El Comentario - Universidad de Colima

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

De Chechenia para el Mundo

“Para sus admiradores –Dmitry Andreyevich Muratov, ganador junto a la periodista filipina Maria Ressa del Premio Nobel de la Paz 2021–, es el hombre que, contra todo pronóstico, mantuvo abierto un molesto periódico de la oposición en Rusia. Para sus detractores, es el hombre que, contra todo pronóstico, mantuvo abierto un molesto periódico de la oposición en Rusia.”

Así lo describe Oliver Carroll en el texto que se publicó el sábado 9 octubre de 2021 en la edición en español de The Independent: “el editor de 59 años de Novaya Gazeta, (…) ha sido un rostro del periodismo de investigación ruso desde la década de 1990. Su carrera ha trazado la más desagradable de las vicisitudes rusas, con seis de sus periodistas asesinados como resultado directo de su trabajo. Muratov dedicó el premio a los seis”.

“En los últimos años, Novaya ha publicado investigaciones delicadas que otros pocos medios se atreverían, especialmente en un entorno periodístico tan peligroso. La gaceta dio la noticia de la purga gay de Ramzan Kadyrov en Chechenia, por ejemplo, cubrió la tortura en el sistema penitenciario y proporcionó detalles cruciales sobre la guerra no declarada de Rusia en Ucrania.

“Tales investigaciones problemáticas le valieron a Novaya Gazeta elogios internacionales y una atención no deseada. En 2018, se entregó una cabeza de carnero cortada en la oficina central del periódico, dirigida a un reportero que escribía sobre grupos mercenarios relacionados con el Kremlin. En 2020, un agresor roció una sustancia química en las puertas de la oficina. El mismo año, Kadyrov, el ultra violento presidente de Chechenia, llamó a los periodistas de la gaceta ‘no personas’ e imploró al FSB, la agencia de seguridad rusa (que sustituyó a la temible KGB), que los ‘detuviera’ por cualquier medio.

“Justo en la víspera del premio, Muratov celebró una fiesta solemne para conmemorar el 15º aniversario del asesinato de su colaboradora más famosa, Anna Politkovskaya. La periodista de investigación de 48 años fue asesinada a tiros en 2006, a la entrada de su casa en Moscú. Era una destacada crítica del líder checheno. Hasta el día de hoy, nadie ha sido castigado por ordenar su muerte.”

Periodista y político

Nacido el 30 de octubre de 1961 en Kuybyshev, hoy Samara, Rusia, Dmitry Muratov cursó estudios durante cinco años en la Facultad de Filología de la Universidad Estatal de Kuybyshev. Entre 1983 y 1985 sirvió en el ejército soviético”, refiere la ficha que en el marco del anuncio del Nobel de la Paz se (creó o acaso se) actualizó en buscabiografias.com.

En 1987 Muratov empezó a trabajar como corresponsal del periódico Volzhsky Komsomolets. Al cabo de un año se le nombró director del Departamento Juvenil de Komsomolskaya Pravda, y después fue ascendido a editor de artículos de noticias. Salió de ese diario en 1988.

Su vida pública no se ha limitado al periodismo, también ha participado en política. Es miembro de Yabloko, partido político liberal fundado en 1993 por el exviceprimer ministro soviético Grigory Yavlinsky. Pero ciertamente es reconocido por ser el editor en jefe de Novaya Gazeta.

Fundada en 1993 por Muratov y otros colegas del Komsomolskaya Pravda, el Novaya Gazeta es un periódico liberal. Apareció un par de años después del derrumbe de la URSS y en plena época de cambios, como “una fuente honesta, independiente y rica” con la misión de realizar un periodismo de investigación en profundidad sobre cuestiones de derechos humanos, corrupción y abuso de poder. El expresidente soviético Mijaíl Gorbachov dio parte del dinero del Premio Nobel de la Paz para pagar los sueldos y las computadoras del periódico, cita la biografía.

El diario descubrió escándalos políticos del gobierno ruso y de la oligarquía, reveló casos de corrupción, publicó exclusivas sobre la fábrica rusa de troles que inundan de cuentas las redes sociales, y sobre la dinámica de empresas de mercenarios como brazo armado secreto del Kremlin para sus intervenciones en el exterior. Además, habló sobre violaciones de derechos humanos, crímenes en el Cáucaso y las purgas y persecuciones a personas de la comunidad LGTB en Chechenia.

