COLUMNA: Ojo de mar

La guerra mediática

Por Adalberto Carvajal

 

En efecto, hay una guerra mediática contra la Cuarta Transformación: los medios tradicionales se mueven contra el gobierno federal, subraya Luis Guillermo Hernández.

En el emisión de Radar del miércoles 24 de junio de 2020 por Rompeviento TV, el periodista conversó con su colega Ignacio Rodríguez Reyna, uno de los fundadores de Quinto Elemento –laboratorio digital de investigación periodística– y “conocedor de las entretelas del periodismo mexicano”.

Después de la charla con Jorge Gómez Naredo que reseñamos en este mismo espacio, sobre quién es quién en los medios de comunicación, la confrontación entre buena parte de los medios tradicionales con el gobierno de López Obrador y la necesidad de poner el foco crítico sobre nuestros medios de comunicación, quedó una gran inquietud en el auditorio de Radar en torno a la comunicación social en México, explica Luis Guillermo Hernández.

Para el anfitrión, Ignacio Rodríguez Reyna es uno de los referentes del periodismo de calidad que se hace en este país. Con más de 30 años de experiencia, conoce los secretos del oficio y las entrañas de los medios de comunicación mexicanos.

Ha colaborado con los principales firmas periodísticas de este país, en publicaciones tan importantes como la revista Emeequis a cuya fundación contribuyó, y también formó parte del grupo que dirigió la revista de El Universal. Perteneció a plantillas periodísticas tan importantes como la de Reforma o El Financiero.

A juicio de Hernández, Rodríguez Reyna es sobre todo una voz distinta para hablar sobre el fenómeno de los medios de comunicación en relación con el poder:

“Nuestra vida son los medios, el periodismo y la vinculación con la sociedad. El periodismo es una herramienta fundamental para la transformación y consolidación de los regímenes democráticos”.

“Me interesan los medios que están justamente del lado de esa gente que, en general, tiene menos voz o cuyas voces no son representadas realmente en los medios de comunicación”, dice el invitado.

 

El papel de la crítica

La mayoría de los medios tradicionales (impresos, televisivos y radiofónicos) y muchos medios digitales están enfocados en bombardear al gobierno. ¿Por qué los medios de comunicación atacan con tal virulencia el gobierno de López Obrador?, pregunta Luis Guillermo Hernández.

“Habría que hacer una diferenciación –advierte Ignacio Rodríguez–. No todas las opiniones ni todas las conductas periodísticas de los medios responden a una misma motivación. Hay que distinguir incluso entre los medios conservadores y entre los liberales, pues hay de medios a medios.

“En el ecosistema mediático de México hay una enorme cantidad de matices. Y algunos medios sistemáticamente hacen una crítica. Sin embargo, para este régimen es importante revalorar el papel de la crítica.

“Con todo, hay que distinguir qué tipo de crítica. Hay una que deriva de un mal ejercicio del periodismo, en el que se presentan materiales informativos no sustentados o poco corroborados, que parten de presunciones y evidentemente no tienen la calidad como para considerarse una crítica seria.

“En algunos casos, hay medios que han puesto el periodismo al servicio de la ideología. Es decir, utilizan el ejercicio periodístico para empujar una agenda política propia. Y ocurre de los dos lados, también hay medios cercanos al gobierno del presidente López Obrador que hacen lo mismo”.

 

Responder con argumentos

Para el invitado, necesitamos un periodismo de calidad y, al mismo tiempo, entender la motivación de las críticas: “Sería un enorme error descalificar la crítica que hay sobre el actual gobierno solo porque es una crítica”.

“Hay una crítica sustentada con la que puedes o no estar de acuerdo. Pero en eso consiste el ejercicio: en presentar materiales con sustento, bien elaborados, con rigor y con calidad, ante el cual los funcionarios de gobierno tengan que responder con argumentos.

“La sociedad que recibe productos periodísticos de calidad cuenta con todos los elementos para percatarse si la crítica está bien fundamentada o, por el contrario, si parte de un prejuicio y un mal ejercicio periodístico.

