COLUMNA: Ojo de mar

Discusión absurda

Por Adalberto Carvajal

Es preocupante la polarización como estrategia política, pero particularmente la polarización en la prensa, advierte Jacaranda Correa, una de las conductoras de Debate 22 en el canal cultural y fundadora de Lab 22, laboratorio interdisciplinario en el que participan cineastas, periodistas, artistas y diseñadores web que usan la tecnología como acto de resistencia.

Poco contribuyen a reducir esa polarización, añade, quienes dentro y sobre todo fuera del oficio periodístico como es el caso de Carlos Pozos Lord Molécula, “tratan de acomodar a la prensa entre buenos y malos”, entre “periodistas comprometidos con el régimen de Andrés Manuel” y los del otro bando: “la prensa prostituta”, como los llamó Pozos; o “sicarios mediáticos”, como los definió John Ackerman.

A Jacaranda, como expresó en Twitter, el término de prensa prostituta le irrita por su “misoginia”. No sólo contribuye al descrédito del periodismo sino que también atenta contra “el trabajo por elección de las sexo-servidoras”. Es, por lo demás, un mote “violento y machista”.

En una conversación con Julio Hernández López, en Astillero Informa del 29 de junio de 2020, Correa señala que expresiones como prensa prostituida o sicaria van “en contra del entendimiento de lo que tiene que ser realmente la prensa en nuestro país”. No el dilema entre prensa ética o a favor de un régimen, sino “crítica en su origen”.

Buena parte de los analistas de la sociedad, reconoce Jacaranda Correa, acusan al gobierno de López Obrador de abonar a esta polarización desde las mañaneras, donde les da la palabra no sólo a periodistas afines sino a personajes como Lord Molécula, fieles seguidores que “lo único que hacen es provocar discusiones mediocres y absurdas en las redes sociales”.

 

Prensa acosadora

Pero, por otro lado, “tenemos a una prensa que verdaderamente no da una por buena al Presidente, a las políticas públicas ni a sus decisiones”. Esa prensa se limita a estar “desprestigiando y desacreditando” al mandatario.

Los periodistas “no encontramos ese punto intermedio. Y, en ese sentido, me llamó la atención el trabajo de un observatorio contra la desinformación digital que, con sede en España, está haciendo una investigación a nivel global sobre esta oleada digital y mediática de la extrema derecha”.

“El observatorio identificó campañas de acoso con dimensiones internacionales que intentan derribar, a través de las redes sociales, a los gobiernos que ellos ubican como de corte progresista.

“Entre los patrones que siguen, figura compartir hashtags como ese que acabamos de ver pidiendo la salida de Andrés Manuel: #AMLOVeteYa.

“El observatorio no tiene intereses en México y, de hecho, en su investigación le cuesta trabajo ubicar los tejes y manejes de una prensa a la que podríamos considerar neutral en nuestro país”, apunta Correa.

 

Tres niveles en la red

Dentro de esa oleada mediática y digital, el observatorio ubica tres tipos de cuentas para atacar a los gobiernos progresistas. Y cita Jacaranda Correa a Julián Macías Tovar, quien enlistó esos perfiles en un texto publicado en Pandemia Digital:

«El primero serían las creadoras de contenido o matriz de opinión, formado principalmente por periodistas, medios, influencers, políticos y trolstars (cuentas anónimas).

«Un segundo grupo serían las cuentas automatizadas que difunden los contenidos que estas primeras publican, o que agregan tuits con un HT determinado.

«Y un tercer grupo serían los denominados trols, que se encargarían de atacar a rivales políticos mediante insultos o burlas. En muchas ocasiones una misma cuenta puede pertenecer a estos dos últimos grupos».

 

The Heritage Foundation

La investigación a la que alude Jacaranda Correa revela el funcionamiento de Atlas Network, una organización que aglutina a más de 500 fundaciones en todo el mundo, entre ellas The Heritage Foundation vinculada a los gobiernos de Reagan, Bush y ahora Donald Trump.

En España, Atlas Network se vincula directamente con José María Aznar a través de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). Y, en México, con personajes como Sergio Sarmiento, Carlos Loret de Mola, por supuesto Javier Lozano y, curiosamente, también Ricardo Salinas Pliego.

La investigación pone en evidencia el entramado de organizaciones y personajes que están en contra del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, comenta Correa. Y demuestra que los componentes de esto que se llamó a nivel especulativo el Bloque Opositor Amplio (BOA), comparten una serie de intereses y vínculos con redes que a nivel global están directamente atacando a ciertos gobiernos.

Dichos vínculos dan una serie de pistas respecto a los fines que esta polarización persigue, más allá de no estar de acuerdo con un régimen. La división entre periodistas buenos y malos que se genera aparentemente desde la emoción, toma una dimensión distinta cuando se racionaliza que la estrategia camina por otro territorio.

Finalmente, esas redes digitales de derecha han ayudado también a lo que ellos llaman el blanqueamiento de golpes de Estado, como el que se llevó a cabo en Bolivia el año pasado, resume Jacaranda Correa.

 

Caminos de la libertad

En el texto mencionado, Julián Macías Tovar cita cinco fundaciones mexicanas que participan en la Red Atlas: Caminos de la Libertad, Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la Fundación Instituto de Encuesta Económica Aplicada (IPEA), México Evalúa y Promoción de la Libertad y la Familia.

Algunas de las fuentes principales del dinero que mueve a la Red son tabacaleras como Philip Morris, petroleras como Exxon, fundaciones como la de la familia Koch y el Departamento de Estado de los EEUU. La partida más grande de los 15 millones presupuestados cada año se invierten en la creación de nuevas fundaciones, eventos, programas de formación y premios.

Premiaron con 100 mil dólares al IMCO, cuyo presidente es Juan Pardinas, director editorial de Reforma, uno de los medios que más ataca a López Obrador. Entre los periodistas que aparecen en la matriz de opinión contra AMLO, de acuerdo a los documentos de Atlas Network, están Denise Dresser y Joaquín López Dóriga, junto a Sarmiento y Loret ya mencionados por Correa.

 

Disfrazado de premio

Como grupo mediático, TV Azteca tiene como asesor editorial al director de Atlas Network para América Latina, quien también preside el Business México Forum, financiado por empresas como Iberdrola y KPMG, además de Alamos Alliance que reúne a empresas de Estados Unidos y otras partes del mundo para hacer lobby en las administraciones en defensa de sus intereses.

Red Atlas premió la campaña #NoMásImpuestos, que mereció una felicitación de Aznar. No obstante que la mitad de los seguidores de la cuenta utilizada para esa iniciativa “Un Millón x México” llevan inactivos dos años, cinco mil no han dado signos de vida en ocho años y la mayoría son cuentas de Brasil (IPEA tiene su sede en Brasilia) que parecen compradas. Esa cuenta también se caracteriza por retuitear básicamente a los dos hermanos Regil que recibieron el premio, muy activos en contra de AMLO durante la campaña.

Y en cuanto a la participación de Atlas Network y sus socios políticos para blanquear el golpe de Estado en Bolivia, las conexiones en redes sociales evidenciaron el uso fraudulento de más de 200 mil cuentas falsas, anota finalmente Julián Macías Tovar.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas
Sin Comentarios

Deje su Comentarios