiende que la crisis económica y la necesidad de vivir mejor hace que padres de familia, o en los casos de la falta de un padre, que la madre sea padre y madre y tenga uno, dos o más empleos para el sostén familiar, y que por ellos deje endeble la obligación de vigilar la buena educación de sus hijos, y por ello viene todo un problema que se vive hoy.

Ante esta situación vienen los casos de moda, como que haya ninis, drogadictos, rateros y hasta sicarios, que no nacieron en probeta, es decir, que tiene padres y madres, pero por desintegración o falta de capacidad, los padres nunca pudieron con sus hijos, y entonces éstos se convierten en carne de cañón, en víctimas de las circunstancias en la ley del más fuerte.

Podemos estimar que más del 80% de los padres de familia tienen hijos porque lo importante fue el sexo con la pareja, pero luego vienen los hijos y son una lata. No se educa el deber, que hasta el gobierno de AMLO ofrece el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, es decir, que cosechen con dinero federal regalado lo que nunca sembraron.

Y como no habrá Comisión Nacional de Deberes Humanos, como dijera mi maestro de licenciatura Gabriel de la Mora, “Lo inmoral ganará a lo moral y el desorden al orden, por lo que los jóvenes mexicanos están marchando al garete en pleno Siglo XXI”. Y por eso no cuestionemos el México del futuro para nuestros hijos, sino los hijos del futuro para México.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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