COLUMNA: Ojo de mar

Disputa por la nación

Por Adalberto Carvajal

“Se ve difícil que Andrés Manuel termine siendo reconocido como un estadista por sus adversarios”, lamenta Álvaro Delgado, reportero desde 1994 en la revista Proceso, columnista en El Heraldo de México y conductor –junto a Alejandro Páez Varela– del programa Los Periodistas en La Octava.

“Hemos estado sumidos desde hace muchos años en una tremenda disputa por la nación, como anticiparon Rolando Cordera y Carlos Tello en su memorable libro de 1982 (La disputa por la nación: perspectivas y opciones del desarrollo; Siglo XXI), que marca justamente el momento en que inició en México el modelo neoliberal, el mismo que ya se agotó y contra el que votó una importante porción de mexicanos.

“El neoliberalismo no ha terminado de morir pese a que las élites fueron desplazadas del poder político. Insisten en volver y de ahí viene una nueva disputa por la nación. En ese sentido, quizá López Obrador tenga que bajarle al tonito y hacer a un lado la confrontación para convertirse en el eje articulador de un proyecto al que deberá sumar incluso a sus antagonistas. Trata de hacerlo pero los moditos del Presidente impiden que un sector muy importante de la sociedad se monte en esa ola transformadora.

“Pese a que el respaldo popular del presidente López Obrador se ha erosionado de acuerdo con todas las encuestas, en comparación con febrero del año pasado cuando obtuvo un apoyo superior al 80 por ciento, todavía hoy tiene una aceptación que va del 55 al 60 por ciento. Y no va a perder su base social. No se ve que el próximo año pueda ser derrotado el Presidente, con su partido y sus aliados.

“Luego entonces, AMLO va a seguir con esa misma conducta porque también ese es el eje articulador de su partido y de sus aliados (que van todos al garete y depende de su liderazgo), no sólo para la elección del próximo año sino para lo que más le importa que es la revocación de mandato en 2022, cuando también va a arrasar”, dice en entrevista con Julio Hernández López Astillero.

 

Reportero ante todo

Periodista y escritor mexicano, Álvaro Delgado estudió Periodismo en la UNAM, es autor de El Yunque: la ultraderecha en el poder (2003), por el que ganó el premio nacional de periodismo; El ejército de Dios: nuevas revelaciones sobre la extrema derecha en México (2005); El engaño, predica y práctica del PAN (2007) y de El amasiato. El pacto secreto Peña-Calderón y otras traiciones panistas (2016).

Celebra tener “tres plataformas, tres ventanas, tres posibilidades de comunicarse” con los lectores: reportero en la revista Proceso, columnista en El Heraldo de México y, desde hace un año, conductor en La Octava a donde llegó por invitación de Julio Astillero. Desde que se declaró la pandemia, transmite desde Morelos.

¿Qué es lo que más te gusta: ser reportero, conductor de programas o columnista?, le pregunta Hernández López en la emisión de viernes por la noche de su espacio digital Julio Astillero, denominada ‘Hasta que el sueño aguante’, el 3 de julio de 2020.

“Reportero –responde sin dudar Álvaro Delgado–, si no eres reportero no se puede hacer lo otro”: columna o conducción de un programa periodístico.

“La espina dorsal del periodismo es el reporteo. Podrá haber analistas extraordinarios, pero sin la materia prima que es la información obtenida por el reportero no hay manera de beneficiar esos datos y generar los maravillosos análisis, elaborados muchas veces no por periodistas sino por impostores en el periodismo”.

 

Edición periodística

¿Hay que ser o haber sido reportero para asumirse como periodista?, insiste Julio Astillero.

“Hay quienes, no siendo reporteros, ejercen el periodismo. Los editores, por ejemplo, son los que conducen a los reporteros porque a veces se nos van las cabras. Cuando andamos consiguiendo información, pensamos que traemos el gran asunto y el editor te aterriza o, bien, detecta cuando la nota no está a la entrada sino en el último párrafo. Los editores son clave justamente para a la difusión de los asuntos de interés público que el reportero encuentra.

“Un elemento clave en la estructura periodística es el jefe de información, aquel individuo que por su experiencia y su capacidad imparte órdenes de trabajo a los reporteros, y tiene el criterio para saber cuál de sus reporteros es el indicado para hacerlo.

“Muchos periodistas tienen hoy una formación universitaria en periodismo, que les ayuda a determinar de entrada cuáles son los géneros. Abundan los charlatanes en el ámbito periodístico y algunos creen que por opinar de vez en cuando y sobre cualquier asunto en radio, televisión o prensa, ya son periodistas. En todo caso, lo que hacen es el ejercicio de un género periodístico: el artículo, ni siquiera la columna.

“Me siento feliz siendo reportero. El buen columnista también es buen reportero. Y el buen conductor, por supuesto”, resume Álvaro Delgado.

 

Los periodistas

La buena química con su co-conductor en Los Periodistas, Alejandro Páez Varela, se debe a que ambos son periodistas.

“No lo conocía, alguna vez desayunamos y me dedicó un ejemplar de su libro. A partir de entonces lo seguía en lo que publicaba. Nos reunimos en la mesa de periodistas (que organizó Julio Astillero en Radio Centro) y luego en Los Periodistas. Las cosas (en el programa de La Octava) funcionan a partir de que somos periodistas y nos respetamos”.

Para Álvaro Delgado, “los periodistas tenemos que establecer relaciones de respeto con cada uno de los compañeros de un redacción que, como decía Vicente Leñero, es una orquesta donde cada uno toca un instrumento bajo la batuta de un director. Este armoniza y conduce, pero en la medida que cada periodista haga bien su trabajo las cosas salen bien, como cuando cada músico domina su instrumento y lo interpreta correctamente”.

“En el caso de Páez y yo, además, hay una ventaja: él tiene una formación de editor y mi formación fundamental es de reportero. Y eso, en vez de generar un conflicto, ha generado un círculo virtuoso.

“Mientras el programa dure, que eso no depende de nosotros, seguiremos tratándonos con respeto, afecto y consideración. Cada uno con su carácter, sabremos darle a la relación el cauce más adecuado para que el binomio funcione”.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com.  

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