El Comentario - Universidad de Colima

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

Nuevas voces femeninas

En la Feria del Libro del Zócalo 2021, organizada por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y la Brigada para leer en libertad, como parte de la programación del foro Francisco Haghenbeck el sábado 16 de octubre se realizó una mesa redonda con mujeres periodistas acerca de las Nuevas voces en los medios, donde participaron Daniela Pastrana, Luisa Cantú, Alina Duarte y Azul Alzaga.

Como moderadora de la mesa, Alina Duarte comentó que son los nuevos públicos los que han hecho posible transformar a la sociedad, al aceptar estas nuevas voces dentro de los espacios que se han ido abriendo –sean programas de televisión, documentales o noticieros–, muchos de ellos en medios de comunicación libres e independientes.

Algunas de estas voces no son tan nuevas, pero “hemos tenido que luchar por décadas para que se nos escuche”. Tocaron puertas y en muchas ocasiones se las cerraron. Les dijeron que eran jóvenes e inexpertas, que eran mujeres o que eran exageradas y muy de izquierda.

Al final, muchas de ellas dejaron de tocar puertas, las derrumbaron y ya están aquí, cierra su introducción la periodista independiente y militante del organismo feminista Abya Yala (el nombre más antiguo conocido de América).

Periodista de a pie:

Daniela Pastrana reconoce que nueva no es: “tengo 28 años trabajando en periodismo”. Pero celebra ver cómo han surgido “generaciones que pueden ir renovando esta batalla por la información”.

La reflexión que hace esta periodista especializada en derechos humanos y movimientos sociales, directora de Pie de Página e integrante de la Red de Periodistas de a Pie, es acerca de “la importancia de apropiarnos de los medios y, ahora, de las plataformas que han modificado el periodismo que se hace por internet”.

“Yo soy de una generación que escribe. Quisiera tener la elocuencia y claridad que tiene Luisa Cantú en nuestras mesas de periodistas. Yo escribo y siempre escribí, me era más útil para el trabajo ser invisible. En las comunidades, con los pueblos, generas más empatía si no llevas cámara y grabadora. Mientras más invisible, mejor para hacer crónicas.

“Sin embargo, internet ha modificado todo eso. Hace años, cuando estaba trabajando en Reforma o en La Jornada la gente mandaba cartas. En Reforma nunca se publicaban y en La Jornada alguna vez. Los reporteros podíamos contestar pero era muy difícil tener interlocución con los lectores que señalaban qué hiciste bien o qué hiciste mal, qué podrías mejorar o abundar. Esa retroalimentación la da internet.

“Yo siempre contesto a quienes me hacen comentarios en Twitter, por mencionar una plataforma, porque me parece una buena y enriquecedora manera de conversar con la gente. Huyo de los que escriben con mayúsculas, porque siento que gritan. Huyo de los que no aceptan dudas y sostienen que la verdad es única. Y huyo de los que empiezan a despotricar contra alguien más.

“Pero con quienes quieren platicar y quieren tener interlocución, soy atenta. Cuando lectores de Pie de Página nos han reclamado la precisión de un título o la inclución de una foto, evaluamos el señalamiento y si tienen razón lo cambiamos.”

“Esta posibilidad de interlocución ayuda muchísimo, permite enriquecer la información”, comenta Pastrana. Y agrega que, ahora que ya ha podido salir en la tele, descubrió la gracia de no ser invisible. Mas lo trascendente es que hayan surgido espacios para mujeres.

Cuando salió al aire por Rompeviento TV el noticiero Momentum, “una amiga muy querida” le escribió para reconocer la calidad del noticiero producido como parte de una alianza entre ese canal de internet y Pie de Página. Pero, al mismo tiempo, para criticar que los conductores sean dos hombres: Ernesto Ledezma, director de Rompeviento, y Alberto Nájar, exeditor de la BBC en México y ahora parte del equipo de Pie de Página.

