Opinión

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

Ideas interiorizadas

Cuentan que cuando Lenin ganó la Revolución Rusa, los bolcheviques fueron a un pueblo a anunciar que llevarían tractores. Pero nada más al verlos llegar, la gente empezó a gritar: ‘¡Viva el zar!, ¡Viva el zar!’ Lenin, pacientemente, les explicó en qué consistía el comunismo: electrificación, maquinaria para el campo, propiedad colectiva de la tierra. Pero cuando ya se despedían, los rojos volvieron a oír vivas al zar.

Así explica Juan Carlos Monedero la interiorización de las ideas. Cuesta trabajo modificar el pensamiento social, pero el cambio al final llega. “En España, las encuestas dicen que la interiorización de la monarquía ha disminuido: la mayoría de la gente ya piensa en una República. Por eso, hace más de una década que el Centro de Investigaciones Sociológicas decidió no preguntar sobre el Rey”.

“Creció tanto el descrédito que llegamos a pensar que Juan Carlos de Borbón se había hecho republicano, porque no hacía más que barrabasadas. Lo triste es que el Partido Socialista fue el que salvó a la monarquía. Decía mi maestro Jesús Ibáñez que las cosas de derechas profundas solamente las puede hacer la izquierda, porque si las hace la derecha le prende fuego al país.

“Quien salva al Rey con la Ley de Sucesión y que después la remedia para que el monarca tenga impunidad y no se puedan perseguir sus delitos, es la izquierda. La impunidad del Rey Emérito es terrible no sólo porque no se castigan los delitos que cometió estando en el trono, sino porque, sabiéndose impune, después de abdicar Juan Carlos siguió cometiendo delitos.

“Ahora mismo hay una tesitura donde las nuevas generaciones no creen en la monarquía, porque un Rey no es creíble en el Siglo XXI. El respeto a la corona es de gente mayor. El PSOE tiene unas bases republicanas, pero la dirección es incomprensiblemente monárquica.

“El nuevo Rey enfrenta un dilema: si hace lo que hizo su padre, irá caminito de El Estoril (la costa portuguesa donde vivió exiliado don Juan de Borbón, heredero al trono español que nunca fue coronado y abuelo de Felipe VI), porque la gente no va a tolerar que tenga un comportamiento como el de su padre; pero si no hace lo que hace su padre, las élites van a decir ¿para qué queremos un rey?”, señala Monedero.

Un Rey ilegítimo

“Hay una cosa insoslayable en la Constitución española. Dice textualmente: ‘El Rey Juan Carlos’. Es el único nombre propio que aparece en la constitución, porque ese Borbón instaura la dinastía que va a reinar en España. Y eso crea una circunstancia complicada para Felipe VI.

“El nuevo Rey apareció como beneficiario de un fondo escondido en Suiza, y cuando ese capital saltó a la luz por una denuncia de las propias autoridades helvéticas, Felipe de Borbón hizo un amago y dijo que renunciaría a la herencia. Algo absurdo porque no se puede renunciar a una herencia hasta que muere la persona que está testando.

“Pretender renunciar a la herencia es un paripé, una simulación. Si renuncias a la herencia es porque renuncias a la corona. Es la herencia real, Felipe VI es Rey de España porque es el hijo del Rey Juan Carlos I. Y si se demuestra que el padre es un sinvergüenza que ha malversado los fondos públicos y, peor aún, que ha utilizado el cargo de jefe del Estado para enriquecerse, tan ilegítimo es el Rey en funciones como el emérito.

“Usar la corona para enriquecerse personalmente es lo peor que puede ocurrir. Más grave que depredar sexualmente y haber puesto a los servicios de inteligencia a tapar tus correrías sexuales. O que haber podrido a esos medios de comunicación que durante 40 años encubrieron tus fechorías. Utilizar su poder como jefe del Estado para enriquecerse, es la corrupción más terrible. Porque cuando roba un presidente de Gobierno, al fin y al cabo le hemos votado. Seremos imbéciles por haberlo electo, pero al menos lo hemos votado. Que se enriquezca alguien a quien nadie ha votado, es intolerable.

“La única legitimidad que le cabe a Felipe a estas alturas es que se presente a unas elecciones. A lo mejor, gana. Pero si quiere ser un jefe del Estado legítimo, que se presente.”

