COLUMNA: Ojo de mar

Felipe el oscuro

Por Adalberto Carvajal 

Durante el gobierno de Felipe Calderón se reprimió la libertad de expresión en México, con acciones que rayan en el terrorismo de Estado. Sólo así se puede calificar la persecución de la que fue objeto entre 2011 y 2012, Olga Wornat, autora del libro inédito Felipe el oscuro.

Como hiciera la periodista argentina, ante las amenazas recibidas tuvieron que salir del país su investigador asociado Édgar Monroy y Gabriel Sandoval, director de la Editorial Planeta en México.

También sufrió acoso gubernamental Gabriel Bauducco, director editorial de la revista Playboy México, quien osó publicar un fragmento de ese retrato de cuerpo entero, con un anuncio en portada que decía: ‘Olga Wornat. Adelantamos su libro censurado sobre Calderón’.

Entrevistada por Julio Hernández López en el canal de Julio Astillero en YouTube, el 8 de mayo de 2020, Wornat platicó cómo Calderón Hinojosa, en connivencia con su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, impidió con “amenazas terribles” que Planeta publicara su biografía.

Por eso “me indigna la hipocresía de este señor que ahora dice que nunca se enteró (de lo que hacía García Luna). En lo personal, uno como periodista sabe que los riesgos que corre son gajes del oficio, pero que no se metan con tu familia. ¡Y amenazaron a mis hijos!”

 

Víctimas inocentes

Las amenazas venían de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), “y Felipe Calderón lo sabía perfectamente” ya que eso provocó un conflicto diplomático: el canciller argentino “le pidió explicaciones” al secretario de Relaciones Exteriores.

Quien confirmó a Wornat que detrás de las amenazas estaba la SSP, fue Felipe Zamora, “un funcionario del gobierno de Calderón que lamentablemente no está más porque murió en aquel famoso “accidente”, dicho así entre comillas porque yo nunca creí que fue un accidente la caída del helicóptero” en el que falleció también el secretario de Gobernación, Francisco Mora Blake, el 11 de noviembre de 2011. Zamora mantuvo contacto con la periodista hasta la noche anterior a su muerte.

El resultado de que tanto Olga Wornat como Édgar Monroy recibieran hasta nueve o diez amenazas por día, es que “Planeta tuvo que cancelar el libro”.

Al editor Gabriel Sandoval “lo volvieron loco y (su familia) tuvo que exiliarse a Perú; yo tuve que salirme de México, me fui a Estados Unidos; y a Édgar Monroy lo sacó Artículo 19 a la República Checa”.

Él fue quien “la pasó peor” –lamenta la autora–, sabía que por ser mexicano lo podían desaparecer impunemente.

No sólo amenazaron a los editores de Planeta sino al personal de la imprenta y hasta a las secretarias. “Mi hija tuvo a su bebé ¡con dos policías parados en la puerta de la sala de partos!”, relata Wornat.

La matriz de Planeta en España decidió no publicar el libro porque “tuvo mucho miedo y con razón. Era un momento tan complicado en México que quién se iba a arriesgar”. La “guerra contra el narco” (dice otra vez subrayando las comillas) dejó más de 140 mil muertos, “la gran mayoría víctimas inocentes”.

 

Tres videos de Genaro

Felipe el oscuro permaneció inédito, pero Wornat siguió investigando. Decidió reescribir el libro para publicarlo en próximos días, cuando encontró “tres videos que involucran directamente a Genaro García Luna y, por ende, a Felipe Calderón” ya que el primero pide dinero a los cárteles a nombre de su jefe.

Los videos se grabaron a bordo de una avioneta en el aeropuerto de Toluca. “Yo los vi, son tremendos”, se ve a García Luna pidiendo “mucho dinero” para Calderón a una organización criminal. “Y se lo entregan”. Además, como anécdota, Genaro pregunta si le trajeron sus mancuernillas Cartier.

Wornat admite que es una cuestión personal: “se metieron con mis hijos y eso no se los voy a perdonar nunca”. Su idea es publicar el libro y subir los videos a las redes sociales, porque le indigna oír a Calderón negar que tuviera conocimiento de los vínculos de García Luna con la delincuencia organizada, aun cuando se lo advirtieron varios miembros de su gabinete.

Su deshonestidad “era vox pópuli”. Los vínculos de Genaro, que “ojalá se pudra en la cárcel”, venían “desde antes”: fue director de la AFI con Vicente Fox, una Agencia Federal de Investigación que estaba “perforada por el narcotráfico”.