Esa semana de inicio, casi todas las mesas de opinión en Momentum fueron de hombres con excepción de una sola mesa de las periodistas, casi como una concesión al género. Eran hombres hablando, además, de otros hombres.

Eso no puede continuar. “Me gustaría ver no mesas de periodistas mujeres, sino mesas de periodistas hombres y mujeres, donde haya incluso personas con identidades no binarias. Y que podamos hablar no sólo de los temas de los hombres, sino de los temas que nos conciernen a todos”.

Generación al relevo

Luisa Cantú, periodista especializada en temas de divulgación científica y política, es una mujer que en sus participaciones en radio, televisión y medios impresos ha tenido que lidiar –en palabras de Alina Duarte– contra esas viejas estructuras patriarcales, donde hay hombres de cierta edad hablando de todo, sin considerar que hay jóvenes que pueden hablar mejor de las juventudes, mujeres que pueden hablar mejor de las mujeres e identidades no binarias que pueden hablar de esos temas. Como una de las nuevas voces en los medios, Cantú se ha ido abriendo espacios, comenta la moderadora.

Luisa empieza –en tono de broma– por reprocharle a Daniela que haga trampa al decir que no ha salido hasta recientemente en la tele. Pero “ha dado cátedra: (Pastrana) es maestra de periodismo y fue mi asesora de tesis. Nos ha enseñado a muchas generaciones, y eso también da tablas”.

“Obviamente, gracias a esfuerzos como los de Danny, Azul o muchas otras mujeres, hoy podemos estar aquí hablando de nuevas voces en los medios, aunque quizá sea necesario refrasear: hablar de voces en los nuevos medios. Tenemos aquí un panel de mujeres que han empujado formas distintas de comunicar lo mismo, y vaya que nos han cambiado como sociedad:

“Además de directora de Pie de Página, Daniela Pastrana es fundadora de la Red de Periodistas de a Pie, uno de los primeros esfuerzos independientes y de mujeres en nuestro país. Azul Alzaga es una voz poderosísima en los medios públicos y, ahora, literalmente quien delinea la información en Capital 21, la televisora de la Ciudad de México. Y Alina Duarte es la corresponsal internacional de América Latina: gracias a su voz, a su perspectiva, hoy podemos entender el mundo de una forma diferente, mucho más hacia a la izquierda.

“Es un tremendo honor estar con tres mujeres que han transformado los medios de comunicación. La maravilla de este oficio es que te permite trabajar cerca de gente que te hace aprender. Las redes de mujeres nos han hecho otras personas. Leí un libro muy doloroso y muy íntimo de otra colega, Cristina Rivera Garza: ella habla de cómo, gracias a la lucha feminista, ahora se atreve a decir muchas cosas personales; hoy busca justicia como no pensó que iba a hacerlo jamás en su vida, gracias a estas redes de mujeres que se han generado.

“Quizá no hemos llegado a esa era del periodismo en el que podamos tirar a presidentes después de casos de corrupción, pero sí hemos tirado muchas mentalidades que estaban estorbándonos para ser más solidarios.

“Es en parte, gracias a esas voces femeninas, que nos permitimos también un periodismo sin todos esos sesgos y aprendizajes que no le hicieron bien a nuestro país. Ahora podemos dialogarlo. No hemos llegado a fórmulas mágicas ni a recetas finales, pero sí estamos en una conversación importante que comenzó con las generaciones que ya tienen 28 años haciendo periodismo, pasa por quienes también han abierto brecha en diferentes medios y llega a quienes, ahorita, estamos tomando la estafeta para seguir el camino y entregarla a las más jóvenes”, resume Cantú, conductora de La Octava Noticias.

No estaba visibilizado

Azul Alzaga, como muchos de los que están tratando de impulsar un nuevo frente dentro del periodismo, es producto de muchas luchas, sostiene Duarte.