“Hemos visto, recientemente, ejercicios de crítica que no se sostienen, que no pasan la menor prueba porque simplemente los periodistas no confrontaron los datos y no preguntaron su versión a las personas o a las instituciones sobre las cuales escribían. Esas críticas se caen solitas porque sólo tienen una motivación ideológica.

“Pero hay otro tipo de periodismo auténticamente crítico, y es un periodismo que aporta mucho. Hay trabajos que pueden ser críticos muy del actual gobierno, pero echan luces”.

 

Periodistas y políticos

“No alcanzo a ver una guerra mediática total contra el Presidente –dice Ignacio Rodríguez Reyna–. Si bien, algunos medios han colocado a la ideología por delante del periodismo y utilizan el periodismo como herramienta de crítica sistemática, con razón o sin ella.

“Cuando la solvencia y solidez periodística se derrumba, queda en evidencia muy rápido. Pero también hay un ejercicio periodístico sensato, riguroso, profesional y de calidad, que busca cumplir un papel que nos corresponde como críticos: tomar distancia, ser independientes del gobierno y poner el periodismo por delante de la ideología.

“No hay periodismo neutro pero sí hay periodismo profesional y riguroso. Cuando uno pone por delante un periodismo serio y de calidad, la ideología queda detrás.

“No alcanzo a ver, insisto, una guerra mediática. Pero sí a personas muy señaladas y a algunos medios que están decididos a ser un actor político más.

“No veo a las televisoras, por ejemplo, en una campaña contra el Presidente. Ni a Televisa o TV Azteca ni a Radio Fórmula o Radio Centro. Esos medios masivos que son medios tradicionales y los de mayor penetración, no están en guerra mediática con el gobierno.

“Al contrario, a TV Azteca lo veo bastante cercano al gobierno de López Obrador pese a que la televisora le ha causado un enorme daño a la vida democrática de este país. No por lo que ha actuado en el último año y medio, sino por el papel que ha tenido desde su fundación cuando Carlos Salinas de Gortari prácticamente le entregó a Ricardo Salinas Pliego la televisión pública, lo que antes era Imevisión.

“En síntesis, tenemos que distinguir entre quienes están haciendo un periodismo de tipo crítico y quienes han decidido hacer periodismo con propósitos ideológicos y políticos, ya muy señalados”.

 

Anteponen ideología

Luis Guillermo Hernández quiere saber quiénes son esos ejemplos de periodismo ideológico que decidieron claudicar de las normas básicas del oficio, ¿cuáles son esos referentes de mal periodismo?

“Es una pena pero Reforma ha incurrido en muchos errores periodísticos –admite Rodríguez Reyna–. Detrás de ese periodismo ideológico, hay un periodismo de mala calidad. Recuerdo tres o cuatro notas en las que han utilizado información sesgada y errónea, han hecho una lectura equivocada o no han consultado a las fuentes.

“Reforma ha hecho muy mal periodismo porque realmente están decididos a convertirse en un actor político. Es una desgracia porque durante mucho tiempo jugó un papel importante en la construcción de la democracia.

“Incluso contribuyó a la llegada del presidente de López Obrador, al ser un crítico de los gobiernos priistas. Con los gobiernos panistas no fue tan crítico, hizo algunas concesiones con Vicente Fox pero también con Felipe Calderón.

“Aunque sí practicaron cierto ejercicio periodístico serio porque, cabe reconocer, por Reforma han pasado colegas de muchísima calidad, cuya integridad profesional no estaría en cuestionamiento. Todavía muchos colegas, en lo individual, tratan de hacer un ejercicio periodístico dentro de la medida que se puede en Reforma.

“Lo malo es que el periódico decidió apostar por convertirse en la oposición del presidente López Obrador. Y es una pena porque contribuiría mucho más siendo un periódico crítico pero honesto, sin la ideología por delante”.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com.

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