COLUMNA: Ojo de mar

No hay autoritarismo
Por Adalberto Carvajal

En la otra transición, la del año 2000, la primavera de la libertad de expresión que se vivió en México acabó con ese afán autoritario y vulgar que caracterizó al gobierno de Vicente Fox en su trato con los medios, recuerda Luis Guillermo Hernández, director de la Sexta W.

El papel represor de Marta Sahagún, la vocera de la Presidencia que luego se convirtió en primera dama, lo repitió ya en el sexenio de Felipe Calderón ese siniestro personaje llamado Maximiliano Cortázar, ex baterista de Timbiriche de triste memoria como coordinador de Comunicación Social.

El matiz autoritario revivió en el gobierno de Enrique Peña Nieto, todos recordamos los golpes contra los medios de comunicación que se dieron el sexenio pasado.

¿Se percibe ese mismo afán autoritario en el gobierno de López Obrador?, pregunta el conductor de Radar a su invitado de la emisión del miércoles 24 de junio de 2020 en Rompeviento TV, Ignacio Rodríguez Reyna

“En absoluto”, responde uno de los fundadores de Quinto Elemento, laboratorio digital de investigación periodística. Obviamente, ha habido alguna expresión de intolerancia, pero “no veo ese matiz autoritario de otras épocas, afortunadamente. Debemos reconocer que el Presidente no tiene el propósito de controlar ni censurar como se hacía en el viejo régimen”.

“No obstante, cometió un error al satanizar y golpear tanto a algunos medios. No hace matices quizá porque piensa que es más didáctico dividir entre buenos y malos. Pero no le hace un bien al país. Y eso lo sabe como hombre de larga carrera política que es”, expone Ignacio Rodríguez.

 

Un error, satanizar

Para el invitado, López Obrador es un hombre honesto y su bandera anti-corrupción es auténtica. Él mismo encarna la austeridad, pero comete un error al satanizar a todos los medios porque sus seguidores, cuando escuchan las mañaneras, no distinguen entre buenos y malos periodistas.

“Lo hemos visto ir contra Proceso, contra Carmen Aristegui y contra periodistas de muchos años que, quizá, no coinciden con él pero son honestos, aunque no estemos de acuerdo con la base de sus críticas”, opina Rodríguez Reyna.

“Es un error dividir entre buenos y malos porque así no es la vida, la vida colectiva y la vida individual están llenas de matices.

“El Presidente no tiene por qué molestarse por las críticas. Tiene una plataforma para el lanzamiento de mensajes tan potente como son las mañaneras, que no tiene necesidad de estar día tras día machacando al periódico Reforma”.

Es muy reduccionista dividir a los mexicanos entre fifís y chairos. El Presidente debe entender que, incluso las críticas, contribuyen. Andrés Manuel conoce muy bien la máxima de ese el último ideólogo del PRI, Jesús Reyes Heroles: ‘Lo que resiste, apoya’.

“Si no somos los periodistas quienes ponemos en el conocimiento de la sociedad las cosas que se hacen mal, los errores, las fallas (porque las hay, no hay régimen perfecto, hay funcionarios mediocres), ¿entonces quién?, cuestiona Ignacio Rodríguez.

Regulen la publicidad
“López Obrador comete otro error en su relación con los medios. El presidente nos debe a la sociedad y a los medios una ley que regule el uso de la publicidad oficial. Hay que disminuir el gasto que ha habido en ese rubro, porque la cantidad que le dieron Peña Nieto, Calderón y Fox a Televisa y TV Azteca o a las grandes cadenas de radio, era una locura, un despropósito, una barbaridad.

“Fue atinado disminuir al 50 por ciento esa obscenidad de dinero canalizado a las dos televisoras (a las que ahora se sumó Imagen), radios y periódicos tradicionales como El Universal y Excélsior o más recientes como Crónica. Pero faltan reglas porque es dinero público.

“Es obligación del Estado fortalecer a los medios de calidad y la pluralidad de voces en esos medios. Es una manera de consolidar la presencia de voces independientes, de contribuir al periodismo de calidad, independiente, a través del uso de recursos públicos.

“Medios como Quinto Elemento o Rompeviento TV somos entidades de interés público. A través de nosotros se satisface un derecho fundamental de los ciudadanos: el derecho a tener información de calidad, plural, que le ayude a entender una mejor lo que ocurre en el país y en el mundo. Los medios somos la herramienta, pero pongamos reglas”, advierte Rodríguez Reyna.

 

Apoyen a otros medios
“Todavía hoy la Presidencia de la República sigue asignando la publicidad de una manera discrecional, poco transparente, sin reglas. La televisión sigue siendo aún muy beneficiada, los medios tradicionales en general siguen aprovechándose. Pero como gremio debemos pedir que se cumpla la promesa de establecer reglas distintas.

