COLUMNA: Ojo de Mar

Los noticiarios hoy

Por Adalberto Carvajal

¿Cuál es la situación de los noticiarios en México?, pregunta Álvaro Cueva en la emisión de “Debate 22” dedicado a Medios y Noticias, el 7 de junio de 2019 por el canal de la Secretaría de Cultura.

Para Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticieros de Televisa, “lo que está pasando en México es que la gente está buscando noticias en distintas plataformas”, pero no se está dando necesariamente la sustitución de una plataforma por otra.

Según los datos de audiencia en las “encuestas que hacemos regularmente”, la gente suele informarse por varios medios al mismo tiempo. No porque vieron las noticias o se enteraron de ellas en Twitter o en Facebook, dejan de buscar en la radio, de leer el periódico -quienes leen el periódico- o de ver la televisión. En ese sentido, los noticieros tienen una audiencia todavía muy importante, subraya el moderador de “Tercer Grado”.

“Lo que está cambiando es la forma de llegar a las audiencias a través de las distintas plataformas. Es diferente cómo llegas a una audiencia a través de Facebook que a través de la televisión abierta, por ejemplo”, resume Gómez.

Evolución de la noticia

¿Cómo eran las noticias antes y cómo son ahora?, inquiere Álvaro Cueva, uno de los conductores de esta barra del Canal 22 dedicada los viernes a crear debates sobre medios de comunicación.

Según explicó la televisora en un comunicado, cada día de la semana inglesa “Debate 22” lo conduce una personalidad distinta surgida de los medios. Además de Cueva, aparece los lunes “el experto en literatura” Javier Aranda Luna; los martes, “la experta en redes sociales, periodista y documentalista” Jacaranda Correa; los miércoles, “la periodista de opinión y divulgadora” especializada en temática de género Kimberly Armengol; y los jueves, “la periodista de investigación” interesada en temas de filosofía y política, Yuli García.

Es ahora Rafael Ocampo, director de Milenio Televisión, quien opina: “El periodismo ejercido en la televisión o en las plataformas impresas o ahora digitales, básicamente es el mismo. De lo que se trata es de informar bien, de informar en el momento oportuno, de informar con calidad. Y no se ha dado una gran transformación, no puedes estar inventando distintos formatos. Lo que sí veo es un poquito más de profesionalismo en todos los sentidos.

“Hay un sentido de independencia, a veces hasta de reivindicación en donde te niegas a ser un órgano oficial o un medio que se quede en una parcialidad. En ese sentido, los noticieros están saludables. Están bien, están vigentes. Creo que la industria como tal, el medio televisivo, se ha percatado de que tiene que trabajar en esquemas de absoluta libertad, de movilidad y de tecnología, que hacen una mezcla muy atractiva”, sostiene el periodista nacido en Colima.

La opinión como extra

Leopoldo Gómez retoma la palabra para expresar su convicción de que “si bien los cánones del periodismo son los mismos, llegas a las audiencias de una manera distinta. Y me refiero a la televisión abierta en concreto”.

En cuanto a “la información dura, ya es insuficiente la televisión para llegar a las audiencias cuando tienes salidas fijas en el tiempo. Tener noticiero a las diez y media de la noche o a las seis y media de la mañana, te obliga a ofrecerle algo extra a la audiencia porque ésta ya tiene la información.

“El extra es la opinión, el análisis, por ejemplo. Eso es lo que está creciendo mucho. Son aquellos elementos para entender la noticia y no sólo estar informado. Y en ese sentido, al menos en el caso de Televisa, sí hay un cambio importante: donde antes era nota, tras nota, tras nota, ahora estamos ofreciendo paquetes de información”.

Entonces, ¡no están en crisis los noticieros!, concluye Cueva, autor de Lágrimas de cocodrilo. Historia mínima de Las telenovelas en México (1998), de Sangre de mi Sangre: verdades de las telenovelas en América Latina (2001) y de Telenovelas de México (2005), el primer diccionario dedicado al tema que cubre más de 872 producciones y contiene más de 500 fotografías, publicado como una serie de revistas.

“Definitivamente no, en términos de audiencia que pudieras marcarla -afirma Ocampo, periodista deportivo que llegó a Milenio para escribir una columna para La Afición, antiguo diario convertido en suplemento del cual luego fue director.

“No sé a partir de qué referentes pudiéramos establecer una antes y un después. Lo que veo hoy son plataformas como Foro TV, Milenio Televisión, ADN 40 y otras tres o cuatro, que tienen la capacidad de estar informándote en el momento de una forma intensa, oportuna y viva, que antes no existían.

“Es decir, hoy la gente, en sus casas o en sus dispositivos, tiene los elementos para saber que hay un asalto a un inmigrante el domingo a las 10 de la mañana en la frontera de Tijuana. Lo puedes estar viendo en vivo en esas plataformas. Para mí esa la función básica del periodismo”, reitera Rafael Ocampo.

Crítica a la parcialidad

Entonces, ¿por qué hay tanta gente que se queja de los noticiarios mexicanos, sobre todo en las redes sociales?, plantea Cueva.

Para Leopoldo Gómez, hay muchas situaciones “en las que la gente se queja, pero cuando sucede algo importante van y prenden la televisión. Y buscan los noticiarios de televisión. Lo vemos en el caso de Foro TV, seguramente en Milenio Televisión, ADN 40 y los otros canales de noticias.

“Cuando sobreviene un temblor, cuando se da una noticia importante, ves cómo suben las audiencias instantáneamente. La respuesta es muy rápida.

“A lo mejor la gente, sobre todo las nuevas generaciones, está ahora mucho más en los dispositivos y en las plataformas digitales. Pero en los momentos claves de la noticia, se vuelca sobre la televisión. Esa es la experiencia de nosotros”, refiere Gómez.

Rafael Ocampo ve la crítica a los noticieros de televisión “asociada a un momento político, a la necesidad que tiene una gran parte de la audiencia de ver reflejados sus puntos de vista a través de un análisis. Y en ese sentido te pueden atacar por parcialidad o porque no estás reflejando cierto tipo de cosas.

“Pero el análisis es un complemento a la acción de informar. Cuando en tu esquema de información, que todos los que estamos en este negocio lo tenemos, además de informar oportunamente le metes una dosis de opinión, de análisis, a partir de ahí puede haber un público que diga no estar de acuerdo con eso; que considere que Milenio, Televisa o Azteca parcializan la información. Por ahí es que puede haber una queja hacia los noticiarios como tales, como un receptáculo o un difusor de opinión”, establece Ocampo.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

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