El Comentario - Universidad de Colima

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

Ofensiva conservadora

El foro dedicado a analizar “La ofensiva de la prensa conservadora”, dentro de la X Feria del Libro de la Alameda Central en la Ciudad de México que se celebró del 10 al 19 de diciembre de 2021, resumió perfectamente la narrativa que la Cuarta Transformación ha construido para explicar la mala relación de los medios de comunicación corporativos con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

El panel con el que cerró la feria no pudo ser más representativo de lo que, parafraseando el eslogan de campaña, podríamos llamar el proyecto alternativo de comunicación: el fundador de la Brigada para Leer en Libertad –organizadora de la feria– y actual director del Fondo de Cultura Económica (FCE) y las librerías Educal, Paco Ignacio Taibo II; el presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), Jenaro Villamil; y el coordinador general de Comunicación Social y vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas.

Ese mismo domingo 19 de diciembre, se celebraron en Chile las elecciones presidenciales en segunda vuelta, donde resultó triunfador el candidato de izquierda Gabriel Boric. En ese contexto, Taibo dio a conocer que, como parte de la campaña editorial del FCE, se habían regalado en Santiago y en Valparaíso, bajo el lema Leer es Revolución, “decenas de miles de libros” de la colección Vientos del Pueblo que en México se venden por menos de 20 pesos.

El historiador y novelista presentó a sus compañeros de tertulia como “dos personajes altamente populares de la 4T”: Jenaro Villamil “maneja la televisión pública, uno de los grandes recursos que tenemos en este país para frenar la contrainformación que nos domina”; y Jesús Ramírez “es conocidísimo porque recibe día a día las preguntas que le hacen al presidente de cosas que ya está comunicando pero la gente quiere le amplíen, entonces es el hombre que comunica a este país desde la presidencia de este país”. Finalmente, Taibo se presentó a sí mismo como el director de “la editorial que regala libros”.

Al estar “en territorio amigo”, PIT entiende que muy pocas cosas de las que ahí se dirán no las sabe el público. Pero es importante “matizar y tratar de explicar las razones de la existencia de uno de los momentos informativos más negativos respecto al cambio a la izquierda en este país”.

Taibo evocó el sufrimiento que tuvo Madero durante su presidencia “con una prensa absolutamente enfrentada, mentirosa, calumniadora e insultante”. Y recordó también “el bombardeo mediático” que se ejerció contra Lázaro Cárdenas, luego que tomara sus medidas trascendentales: “titulares a ocho columnas de un periódico diciendo que la expropiación petrolera es una provocación del general Cárdenas para meternos en la guerra mundial”.

De igual manera, en los últimos tres años vimos “clara y ampliamente el bombardeo al que ha sido sometida la 4T a través de una política de calumnia, difamación y mentira. Los chayoteros de ayer que cobraban en las oficinas de Gobernación, hoy son los supuestos defensores de la libertad de expresión”, resume Taibo.

Medios son la oposición

El historiador y novelista abre fuego en el foro con una idea:

“Nos encontramos ante un panorama político muy particular, tenemos una oposición a la 4T muy descompuesta: el PRI es una sombra con olor a cadáver y el PAN no encuentra asiento en la sociedad; en el colmo, se unieron en una alianza contra natura con el PRD que está en un proceso de desaparición real.

“Ante la ausencia de una oposición partidaria sólida, la contra se expresa de maneras muy extrañas. Por ejemplo, con aquel cura que desde un púlpito en los Altos de Jalisco llamó, el día de las elecciones de 2018, a no votar por López Obrador porque les iba a robar los juguetes y los zapatos a los niños pobres. Lo entendería si hubiera dicho que Andrés Manuel les iba a robar a los niños ricos, pero no se le puede pedir sentido a un cura ultramontano y fiel heredero de la Cristiada.

“La oposición se ha ocultado tras abogados y exfuncionarios públicos, esos representantes del México gandalla que, en los niveles bajos del aparato del Estado, vendían los vales de despensa y tenían un reloj checador falso; los que atracaban ambulantes con credenciales de gobiernos estatales y municipales; esos mismos personajes que ahora se sienten privados o amenazados en sus privilegios.

“El México contrarrevolucionario se expresa en un bloque que parece actuar como una orquesta: con director, solistas, coros y músicos de acompañamiento. En los periódicos nacionales más importantes y en casi todas las estaciones de radio, los periódicos regionales y las televisoras, está el partido de la derecha. La oposición se ha acuerpado y tiene fuerza porque todavía hay gente que le cree.

