Opinión

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

El modus operandi de…

“Quién es quién en las mentiras de la semana” es una de las secciones más polémicas en ese ejercicio de comunicación política que se denomina la mañanera en Palacio Nacional. En este espacio, la Presidencia de la República no sólo hace efectivo su derecho de réplica, sino que –como han señalado diversos analistas, algunos incluso simpatizantes de la 4T– el gobierno de Andrés Manuel López Obrador establece una condena moral para aquellas prácticas periodísticas que el jefe de Estado y su equipo de comunicación social (encabezado por el vocero Jesús Ramírez Cuevas) consideran contrarias a la ética.

Esta es la “síntesis, un resumen” de las más recientes, porque si Ana Elizabeth García Vilchis mencionara todas las mentiras publicadas desde el último corte informativo “nos llevaríamos todo el día y a lo mejor toda la semana”, dijo el presidente al cederle la palabra a la encargada de la sección el miércoles 30 de marzo de 2022.

Y así comenzó el recuento: “Reforma usa a los paisanos para pegarle al gobierno”. El domingo 27 de marzo ese periódico publicó a ocho columnas “una nota con el título ‘Denuncian paisanos extorsión del Instituto Nacional de Migración’, así, con afirmaciones pa’ que se vea”.

Señala Reforma que agentes de migración mexicanos habrían exigido moches a 50 migrantes que regresaban a México en un autobús, según denunció el señor Rogelio Ávila, presidente de la Asociación de Migrantes Mexicanos en Chicago. “Hasta aquí todo parece normal; sin embargo, al revisar otras primeras planas de Reforma sobre presuntas extorsiones a paisanos, la fuente es la misma, el mismo Rogelio Ávila que organiza caravanas migrantes”.

Por ejemplo, en su portada del 2 de abril de 2021 el titular principal de Reforma fue: ‘Crimen cobra protección y también policías, acusan doble extorsión fronteriza en regreso a casa por Semana Santa’. “La fuente es el mismo Rogelio Ávila, ahora en su calidad de representante en Illinois del Consejo Nacional de Legisladores y Líderes Migrantes”. Y el 19 de diciembre de 2021, Reforma publicó en portada: ‘Reciben los paisanos trato nada heroico’.

Se trata de notas con características similares y que consultan a la misma fuente, denunciando la extorsión por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración. “Sin embargo, en ninguna de las publicaciones pidieron el punto de vista del Instituto Nacional de Migración respecto de las quejas o supuestas extorsiones”. El INM abrió investigaciones desde la primera nota, “pero en ningún caso se hizo una denuncia formal ante ninguna autoridad pese a la supuesta recurrencia del delito”.

Quién es quién en las mentiras

Luego pasó al plato fuerte del día: las mentiras que la oposición y ciertos intereses creados han estado usando para frenar el avance del tren maya, con base en preocupaciones supuestamente ambientalistas.

Son “ecologistas con intereses que apoyan obras si los contratan como asesores, o se oponen a ellas si los contratan para meter amparos. Gabriel Quadri, diputado federal del PAN, ha sido uno de los críticos más beligerantes del Aeropuerto Internacional ‘Felipe Ángeles’, pero más absurdos han sido sus ataques en contra de la declaratoria del lago de Texcoco como área natural protegida, incluso plantea que en 2024 se construya ahí el nuevo Aeropuerto Internacional de México”.

“Quadri escribió en el periódico El Economista que, el vaso de Texcoco, ‘no tiene ningún valor ambiental relevante que no pueda ser compensado, es un páramo salitroso con algunos cuerpos de agua o humedades mínimos estacionales’. “Pero, ¿por qué un supuesto ecologista se opone a un área natural? Como dice el clásico, ‘lo que no suena lógico suena metálico’.”

Para García Vilchis, Gabriel Quadri “tiene conflicto de interés al hablar del asunto, ya que recibió contratos derivados de la construcción del aeropuerto de Texcoco”. Y mostró la portavoz un contrato de 2015 por 450 mil pesos, “por concepto de servicios de asesoría y acompañamiento en temas de desarrollo urbano, territorial y regional para el proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, incluyendo un desarrollo inmobiliario y centros comerciales de lujo”.

Otro ejemplo es Gustavo Alanís, “ingeniero que dirige Cemda, organización civil que promueve la defensa del medio ambiente, y ahora coordina los amparos en contra del Tren Maya. Alanís es además columnista de El Universal y articulista en Reforma donde escribe contra el tren”. Y “pues resulta que Gustavo Alanís también fue contratado en 2015 por el grupo aeroportuario que realizaba la planeación, diseño y construcción del aeropuerto de Texcoco. El contrato por adjudicación directa ascendió a 800 mil pesos para apoyar la ejecución del Comité de Vigilancia Ambiental del NAIM. Ahora Cemda promueve los amparos contra el Tren Maya y Gustavo es vocero de la campaña Selvame del Tren, junto con artistas y organizaciones y asociaciones civiles, pero antes buscó asesorar a Fonatur para la construcción del Tren Maya. Ahí se los dejamos, unas lindezas”.

Selvame de los antitren

“El Tren Maya y las preocupaciones ambientales”, subtitula García Vilchis su recuento de ese día: no había pasado ni un día de la entrega del AIFA “cuando inició una nueva campaña de desinformación, pero ahora en contra del Tren Maya”.

“Un grupo de artistas se manifestó en contra de la construcción del Tramo 5, el que va de Cancún a Tulum, denunciando la destrucción de la selva, flora y fauna, cenotes y ríos subterráneos. Lo cual no es verdad, el trazo del tren ha cuidado no pasar por cenotes y es sobre acahuales, no la selva.”

(Según el Gran Diccionario Náhuatl de la UNAM, acahual es una milpa abandonada. Es decir, un terreno baldío que fue milpa hace más o menos cinco años, y ahora tiene árboles crecidos).

“Muchos de los artistas y ciudadanos manifestaron una preocupación legítima por la selva y el agua subterránea, aunque la iniciativa está impulsada por intereses económicos y también políticos; además, las comunidades que viven en la zona del Tren Maya” ven al ferrocarril “como un camino de esperanza para su bienestar y felicidad”.

“Si es verdad que les preocupa el medio ambiente y las selvas, los invitamos a mirar las principales problemáticas ambientales. Por ejemplo, en sexenios pasados se explotaron las granjas de cerdos en el suroeste, que afectan cenotes y el agua subterránea.”

Están también esos desarrollos turísticos que, como Xcaret, privatizan las playas, destruyen manglares o acaban con la flora y la fauna. Y tenemos problemas añejos como “la deforestación de la selva y el tráfico de maderas preciosas y de especies” en peligro de extinsión. O, más recientes, como “el crecimiento desordenado de la infraestructura turística e inmobiliaria en Quintana Roo, que ha impactado a Cancún, Tulum y Bacalar”.

Hay explotaciones mineras que no consideran los daños al ambiente. Por ejemplo, una empresa estadounidense en Calica, municipio de Solidaridad, Quintana Roo, “destruye la selva y está explotando la piedra y arrasando con el medio ambiente”. Mas “por ahí no hay protestas de ecologistas en su contra ni nadie de Greenpeace se amarra a las máquinas para evitarlo”.

La naturaleza pavimentada

Para el gobierno de López Obrador, detrás de las organizaciones que se han pronunciado contra el Tren Maya “hay grupos económicos, políticos y hasta hoteleros. Entre las 43 organizaciones que firmaron un pronunciamiento contra el Tren Maya hay grupos legítimos, pero hay otros que responden a intereses económicos y políticos, como Xcaret”, insistió.

Entre otros ejemplos, “una de las asociaciones más activas son Jaguar WildlifeCenter A.C., dedicada, dice, a conservar la fauna silvestre. Sus principales aliados son las empresas turísticas que se oponen al tren: Río Secreto, Alltournative y Centinelas del Agua A.C., mismas que venden paquetes turísticos al extranjero. Su página también remite a una empresa para arrendar y vender autos”.

Riviera Maya Sostenible, cuyo objetivo, dice, es promover el turismo sostenible, pero sus aliados estratégicos son empresas y cadenas hoteleras como Río Secreto, Banyan Tree Paradisus, Palladium Hotel Group.”

De “Centinelas del Agua, asociación para proteger el acuífero de la Península de Yucatán, sus aliados principales son Río Secreto y Alltournative”.

Grupo ICB, una empresa cabildera dirigida por Guillermo Máynez, esta es una joya, exsubsecretario de Asuntos Internacionales del CEN del PRI, presta servicios a empresas como El Universal, DHL, Cemex, el PRI y Pfizer.

“Esas son algunas de las organizaciones firmantes ligadas a intereses”, expuso García Vilchis.

Y advirtió: en algunas conferencias de prensa se ha mostrado el video de un cenote intervenido con pilotes de concreto. “Sólo queremos aclarar que el tren no ha invadido ni un solo cenote y mucho menos se ha hecho trabajo submarino. Quizás la imagen corresponda a uno de los sitios turísticos de la zona que explotan algunos de los empresarios de los que no están de acuerdo con el Tren Maya”.

Reporte méndigo

La última nota desmentida se refiere a la falsa balacera en el aeropuerto de Cancún: “salieron a volar los zopilotes y publicaron versiones alarmistas sin confirmar. El lunes 28 de marzo un estruendo provocado por la caída de unas torres de publicidad causó pánico y confusión entre los pasajeros de la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de Cancún, en Quintana Roo. Aún sin saber qué había pasado, circularon videos de gente corriendo. Muy rápido se esparció el rumor de que se habían producido detonaciones de arma de fuego, por lo que los empleados del aeropuerto declararon código rojo”.

“Se entiende que la gente en el lugar estuviera confundida y entrara en pánico, pero lo que llama la atención es que comunicadores y medios profesionales se montaron en el amarillismo sin confirmar la información. Así lo hicieron no pocos: Reforma, Reporte Índigo, Sopitas, Ruido en la Red, El Financiero, Político MX, Animal Político. Incluso comunicadores experimentados dieron como cierta la versión de los disparos, como Joaquín López-Dóriga, Hannia Novell, Azucena Uresti y Carlos Loret de Mola por supuesto. Sin buscar versiones oficiales, sin verificar, sin que se confirmara o desmintiera el hecho, publicaron estos tuits, contribuyendo así a la histeria colectiva. Hasta Reporte Índigo publicó que hay videos donde se escuchan detonaciones.

“Es curioso que los mensajes son redactados de una manera parecida” y algunos hasta incluían preguntas similares. “La información, como ya sabemos, es falsa y fue desmentida por el aeropuerto, las autoridades de Quintana Roo, así como por la Guardia Nacional”.

¿Hasta cuándo, medios?

La funcionaria destacó varios fenómenos: “Uno es el hecho de que corre más rápido una noticia falsa que una verdadera. Al difundir noticias falsas se da pie a la desinformación, a la confusión y a más noticias falsas”.

Un supuesto tuit de El Universal que en realidad no publicó ese diario, sino que fue un montaje, tuvo una gran difusión en redes sociales y terminó generando más caos. Dice: ‘Según información de testigos, la situación en el aeropuerto está fuera de control y parece una zona de guerra, se escuchan explosiones de granada y hay restos humanos esparcidos por las salas de abordaje’.

“Es muy lamentable, este tuit no fue publicado por un medio, pero tuvo gran difusión en redes sociales y generó “aún más caos”. Para la desmentidora, “señalar esta situación no es estigmatizar ni atacar a periodistas ni a medios, es simplemente llamar la atención de un hecho de interés público. Nosotros también nos preguntamos: ¿hasta cuándo medios de comunicación, periodistas, opinadores, influencers van a asumir una responsabilidad social frente a la ciudadanía?”, concluyó García Vilchis.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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