No es un movimiento casual. La gente ha modificado su manera de consumir noticias, porque muchas veces la sociedad sentía que se le trataba con desprecio. Esas coberturas a ras de suelo de elecciones en América Latina, han sido posibles gracias a la gente que me ayudó a hacerlas. Y lo hicieron porque saben que ese otro periodismo existe aunque no estaba visibilizado.

“También los medios públicos dan cuenta de ello. Era impensable hace tres años que yo pudiera hacer un programa en Canal 14 sobre el golpe de Estado de 1973 en Chile, y que en él hablara del programa socialista que provocó el derrocamiento de Salvador Allende.”

“La apertura de los medios públicos coincide con esta posibilidad de un consumo distinto de información”, señala Duarte, quien, como colaboradora de Telesur y otros medios latinoamericanos, fue corresponsal en Estados Unidos durante la era de Trump y cubrió –dice su perfil en Twitter– las gigantescas protestas de Chile contra el gobierno de Sebastián Piñera.

El cambio ya inició

En su turno de comentar, la también conductora del noticiero de Capital 21, Azul Alzaga, reconoce ser “relativamente nueva en el periodismo”.

“Comencé mi carrera hace muchos años, pero luego la tuve que dejar por largo tiempo. Retomé el camino del periodismo sin haber perdido nunca el interés por el acontecer nacional, y desde la perspectiva de lo que, consideraba, debía ser el rumbo hacia donde tendría que moverse este país, y del cual estábamos muy alejados hace apenas unos años. Lo que yo valoro (además del tema de la inserción de mujeres cuya voz vale mucho la pena y, también, de otros personajes) es la posibilidad de hablar de un modelo de país diferente.”

“Esa posibilidad no se tenía antes, por dos razones fundamentales: una porque no existían, aunque se han venido construyendo y fortaleciendo redes de comunicación alternativa a partir de las plataformas digitales; y, dos, porque prevalecía una propuesta de país fincada en dos grandes grupos de poder, el político y el económico, que iban de la mano. Y, de los cuales, los medios de comunicación tradicionales eran y siguen siendo aún una especie de vocería.

“En ese entonces era imposible hablar de una disputa, porque no la había. La mirada, la narrativa de lo que era el país y de lo que era el sistema de valores se nos planteaba desde esa alianza económica y política con los medios de comunicación.

“Una de las cosas valiosas que se están viviendo en el país es, precisamente, la posibilidad de debatir qué país queremos y hacia dónde queremos caminar. Y en eso los medios medios públicos están teniendo una incidencia cada vez mayor, aunque todavía son un esfuerzo aislado dentro de un sistema muy difícil de transformar.

“Los medios públicos (y los privados también, todos los medios de comunicación en realidad) están insertos en una sociedad en la que hasta hace poco prevalecía este otro sistema de valores: fundamentalmente el sistema de valores neoliberal. Y todos los eslabones que forman parte de los medios, también los públicos, tenían introyectado ese sistema de valores.

“Eso se está modificando muy de a poco en este momento, pero se está haciendo. Ya empezamos y eso es muy valioso. Agradezco la oportunidad de formar parte de un esfuerzo que, insisto, no nada más se da desde los medios públicos sino desde todas estas voces en las plataformas, espacios digitales y alternativos.

“Esfuerzos que no sólo corresponden al oficio de informar, es decir, los que se hacen desde el periodismo, sino también horizontalmente desde el ciudadano. Es increíble el contrapeso que la gente está haciendo a esa narrativa predominante, desmintiendo versiones que no coinciden con la realidad.

“Tenemos la oportunidad de seguir empujando y de ser agentes activos de la transformación. Un proceso que, desde mi punto de vista, se está dando en el país pero todavía está en una etapa preliminar de construcción, de articulación de un camino en común. Lo cierto es que ya empezó, y estoy muy contenta de formar parte de ella”, remata Azul Alzaga.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

 

 

 

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas