COLUMNA: Ojo de mar

Línea editorial

Por Adalberto Carvajal

Frente a otros medios digitales como Aristegui Noticias, Animal Político, Sin Embargo o Pie de Página, por no mencionar a los medios que son inmigrantes digitales como Proceso o Reforma, cuyas ediciones electrónicas tienen más alcance y son más leídas ya que la impresa, ¿dónde quedan El Soberano o Polemón?

Tal como explicó su director, Ángel Pazos, El Soberano no se puede presentar como un medio neutral, como tampoco Polemón que dirige Jorge Gómez Naredo se puede llamar imparcial respecto al gobierno de López Obrador.

En ese sentido, pregunta el director de Rompeviento TV, Ernesto Ledesma, ¿cómo piensan esos medios militantes su línea editorial cuando, por ejemplo, hacen coberturas de las actividades presidenciales?

“Nosotros sí tenemos muy clara nuestra línea editorial –responde Pazos–. Nuestro interés es que la 4T llegue a todos los rincones del país y, para que eso suceda, necesitamos que el pueblo se informe”.

Por lo mismo, “nos gustaría que El Universal, Reforma y los otros medios que se han dedicado a confrontar al gobierno, dijeran qué intereses representan”.

“La verdad es que los medios deberían ser reflejo de la sociedad en la que transmiten –comenta Pazos–, y eso pocas veces lo vemos. Hubo un cambio político, hay una nueva mayoría política representada en el Congreso y en el Poder Ejecutivo, pero los medios tradicionales siguen igual.

“Revisa la composición de cualquier mesa de análisis: hay 80 por ciento de opositores, frente a una sola persona del gobierno o que defiende las ideas y las propuestas del gobierno. Esto cuando el país cambió y hay un 60 por ciento de la población que respalda al gobierno en funciones”, sentencia.

 

Cambia el ángulo

Para hacer un balance de los medios de comunicación en el marco de la 4T, en la emisión de Rompeviento TV del 5 de junio de 2020 Ledesma conjuntó una mesa de periodistas integrada por Ángel Pazos, director de El Soberano, Renata Turrent, miembro del comité editorial de género en esa misma publicación, y Jorge Gómez Naredo, director de Polemón.

“Las noticias son las mismas, lo que cambia es el ángulo con el que se da la noticia. Si ves en la prensa la noticia de una huelga en una planta automotriz, Reforma hablará de pérdida de empleos y de cómo los obreros paralizan la economía”, detalla Pazos.

Por el contrario, “nosotros titularíamos: ‘Trabajadores organizados estallan huelga, exigen mayores derechos laborales’. Es otra perspectiva de contar la noticia. Nosotros nos asumimos como la voz del pueblo y esa es una gran responsabilidad.

“La línea editorial es clara, de tal suerte que El Soberano pueda funcionar aunque esté otra persona. La línea se dicta todos los días a las siete horas con la mañanera. El Presidente es el que nos dice, pues, de qué van a girar todas las noticias.

“Claro, a veces hay noticias que surgen en el transcurso del día y nosotros retomamos, pero tenemos muy claro que debemos hablar de lo que el Presidente está poniendo en la mesa de la discusión pública.

“Esa es nuestra tarea, contar el ángulo noticioso, informar a la gente, porque los demás medios, los tradicionales, no lo van a hacer porque no existe dinero de por medio.

“Hasta el día de hoy no recibimos un solo peso del dinero público. En algún momento nos sentaremos en colectivo a reflexionar cuándo debemos hacerlo o si no debemos hacerlo. Pero por lo pronto informamos a los lectores de manera objetiva lo que sucede todos los días en la Cuarta Transformación”, señala Ángel Pazos.

 

Más allá del Presidente

Medios como El Universal, La Razón, Reforma, Excélsior, TV Azteca o Televisa siempre han tenido una línea ajustada a los poderes, acota Ernesto Ledesma. De hecho, son un poder fáctico que se ha aliado con quienes por tantas décadas retuvieron el poder en nuestro país.

Pero si El Soberano se asume como la voz del pueblo, pregunta el conductor de Rompeviento TV, ¿en dónde colocas a Aristegui Noticias o a Contralínea?

“No puedo hablar por otros medios, pero nuestro margen de acción, nuestro programa y nuestra orientación política está marcada por el movimiento social obradorista, que rebasa a cualquier partido político”, reconoce Pazos.

“A veces nos cuestionan una nota porque le pega a un actor de Morena. Pero nosotros no defendemos los intereses de una persona, sino las ideas del colectivo obradorista que, insisto, rebasa al partido y al propio Presidente.