Tercera República

Eso va totalmente a contrapelo de las lógicas monárquicas. Es algo deseable pero con poco futuro, comenta Rafael Barajas El Fisgón en la emisión del 19 de diciembre de 2021 de El Chamuco TV, el programa que conduce con los moneros (Rafael Pineda) Rapé y (José) Hernández en el Once, Canal 22 y TV UNAM. Para el invitado de ese día, Juan Carlos Monedero, no es una idea tan disparatada:

“La monarquía está muy tocada. No obstante, hay algo que no hemos hecho bien las partes progresistas: cuando hablamos de República, en vez de hablar de la tercera República, hemos mandado siempre el mensaje de que nos estamos refiriendo a la segunda República (la que derrocó Franco).

“En el imaginario, como dice el brillante juez emérito (José Antonio) Martín Pallín, tuvimos 40 años de dictadura y 40 de convalecencia. Nos acostumbramos a la monarquía y eso dificulta que la gente dé el salto a cierto tipo de cuestiones, pero la paciencia se ha agotado y, de cara al futuro, es muy difícil que se legitime la monarquía.

“La juventud española no la entiende, no le ve sentido y está empezando a pensar en términos de una tercera república. Las nuevas generaciones ya no siguen tan ancladas en el recuerdo de la Guerra Civil y la represión, aunque es verdad que en España tenemos todavía a 114 mil de los republicanos asesinados por Franco, enterrados en zanjas, fosas clandestinas, cunetas y fosas comunes.”

“En algunos sectores, el franquismo sigue tan presente y actuante como lo demuestra la presencia –dice él que por confusión– del entonces secretario general del Partido Popular, Pablo Casado, en la misa por el vigésimo aniversario de la muerte del Generalísimo. Nadie en Alemania iría una ceremonia en honor a Hitler, pero eso no le impidió a Casado llegar después a la presidencia del PP.

“A las generaciones mayores, el término segunda república les sonaba a golpe de Estado, guerra civil o exilio. Pero los españoles jóvenes poco a poco van pensando la república como democracia. Y sería una tercera no supeditada a la antigua lógica del Rey, el centralismo ni el bipartidismo. Eso representa Podemos, por eso despierta tanto odio.”

Disculpa histórica

Para cerrar, Juan Carlos Monedero comenta dos temas: la ruptura del bipartidismo en España y la justicia en el reclamo de López Obrador para que España se disculpe con México por los estragos de la conquista.

“En efecto, se rompió –como diría Antonio Gramsci– el bloque histórico que formaban el PSOE y el PP compartiendo el modelo económico, la idea de Europa y de la monarquía o de las relaciones con Marruecos.

“En ese bipartidismo, a los socialistas le resultó más sencillo apoyarse en la derecha vasca y en la catalana tan corrupta bajo Jordi Pujol. Pero ahora que, con la aprobación de los presupuestos para 2022, el PSOE hizo alianza con Unidas Podemos y con las izquierdas vasca y catalana, las derechas braman.”

Respecto a las disculpas que expresó Monedero en la Feria del libro del Zócalo, el politólogo dice que lo hizo a nombre de sus correligionarios en Podemos y de muchos de sus compatriotas.

AMLO no pidió nada impensable, comenta: Alemania se disculpó con España por la participación de la Legión Cóndor en el bombardeo de Guernica durante la guerra civil; incluso el papa Francisco se disculpó porque el Vaticano no condenó en su momento el holocausto.

Monedero aclara que el detonante para su disculpa fueron las burlas del expresidente del gobierno español José María Aznar, quien haciéndose el chistoso se centró en el nombre y los apellidos muy castellanos de Andrés Manuel López Obrador.

“Es una mezcla de estupidez y maldad”. Los mexicanos se llaman como se llaman “porque con una espada obligamos a que los indígenas se bautizaran”. A sangre y fuego rompimos la tradición que correspondía a esta tierra. “Y eso debería darnos vergüenza”.

“Todavía en el Siglo XXI se siguen viviendo los efectos de la dominación. Hay una continuación de la conquista en la medida en que el bienestar del mundo occidental, europeo y colonizador, sigue estando por encima de las condiciones vitales de los países colonizados. Los indígenas siguen siendo sojuzgados. Tenemos que reconocer que hubo un genocidio, y que una parte de nuestra riqueza como europeos se gestó en la esclavitud de los indígenas y los africanos.

“Hoy esta situación de subalternidad se mantiene. Mientras en Europa nos hemos vacunado todos y hasta hemos tirado millones de vacunas, en América Latina la vacunación va atrasada. Son ustedes el 12% de la población mundial, pero han aportado el 35% de los muertos en esta pandemia.”

En síntesis, “por culpa de un modelo global, México es perdedor y España ganadora. Por eso tenemos que pedir disculpas”, reitera Juan Carlos Monedero.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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