Opinión

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

Debatir la mañanera

En Debatiendo con Carlos Castellanos que transmite La Octava Digital, la lingüista Violeta Vázquez-Rojas y la periodista Daniela Pastrana hablaron sobre el ejercicio periodístico en México.

La conversación del jueves 4 de agosto arrancó con un recuento de algunos de los momentos de la mañanera que reflejan las tensiones entre el presidente López Obrador y los periodistas que han acudido a esa habitual rueda de prensa:

– Jorge Ramos pretendía que AMLO aceptara sus responsabilidades por el mal manejo de la pandemia, y el mandatario simplemente respondió: “pues es que no coincido contigo”.

– Andrés Manuel discutía con la reportera de Proceso: “que un periodista participe, simpatice con una causa, no es delito”. A lo que ella replicó: “siempre y cuando sea periodista, presidente, porque el asunto de aplaudir es muy sencillo”. Y López Obrador reviró: “¡esa es la visión de Proceso!”

– “Quiero dar con los agresores, quiero recuperar mi tranquilidad”, dijo en llanto el reportero Rodolfo Montes, amenazado por el CJNG, a lo que el presidente externó “te vamos a seguir apoyando”.

– “Periodistas, columnistas, intelectuales, etcétera que están del lado del poder, esas personas no son independientes. Existe el periodismo independiente”, reclamó Reyna Haydee Ramírez. Y esta misma periodista sonorense reprochó a AMLO que “usted aquí ha denostado periodistas, (los) ha estigmatizado, casi todos los días se dedica a eso presidente… porque usted prefiere las alabanzas”.

Militantes o paleros

Para Carlos Castellanos, las conferencias mañaneras no tienen comparativo en el mundo. Hasta junio de 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador había dado más de 870, con un promedio de duración de 111 minutos. Si el presidente mantiene esta dinámica, al final de su sexenio alcanzará el récord de 1,500 conferencias matutinas.

Los periodistas hablamos de ellas porque en las mañaneras se pregunta de todo, y porque el presidente dice defenderse de la prensa que no comparte su proyecto de gobierno, a cuyos exponentes ha llamado tendenciosos, injustos, amarillistas, fifís, hampa del periodismo, chayoteros y conservadores.

Pero también porque en el Salón Tesorería de Palacio Nacional ha habido conflictos que han trascendido a la mañanera entre reporteros, periodistas independientes y youtubers asistentes. Unos han sido acusados de paleros y otros de neoliberales. ¿Son periodistas paleros o independientes?, ¿tienen militancia ideológica o están en la indefinición cobarde?, pregunta Castellanos.

Sin medias tintas

Investigadora del Colegio de México, Violeta Vázquez-Rojas colabora en varios medios de comunicación y es frecuentemente invitada a espacios periodísticos a hablar de comunicación social, discurso político y propaganda, temas que suele abordar desde la perspectiva de la semántica. Daniela Pastrana es directora del portal Pie de Página y periodista especializada en derechos humanos y movimientos sociales, ella también participa regularmente en mesas de análisis sobre temas de actualidad.

A sus invitadas, Castellanos empieza por pedirles opinión sobre algo en lo que el presidente López Obrador ha sido muy claro en su postura: no puede haber medias tintas en el ejercicio periodístico. De hecho, salió a defender a algunos periodistas que son tan afines a su gobierno que han sido calificados de ensalzadores. Contra uno de ellos pusieron a circular en redes sociales la etiqueta #CállatePalero.

Al reconocer que, efectivamente, hay algunos periodistas que están a favor de la Cuarta Transformación, AMLO dijo que él no entendía la molestia de los conservadores con ellos si, además, son muy pocos comparados con los periodistas que están en contra de la 4T. Al tiempo de señalar el presidente que “los periodistas independientes” no le dan confianza.

Abre Castellanos el debate preguntando si el ejercicio del periodismo debe ser una práctica imparcial o meramente informativa, ¿la sociedad, la academia, los nuevos tiempos reclaman un periodismo militante como el presidente ha pedido?

El bando ciudadano

A Pastrana le alegra mucho “que estemos hablando del tema del periodismo”, porque reflexionar acerca de cómo hacemos periodismo y cómo aportamos desde el periodismo, siempre es importante”.

“Tiene razón el presidente López Obrador cuando dice que hay que tener definiciones porque eso implica un ejercicio periodístico más honesto, más claro y transparente hacia la ciudadanía. En lo que se equivoca el presidente es al pensar que esas definiciones sólo están en 2 opciones”, y que estás de un lado o de otro. Pero hay más de 2. Por ejemplo, “yo me asumo militante del periodismo para construir paz, y estar en medio de un conflicto con una banderita de paz también es una posición política”.

El periodista no tiene que estar de un lado o de otro frente al gobierno, pero sí tiene que estar del lado de la ciudadanía. Si hay cosas que criticar del poder, debe hacerlo porque cuando deja de haber contrapesos, cuando deja de haber evaluaciones críticas y hasta autocrítica, “te pierdes en el ejercicio del gobierno o, en su caso, del periodismo. Siempre necesitas una referencia crítica”. Por lo demás, los periodistas “debemos tener definiciones. Hay que decirle a la gente dónde estamos parados, o sea, desde dónde les vamos a contar” la realidad.