“En diferentes momentos, nuestro medio, si bien la línea no es contraria a lo que dice el Presidente, ha cuestionado algunas de sus declaraciones pero en la lógica del movimiento amplio. Obradoristas, siempre”.

 

Poderes fácticos

¿No se está repitiendo la historia?, pregunta Ernesto Ledesma. ¿Polemón y El Soberano son tan abiertamente lopezobradoristas como en sexenios anteriores otros medios eran claramente peñistas o calderonistas?

Para Jorge Gómez Naredo, “Polemón es un medio que quiere hacer un periodismo comprometido, de izquierda y a favor de causas sociales”.

“A partir de esa génesis, hay una relación de simpatía con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador. Antes de fundar Polemón, antes incluso de estar yo en La Jornada Jalisco, había un proyecto político cuya intención era transformar al país.

“Pero sucede que el viejo poder sigue existiendo aunque haya habido una transformación por la vía electoral. Aun con López Obrador en la Presidencia, los poderes que lo antecedieron ahí están. Los poderes fácticos (los medios de comunicación y los grupos empresariales) siguen teniendo fuerza.

“Luego entonces, como medios independientes no criticamos al Estado porque representa un poder sino que criticamos al tipo de poder que a nuestro modo de ver ha intentado impedir los cambios políticos que se están dando. Y esos grupos de poder apuestan a regresar al orden de cosas existentes antes que llegara Andrés Manuel a la Presidencia”.

 

Conservar el equilibrio

Con todo, reflexiona Ledesma, el poder político lo tiene ahora López Obrador, los secretarios de Estado, las fuerzas armadas y los titulares de las dependencias, todos actores dentro del gobierno del Presidente.

¿Cómo hacer periodismo militante sin perder el equilibrio? Se entiende que Reforma o El Universal son medios de derecha, pero ¿en qué posición ubicar a Sin Embargo, Contralínea, Aristegui Noticias o al propio Rompeviento?

“Es muy importante tener ambas posiciones –comenta Renata Turrent–. Tanto Polemón como El Soberano intentamos hacer una traducción de lo que significa el obradorismo y cómo se traslada al día a día lo que está poniendo el Presidente en la agenda pública a través de las mañaneras.

“Pero Aristegui o Rompeviento no tienen necesariamente que hacer la misma chamba, aunque asumo que Rompeviento es un medio de izquierda que tiene que criticar al gobierno si ve que se está yendo más a la derecha.

“Mi crítica es hacia los medios que no se asumen como ultraderecha y que nunca han sido honesto al defender a los poderes fácticos. Defender a Coparmex y al poder empresarial, se vale. Pero la evolución de los medios de comunicación pasa por la honestidad de decir dónde estamos cada uno parados.

“Para no perder la brújula, conviene recordar que el Presidente y el Estado son un poder democrático, a diferencia de los poderes fácticos a los que defienden los medios tradicionales. Nadie eligió al poder económico para que tome decisiones económicas, no llegaron al poder de una manera democrática.

“También se vale disentir y criticar al Presidente o al poder que hoy representa Andrés Manuel. Y la forma de no perder la brújula y no convertirnos en focas aplaudidoras que hemos encontrado en El Soberano es, por ejemplo, trabajar las cuestiones de género en un comité”, expone Turrent.

 

AMLO y el feminismo

Ese comité se formó para tener una visión más amplia de cómo coexiste el feminismo con el obradorismo, comenta Renata. Si el movimiento busca regresar el poder a la gente y reivindicar las causas justas y olvidadas, una de ellas, bien o mal articulada desde la Presidencia, es el feminismo.

“Me considero abiertamente obradorista pero Andrés Manuel se equivocó en sus comentarios sobre feminismo. El tema le incomoda, no sabe cómo abordarlo. Pero la raíz del feminismo es muy similar a la lucha de López Obrador por igualdad y justicia”.

Para Turrent, AMLO es “el único político cuyas acciones, aunque sus palabras no sean de pronto las más adecuadas, están a años luz de lo que habíamos visto en cualquier otro tipo de gobierno”.

No se puede entender el auge del movimiento feminista en México fuera del contexto de la 4T. Lo vimos en las protestas que se tornaron bastante rudas, dice Renata: se rompieron vidrios y quemaron cosas, aunque pintar una pared no sea para ella violencia.

“Sin embargo, a diferencia de lo que vimos en otros países donde revientan cualquier protesta que no sea ortodoxamente pacífica”, el obradorismo jamás ha violado los derechos humanos de las feministas.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

 

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