Opinión

COLUMNA: …Nosotros

Por J. Ángel Ramírez López

Filosofía, los Humanos y los 3 Problemas en la Vida

  • San Agustín, René Descartes
  • El razonamiento, fin último

Buen razonamiento del doctor Salvador González Villa, docente de la Maestría en Sociología, de que los seres humanos tenemos 3 problemas, si es que hacemos uso del raciocinio y nos queremos distinguir de otros humanos que hacen bola, montón y viven en el ambiente popular. El primero es que ya nacimos y nadie nos preguntó si queríamos nacer.

Si nos hubieran preguntado, hubiésemos medido la capacidad económica de nuestros progenitores, el número de hermanos, el patrimonio, nivel cultural, social y psicológico, el bienestar con que contaban y la garantía de las 3 cosas fundamentales de la planeación familiar, como son el alimento, el vestido y la educación, si no, mejor no queremos nacer.

El segundo problema es que, si estamos vivos, es porque de alguna manera comemos tres veces al día o menos, sin importarnos si hay dinero o no, porque de niños pensamos en comer, sin medir si esos alimentos nacen en la cocina, caen del cielo o alguien trabajar para comprarlos y prepararlos, y nosotros consumirlos. Ese no es problema de los hijos.

Y el tercer asunto es que debemos hacer algo para no morir haciendo bola en esta sociedad, en que más del 90% no requiere de la inteligencia para vivir o sobrevivir, menos para superarse, que no es su cuestión, si en educación básica simplemente se nos dijo que los seres vivos nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos; no hay nada más.

Pocos llegan más allá de esta simpleza, para emular a los griegos y decir, entonces, que no somos plantas o animales para realizar esas funciones biológicas, cuando que poseemos la cualidad volitiva e intelectiva, para realizar cualidades que nos hacen diferentes a las plantas y animales, e incluso, que no hacen otros como característica de los humanos.

Es que para la ética hay actos del hombre y actos humanos. Si por definición filosófica, los humanos somos racionales, no necesariamente todos los humanos utilizamos el raciocinio, similar al uso de la computadora. Los hombres hacemos actos parecidos a los animales: comer, dormir, descansar, brincar, placeres y sexo, y sólo los distingue que somos hombres.

En tanto, los actos humanos van ligados con el raciocinio y valores morales, esto es, inteligencia, responsabilidad, honestidad, amabilidad, orden, respeto, disciplina, esfuerzo, excelencia, eficiencia. Por eso los griegos inventaron los juegos olímpicos, para luchar por la excelencia física e intelectual y distinguirse de hombres comunes y otros seres vivos.

Su frase “Mente sana, en cuerpo sano”, da primacía al cerebro, antes que al cuerpo, es decir, como es el polluelo, debe ser el cascarón, pero, además, procuraron la igualdad entre sexos para señalar con su frase “La inteligencia no tiene sexo”, que tanto persuadió y ejemplificó nuestra gobernadora Griselda Álvarez, para procurar la equidad, la igualdad.

 

Decimos con ello que cuando el hombre se plantea las tres cuestiones señaladas al inicio de esta reflexión, es que hacemos uso del raciocinio, de la diferenciación entre otros seres vivos y de la distinción de ese 90% de hombres que viven las cuatro funciones biológicas, y que para ellos la meta es casarse, hacer el sexo, tener hijos, comer y morir.

Ya San Agustín había reconocido humildemente el riesgo del error, con su frase “Si me equivoco, existo”, que mucho usó también GAPL para decir que como gobernadora tuvo derecho a equivocarse. Frase que el francés René Descartes, desde la filosofía modernista, hizo suya: “Pienso, luego existo”, haciendo alusión a la cualidad intelectual del hombre.

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

 

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