 

Una cosa de locos:

Felipe el oscuro “es la historia del sexenio” de Calderón; la biografía del hombre que condujo al país durante “uno de los sexenios más oscuros de México y dejó una herencia de 150 mil muertos”; la crónica de un gobierno que, “para de alguna manera afirmarse en el poder, lanzó una guerra al narcotráfico que estaba perdida” de antemano, en donde “la mayoría de las víctimas inocentes son mujeres y niños pobres”.

Wornat viajó a Michoacán, tierra natal de Calderón, y mientras iba investigando para el libro, la seguían: “Una cosa absolutamente perversa, de locos”.

Para librarse del acoso, la periodista habló “con todos”: con Roberto Gil Zuarth que era secretario particular de Calderón y con “todos aquellos que tuve a la mano”, pero salvo Felipe Zamora, “una persona muy honesta en el trato conmigo”, todos “miraron para otro lado”.

Wornat salió del país con chaleco antibalas, ayudada por Artículo 19 –cuya oficina regional para México y Centroamérica dirigía Darío Ramírez– y la gente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, cuando Marcelo Ebrard era el jefe de Gobierno.

El título del libro se le ocurrió a la autora porque la vida personal y política de Felipe Calderón es “pura oscuridad”: asumió la Presidencia con 0.56%, apenas 244 mil votos de ventaja; “en cualquier país del mundo eso es fraude, llamarían a una nueva elección”.

Calderón es “un hombre oscuro, un perdedor, un incapaz; un tipo que tuvo que valerse de la violencia para gobernar y traicionó a todos los que estaban a su lado; alguien que sabía perfectamente lo que hacía Genaro García Luna” pues tenía con él “una relación muy estrecha”.

Wornat describe a García Luna como “el Rasputín de Calderón”. Como aquel monje ruso, “se encargaba de las cosas sucias y terminó devorándose” al gobernante.

Por alguna razón, Calderón no puede decir siquiera que esperará a ver si la justicia lo encuentra o no culpable. Se limita a decir que él nunca supo. Pero es mentira”:

El general Tomás Ángeles, que era subsecretario de la Defensa Nacional, se reunió con Calderón y le dijo quién era Genaro García Luna. Por ello, “le inventaron una causa penal y lo metieron un año preso”. Así “le destruyeron la carrera militar” a quien era el candidato más fuerte para convertirse en “jefe del Ejército”.

 

Vida pública y privada

Wornat aclara que nunca recibió un mensaje directo de Felipe Calderón. “Hubiera denunciado” la sola advertencia de lo que le podría pasar si seguía con la investigación. Tampoco habló directamente con Genaro García Luna: “nunca quiso recibirme, pero sí supe el nombre de la persona a quien le encargó amenazarme”. Y es que una vez que cae el pez gordo “la gente habla, pierde el miedo”.

Decidida a publicar el libro, reitera que el título Felipe el oscuro resultó de todo lo que encontró en Michoacán: “hablé con su hermana, investigué a toda la familia, platiqué con sus amigos de la infancia. En su vida hay siempre un velo de oscuridad”.

Todo el sexenio de Calderón es opaco, desde la manera de asumir la Presidencia sin ser electo mayoritariamente. Y esa oscuridad vuelve ahora cuando se presenta como una opción para salvar a México. Resulta “pésimo” que él y su esposa Margarita Zavala estén proponiendo un nuevo partido político: México Libre.

Olga Wornat es también autora de Menem, la vida privada (1999), y de La Jefa: vida pública y privada de Martha Sahagún de Fox (2003). Pese a que colaboró dando una entrevista, la ex primera dama demandó por daño moral a su biógrafa por el libro y a la revista Proceso por publicar un adelanto, mas perdió el litigio.

Para el libro sobre Felipe Calderón, la periodista no conversó con Margarita Zavala pero sí con gente muy cercana a ella: Margarita y Felipe son “una pareja muy extraña, muy compleja, porque la que en realidad lleva las riendas es ella”.

Margarita también “fue parte del gobierno” y conoce a su marido. Siendo “una mujer muy inteligente, sabe absolutamente todo lo que sucedió en ese sexenio”, dice finalmente Olga Wornat. “Cuando hablamos del poder, no hay esposa buena. Son complicidades, se complementan”.

 

A la congeladora

Por e-mail Gabriel Sandoval, director en nuestro país de la Editorial Planeta, confirmó que él también recibió amenazas de una entidad llamada Justicia por México, la misma que le dirigió correos electrónicos intimidatorios a Édgar Monroy.

De ahí pasaron a llamar a Sandoval entre tres y media y cuatro de la mañana para advertirle que no publicara el libro, asustándolo con detalles de su rutina familiar.

Fue por eso que el corporativo de Grupo Planeta, con sede en España, decidió no publicar Felipe el oscuro al estar en riesgo la vida de tantas personas.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com.

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