Durante 6 décadas en México y durante un siglo en América, a los periodistas nos enseñaron en las redacciones y en las escuelas de periodismo que no debíamos tener una posición política, ni siquiera pensamiento político. Pero esa despolitización que nos pedían a los periodistas en lo personal, no se les exigía a los medios de comunicación. “Está socialmente aceptado que los medios tengan línea editorial, pero los periodistas no podíamos tener un pensamiento político propio”.

Sin embargo, es sano que se diga desde dónde estamos viendo la realidad, cuáles son nuestros referentes para contar los pedazos de realidad que estamos observando, porque tenemos una visión parcial de una realidad compleja, apunta Pastrana.

Criterio ético

Para Violeta Vázquez-Rojas, “el tema de la objetividad permea muchas arenas, no nada más las del periodismo. Por ejemplo, los científicos se han reconciliado mucho mejor con la idea de que no hay una objetividad absoluta posible, incluso que el trabajo científico que creemos el parangón de la objetividad no puede ser completamente objetivo”.

“Claro, la ciencia tiene un método de dónde asirse. En la ciencia prima ese criterio epistémico y por eso es fácil determinar cuándo se trata de buena ciencia o de mala ciencia. En ciencia lo que importa no es tanto lo que sabes sino cómo lo sabes.

“En cambio, en el periodismo no hay un acuerdo en torno al tema de la objetividad. Tampoco hay un acuerdo exactamente sobre quién sí es o quién no es periodista. O acerca de cuándo hay buen o mal periodismo.

“Como alguien que lee a los periodistas, no como alguien que ejerce su trabajo, creo que el periodismo siempre va a ser una actividad política porque se trata de construir el relato de la vida pública. Todo lo que un periodista dice, se asume que tiene interés público. De otra manera no estaría dicho en ese foro.

“No es la única profesión que se dedica a construir relatos, por cierto. Un novelista o un científico también construye relatos, pero la diferencia entre estas distintas maneras de construir relatos de la realidad está en que en el periodismo prima un criterio ético. Si en la literatura prima un criterio estético o en la ciencia prima un criterio epistémico, en el periodismo prima un criterio ético.

“Y las audiencias, es decir los lectores o, en general, quienes consumimos la información, deberíamos buscar la ética más que la militancia de un lado o de otro. El periodismo es una actividad política, pero lo que buscas de un buen periodista es sobre todo una cuestión ética.

“Los criterios éticos o las virtudes que estás buscando en el periodismo van a ser distintas, seguramente, dependiendo de la opinión de cada uno. Algunos buscan, por ejemplo, independencia; otros quizá transparencia u honestidad; y otros más, claridad respecto a la postura desde dónde te estás asumiendo. En todos los casos, es primordial la ética del periodista”, dice Vázquez-Rojas.

El factor dinero

¿Cuál debe ser la alternativa al periodismo militante?, pregunta Carlos Castellanos. La oposición critica al presidente López Obrador por querer tener el control total del discurso público, de querer volver a los tiempos de Echeverría cuando los periodistas respaldaban siempre lo que se hacía desde el poder. Con una prensa militante, ¿no se cae en el riesgo de volver a esos tiempos?

“La diferencia tiene que ver con el dinero –apunta Pastrana–. En los sexenios anteriores, sobre todo en los priistas, sobraba el dinero para la prensa. Los gobiernos del PAN nunca se han caracterizado por tener una buena relación con la prensa, porque desprecian el ejercicio periodístico. En cambio, los gobiernos priistas sabían la importancia del periodismo y, entonces, querían tener controlada a la prensa con dinero. Pero es distinto tener un control sobre la prensa a partir de abrir o cerrar la llave del dinero, a tener una coincidencia ideológica.

“Coincidencia ideológica es la que tienen muchos periodistas con la 4T, en esta división absurda de estar a favor o en contra. En esta polarización han quedado amigos míos muy queridos de un lado o del otro. La función del periodismo tendría que ser tender esos puentes, porque somos una sociedad compleja y tenemos que escuchar a todas las voces.

“Entiendo que quienes tienen una posición afín al gobierno es porque tienen una coincidencia ideológica, algo completamente válido, aunque el riesgo es que terminen cayendo en un dogmatismo y reproduciendo la propaganda oficial.

“No creo que haya censura en este gobierno, pero sí veo que la mañanera tiene una dosis de propaganda porque es comunicación política finalmente, no es una conferencia de prensa. El riesgo es que, al final, termine habiendo una visión monolítica de la realidad que, desde mi perspectiva, no ayudará a avanzar en la resolución de problemas complejos.

“La enorme diferencia es el dinero. Por más que me digan que La Jornada o Contralínea reciben mucho dinero de este gobierno en publicidad oficial, no hay comparación con lo que se gastó durante muchos años para tener un control de la prensa o para tener una prensa afín”, resume Daniela Pastrana.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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