“Eso sería un pasito más para cambiar la relación con los medios. Los medios de calidad merecen contar con recursos públicos para hacer periodismo, siempre y cuando sea con criterios transparentes. Que se apele a la calidad y no sólo a la cantidad. De lo contrario los medios con grandes audiencias, como TV Azteca y Televisa, se van a llevar todo el dinero.

“El periodismo de calidad contribuye al debate democrático, ayuda a crear una sociedad incluyente en el que hay un respeto a todas las diversidades, y abona a que los mexicanos tengamos los elementos para contar con una visión crítica sobre el país que queremos construir, contribuyen a crear un México en el que se destierre la discriminación.

“Con esos criterios cualitativos, más que cuantitativos, juzguemos la calidad de los medios. Sólo así vamos a tener un régimen más sano, más público, más naturalmente depurado.

“Siempre habrá opiniones conservadoras que defiendan intereses de grupos económicos que no quieren que el país cambie. Pero no debería darnos miedo, está bien que existan esas voces. El problema es cuando son las únicas que se escuchan”, dice Ignacio Rodríguez.

 

No todos somos iguales
¿Tiene hoy México el periodismo que se merece?, pregunta Luis Guillermo Hernández.

“Hay de todo –sentencia el invitado–. Hay un periodismo que no me explico cómo sobrevive más que por el financiamiento de grupos políticos y empresariales que están interesados en que sobrevivan, porque no tienen ninguna incidencia en el debate público.

“Hay también medios que son mucho más cercanos al Presidente. Y hay medios independientes que son críticos del Presidente pero merecen estar, que los fortalezcamos y los respetemos. No metamos en el mismo cajón a todos, no somos todos iguales.

“Yo prefiero situarme en el lugar donde estamos, como periodistas independientes y honestos. No nos van a acusar de ser chayoteros y es importante que exista de todo.

“Aunque la verdad el Presidente no necesita ayuda, él solito en su mañanera hace lo que debe hacer. Está haciendo política.

“Es verdad que de repente se le pasa la mano al hacer señalamientos de cosas que no le gustan. Algunos días se levanta con la piel más delgada que otros y reacciona muy visceralmente. Sin embargo, comete un error, debe concentrarse en hacer que las cosas cambien.

“Hay temas que no han podido avanzar pese a todos los esfuerzos, y nos preocupan a todos: la falta de crecimiento en la economía o la inseguridad, que no son culpa de él sino de procesos estructurales que vienen desde hace muchísimos años; o que tengamos una planta productiva tan débil y que no haya habido estímulos para que crezcan y florezcan empresas; o que no haya empleo de buena calidad y bien remunerado.

“No podemos atribuirle a él una situación que, además, no iba a poder cambiar en dos años. Sería injusto pensar que él tiene la varita mágica. La inseguridad se viene arrastrando desde Felipe Calderón y es una locura lo que hemos estado viendo en Guanajuato o lo que hemos visto nuevamente en otras partes, como Sonora”.

 

No están a la altura
Para Ignacio Rodríguez Reyna, “el Presidente presta demasiada atención a si Reforma publicó una columna o si Loret de Mola dijo no sé qué mentira, cuando eso es parte del juego democrático y no debe asustarnos”.

“También hay un grupo de personas a quienes no considero periodistas porque no reportean ni hacen trabajo periodístico. Simplemente opinan y se cuelgan de la popularidad del Presidente. Al estarle quemando incienso, no hacen periodismo sino activismo político. Tienen derecho a hacerlo pero que no digan que es periodismo.

“En síntesis, siempre he dicho que hay mejores periodistas que medios en el país. Tenemos periodistas que hacen un gran trabajo, pero todavía no tenemos los medios que nos merecemos. Hay un grupo amplio de periodistas que hacen honor a la profesión y a quienes es un honor llamar colegas, pero todavía por desgracia no hay un abanico amplio de medios que no están a la altura de la sociedad”.

Para Luis Guillermo Hernández, la visión de Ignacio Rodríguez Reyna es puntual. Como alguien que ha conocido las entretelas del periodismo mexicano y las entrañas de los medios más importantes del país, sabe que en estos momentos hay medios y periodistas buenos, así como hay medios y periodistas malos.

Hay una amplia gama de matices que debemos observar y que sería conveniente aprender a decantar, para no tratar con el mismo rasero a todos y hacer rajatabla de los medios de comunicación, apunta Hernández.

Tenemos que aprender que en los matices está la gran riqueza de los medios en México, concluye el anfitrión de Radar.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com.

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