“En mi generación, la gente se daba por enterada de algo que ocurrió porque lo dijo Zabludovsky. Pero esa presencia omnipotente y absoluta de una televisión que explicaba al país lo que había pasado en el país, se ha disuelto. Ese conductor de noticieros que como Jacobo respondía a un teléfono rojo que lo comunicaba con Gobernación todos los días, media hora antes de salir al aire, ya no existe. Sin embargo, ha aparecido un cúmulo de cargaportafolios convertidos en comunicadores que utilizan la argumentación sin sustento, basada en un ‘yo opino y esta es mi verdad’ dicha de manera sistemática.”

Privatizaron todo

Para Jesús Ramírez, el papel de esa desfigurada oposición hoy lo asumen medios de comunicación, comunicadores de las redes sociales y empresarios que esconden el rostro financiando granjas de bots. En ese contexto vemos algo muy interesante: se están desnudando las relaciones de poder que hicieron posible el neoliberalismo.

“En ese periodo de 36 años una minoría se apropió del gobierno, que trabajó para ellos y les entregó los bienes nacionales: lo mismo empresas públicas que minas, territorio y parte de las costas mexicanas, mediante un despojo generalizado a pueblos y comunidades.

“Ese proceso de privatización fue acompañado por la construcción de consenso, para normalizar la idea de que lo privado es mejor que lo público, que las empresas no deben ser del gobierno porque la iniciativa privada es más productiva, o que basta generar riqueza para que la gente tenga una vida digna.

“La entronización del neoliberalismo trajo también un cambio en el paradigma de la comunicación. Pasamos de la era de Jacobo Zabludovsky como vocero oficial, de la época en la que el PRI compraba medios de comunicación y los columnistas vendían su silencio o sus elogios, a una realidad distinta.

“Durante 80 años de priísmo, los periódicos y luego la radio y la televisión difundieron la verdad oficial y borraron al resto del país, especialmente a la oposición y a las voces disidentes. Pero, en el neoliberalismo, los medios de comunicación se privatizaron.

“El despojo de los bienes nacionales alcanzó también a los medios de comunicación. Lo que eran sólo cadenas de televisión, radio o de periódicos, se volvieron holdings de diferentes negocios: energéticos, petroleros, de construcción y desarrollo inmobiliario de las playas, etcétera.

“De repente, toda la agenda informativa se concentró en una estrategia de los medios de comunicación para hacer sentir a la población que no pasaba nada, que todo iba viento en popa porque sus negocios iban muy bien.

“Y frente a eso, sobre la base de la denuncia, periodistas independientes que tomaron su papel seriamente y medios de comunicación alternativos continuaron su tarea de informar a la población, a pesar de la ofensiva económica”, dice el vocero presidencial.

Despojo en descampado

“Un factor determinante –sigue diciendo Jesús Ramírez– fueron los movimientos de resistencia, porque sin esos movimientos sociales, sin la capacidad de organización y de oponerse a esta ofensiva, no habría habido base para ir construyendo una conciencia sobre lo que estábamos viviendo: el despojo en descampado.

“Este se dio mientras todos estábamos distraídos, volteando hacia otro lado; esperando la globalización, la modernidad y todos esos espejitos que nos vendieron con la promesa de que algún día seríamos del primer mundo, siempre y cuando aceptáramos el costo.

“En 2018 maduró el cuestionamiento social a ese modelo de despojo, concentración de la riqueza, descentralización de las decisiones, destrucción de la república y violación de los derechos humanos que fue el neoliberalismo.

“La gente despertó, vio que eso no le convenía y encontró una opción que justo planteaba un cambio radical de paradigma y una política en beneficio del pueblo, de recuperación de la soberanía nacional y de los bienes nacionales, de los bienes comunes.

“El despertar ciudadano provocó, primero, la llegada de un gobierno de izquierda con una agenda realmente a favor del pueblo de México que confrontaba las primeras planas y los noticieros. Por su parte, los principales medios de comunicación lanzaron una ofensiva contra la 4T cuando el gobierno tomó decisiones que, a final de cuentas, afectaron los intereses económicos de las grandes empresas que ya se sentían dueñas del país y del Presidente de la República.

“A diferencia de lo que han experimentado los gobiernos de otros países, aguantamos la ofensiva mediática porque en México está cambiando el paradigma comunicacional. La sociedad despertó de una manera tan profunda que, no obstante que hoy los medios juegan el rol de oposición política que deberían jugar los partidos, un buen porcentaje de la población ya no les cree”, resume Ramírez Cuevas.

 

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

 

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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