Muratov fue editor en jefe de Novaya Gazeta entre 1995 y 2017. Desde 1995 fue también jefe del consejo editorial, cargo que ocupó hasta 2017. Y en 2019 fue reelegido en ese cargo.

Considerado el único periódico verdaderamente crítico con el Kremlin, el Committee to Protect Journalists (Comité para la Protección de los Periodistas, CPJ, por sus siglas en inglés) le reconoce a la gaceta de Novaya gran influencia nacional en Rusia, país que ocupa el puesto 150º en el Índice mundial de libertad de prensa de 2021 de Reporteros sin Fronteras, por debajo de estados como Sudán del Sur.

Novaya Gazeta tiene tres propietarios: el último líder de la URSS, Mijaíl Gorvachov, el exagente de la KGB y banquero Alexander Lebedev, y el propio personal del periódico. Lebedev, exeditor y actual accionista de Novaya Gazeta, es padre de Evgeny Lebedev, un importante accionista de The Independent, comenta Carroll.

Antes del Nobel de la Paz, Muratov recibió el Premio Internacional a la Libertad de Prensa en 2007 del CPJ. El 29 de enero de 2010 el gobierno francés lo reconoció con la Legión de Honor, la más alta condecoración civil de Francia. En mayo de 2010 recibió en los Países Bajos el premio Cuatro Libertades. Y, en 2016, el premio Golden Pen of Freedom de la Asociación Mundial de Editores de Noticias.

Este año se le galardona con el premio del comité noruego del Nobel “por sus esfuerzos para salvaguardar la libertad de expresión”. El jurado reconoció su “lucha valiente” en Rusia, describiéndolo junto a su colega filipina como ejemplo de los periodistas que defienden la libertad de prensa en “condiciones cada vez más adversas”.

Y es que, como ya se ha señalado, seis de los periodistas de Novaya Gazeta han sido asesinados desde su inauguración. El Nobel le llegó un día después de que prescribió el delito por el asesinato a tiros de Anna Politkóvskaya. Se condenó a los ejecutores del crimen, pero no se identificó a los artífices del asesinato de la reportera, muy crítica con el Kremlin y con el presidente Vladímir Putin. Anna preparaba un artículo sobre crímenes en Chechenia y los casos de corrupción en el Ministerio de Defensa.

Aprender a sobrevivir

Los colegas de Muratov, sigue diciendo Carroll, “elogian el talento periodístico y el enfoque ‘profesional’” del veterano editor. Como “brillante, sabio y con un ojo para la supervivencia”, lo dibujó Pavel Kanygin, periodista de Novaya Gazeta desde hace mucho tiempo.

“Otros también enfatizan que ha desarrollado relaciones con la élite de seguridad de Rusia como una forma de ‘sobrevivir’ en el sistema. El señor Kanygin fue más directo: ‘El talento de Dmitry Muratov siempre ha sabido trazar un camino a través de todas estas tensiones y tensiones’, dijo. ‘Es lo que lo distingue de todos los demás en el negocio’.”

Al margen de haber nacido con parte del dinero que recibió Gorbachev como dote del Premio Nobel de la Paz de 1990, Alexander Lebedev, Muratov y Novaya Gazeta han sido nominados varias veces.

“La decisión del comité de otorgarlo este año parece ser un reflejo de la habilidad del astuto editor para mantener el periódico, a pesar de la creciente represión del Kremlin.

“Kanygin le dijo a The Independent que Muratov repite un mantra tanto para los periodistas nuevos como para los antiguos: ‘Es un arte decir toda la verdad, pero mantenerse con vida’.

“A través de una amarga experiencia, su editor entendió ‘más que nadie’ dónde estaban los límites. Sintió cambios en el ambiente político ‘a nivel molecular’, dijo el periodista. Y fue ‘estratégico’ en todo lo que hizo”, concluye Carroll.

En la ficha de buscabiografia.com, además de insertarse un fragmento con la voz de Muratov, se cita de manera destacada la frase que pronunció al enterarse de la noticia del Nobel: “No puedo atribuirme el mérito de este premio. Es mérito de Novaya Gazeta. E(l premio e)s para aquellos que murieron defendiendo el derecho de las personas a la libertad de expresión”.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

 

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas