Opinión

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

Debate didáctico

“¿Por qué no tenemos en este continente, en vez de la OEA, una Unesco emancipatoria?”, se lamenta el académico y documentalista mexicano Fernando Buen Abad, quien conversó con (Rafael Barajas) El Fisgón, (Rafael Pineda) Rapé y (José) Hernández en la emisión del 27 de febrero de El Chamuco TV por Canal 22.

En el Instituto de Información y Comunicación ‘Sean MacBride’ de la Universidad de Lanús que Buen Abad dirige en Argentina, el semiólogo y filósofo de la Comunicación retomó como línea de trabajo teórico la propuesta de contar con multiplicidad de voces en una comunicación globalizada, conclusiones que extrajo del célebre informe MacBride.

La investigación que coordinó Sean MacBride se publicó originalmente en 1980 y fue patrocinada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La edición en español es del Fondo de Cultura Económica: Un solo mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo. Y, en síntesis, el informe reveló la enorme concentración de medios que hay en el mundo, además de evidenciar el control político que esto permite.

“Acabo de participar en una reunión con la secretaria de Cultura de México, Alejandra Frausto, quien lanzó una convocatoria para discutir el problema de la cultura y la comunicación en América Latina, tras 40 años sin un foro sobre este tema a escala continental. Nuestra región es un esplendor de diversidades culturales y no tenemos un acuerdo de políticas culturales, las cuales incluyen a los medios de comunicación.”

El atraso es grave, pero en la urgencia por enfrentar al problema corremos dos riesgos: repetir vicios por la inercia y la velocidad de la marcha; y, sobre todo, carecer de un método correctivo no obstante estar obligados a plantearnos correcciones sobre esa marcha.

Para defendernos de los golpes “está la cultura del debate que se ha perdido en términos de lo que es un debate, no un pleito. Un debate con argumentos, reconocimiento de los diferendos y discusión con los pelos de la burra en la mano. Ahora acaba todo en insultos y no logramos que el debate sea una herramienta didáctica”.

Palabras desgastadas

Para El Fisgón, el parlamento abierto sobre la reforma eléctrica que organizó el congreso mexicano fue un ejercicio interesante de debate. Personal de la Comisión Federal de Electricidad aportó argumentos que no habíamos contemplado y consiguieron tumbar muchos de los supuestos que había planteado la derecha.

Por ejemplo, los partidarios de la privatización exclaman que con la reforma se perderá la inversión extranjera. Pero resulta que de los 60,000 millones de pesos que han invertido esas empresas, una mínima parte es dinero propio. El resto fue de la banca, incluidas instituciones públicas de desarrollo como Banobras y Nafinsa.

“Fue un buen debate, pero no alcanza con eso, en la medida que tenemos pueblos silenciados en este continente que nunca han tenido la mínima participación ni siquiera ante sí mismos.

“Muchos pueblos originarios han sido agredidos tan sistemáticamente que ya perdieron sus identidades, y es difícil que se reconozcan como sujetos de una colectividad. Es un problema simbólico profundo porque si no se construye un sentido identitario de comunidad, no tienes comunidad. Tienes sumatoria en el mejor de los casos.

“Nos ha pasado en muchos frentes. Vemos a los compañeros mapuches luchando en el sur del continente sin que nadie se haya ocupado de ver si les han dado la oportunidad de alzar la voz, no sólo en su país sino en el escenario latinoamericano. Muchos ignoran que las tierras de los mapuches se las vendieron al inglés Joseph Lewis, un desgraciado que es dueño de casi toda la Patagonia: se quedó con unos lagos hermosísimos e inmensos, debajo de los cuales hay litio.

“No hay otro camino que la lucha. Y la concepción de la lucha no es en términos de pleito, sino de construcción simbólica. Se nos ha desgastado tanto la palabra ‘lucha’ que debemos devolverle su poderío semántico. Hay que rehacer el diccionario para que el concepto de lucha diga que es siempre una acción colectiva y simultánea. No hay forma de concebir la lucha más que en sentido social. No como enfrentamiento ni como pleito ratero para ver cómo friego al vecino, sino como estrategia para construir un proyecto entre todos.

“Ese trabajo no se está dando en las escuelas primarias donde antes se lograba con juegos colectivos, pero tampoco en las universidades. Y cada vez más crece este cáncer brutalmente tóxico del individualismo. Es una batalla ideológica de fondo, entendiendo ‘ideología’ en el sentido de Marx: como falsa conciencia.

“Para ese combate necesitamos voces, líderes de opinión que en la radio y la televisión hagan esta reconversión de lo que significan los conceptos. Es un trabajo nuclear, porque abre el campo semántico que ha sido usurpado”, sostiene Buen Abad.

Libertad para Assange

Y, en efecto –coinciden los contertulios–, el campo semántico ha sido usurpado:

“Ahora resulta que los líderes democráticos son los más anti-democráticos –sentencia Buen Abad–. Se robaron la palabra ‘democracia’ y, ahora, la derecha pelea la propiedad de la palabra ‘libertad’. Se la han adueñado cuando esa palabra no les pertenece más que los pueblos en lucha, a nadie más.

“Hay que hacer un trabajo semántico permanente y sistemático. Si nos quedamos mudos, ya no podremos volver a manejar el vocabulario que ellos han usurpado. Se requiere una contienda cerrada, planificada y bien meditada. Es un tablero de ajedrez ideológico y debemos ganar la partida. Sin embargo, todavía no hemos podido crear una mínima corriente de pensamiento para fundamentar esta revolución semántica.”

Hay que pelear por la palabra democracia porque, ahora, resulta que la democracia es de las oligarquías, dicen los moneros. Lo mismo pasa con el término ‘periodismo’.

“La libertad de expresión fue usurpada por estos crápulas.” Se robaron hasta el sentido común: imagínense a Estados Unidos hablando a favor de libertad de prensa cuando todas sus agencias de inteligencia persiguen al creador de WikiLeaks, Julian Assange; ahora resulta que la CIA impulsa los derechos de la mujer o los derechos de los indígenas.

“¿Y con qué fuerzas contamos para dar esa batalla? Necesitamos generar una prensa propia para decirle a la derecha que el concepto de periodismo libertario no les pertenece, que es de los pueblos en pie de lucha”, afirma Buen Abad.

Capitalismo hermoseado

“Ya padecimos a Octavio Paz que, deseoso de su premio Nobel de Literatura, fue a hacer las porquerías que hizo en el coloquio ‘El siglo XX: la experiencia de la libertad’, con Enrique Krauze y todos esos bandidos que realizaron una usurpación simbólica para quedar como los grandes adalides de la libertad”, comenta el invitado.

Para su gran congreso auspiciado por el gobierno salinista, Paz trajo a “todos los corifeos de la economía de mercado”, empezando por Mario Vargas Llosa (quien, no obstante el rol de comparsa al que había sido invitado, acuñó en ese encuentro la frase de la dictadura perfecta para describir al régimen del PRI, lo cual molestó mucho a la administración de Carlos Salinas de Gortari).

Luego, Paz “nos quiso vender la enciclopedia de todos los textos que se habían leído ahí”. Pero no contó con la inteligencia de Adolfo Sánchez Vázquez, quien le destruyó el escenario con tres o cuatro frases como aquella de: El capitalismo es el capitalismo, aunque contrate poetas para hermosearse. El filósofo marxista cimbró a los intelectuales neoliberales porque Don Adolfo entendió, perfectamente, “cuál era el instrumental semántico necesario para dinamitar el campo de significación” que buscaban sembrar Paz y Vargas Llosa.

Ahora tenemos a “los hijitos” de Octavio Paz y a los de Vargas Llosa, que sigue vivo. Hay cantidad de dinero invertido en el también premio Nobel de Literatura, y en los think tanks que le asesoran y donde le escriben los artículos con los que el peruano se anda luciendo por el mundo, expone Buen Abad.

Revocación del Mandato

“Mi queridísimo amigo Atilio A. Borón ha publicado varios libros al respecto –comenta el invitado–. Yo le reprocho que haga un trabajo tan insalubre como explorar las cloacas de Vargas Llosa, pero Borón insiste en que es necesario porque la derecha continental encontró en Mario el buque insignia de un trabajo ideológico minucioso.

“Por ejemplo, ahora manejan la idea de que la democracia es imperfecta, que necesitamos una democracia de los ilustrados, de los que saben lo que están haciendo cuando van a la urna, porque el populacho no lo entiende.

“En la batalla simbólica por México, la segunda etapa del sexenio serán años difíciles. ¿Vamos por fin a discutir la democracia burguesa o no? Porque si seguimos enamorados de los modelos de democracia burguesa que hemos repetido, y no creamos un debate, por lo menos una corriente de opinión a favor de una democracia más amplia, terminaremos haciéndole el juego a un concepto de democracia absolutamente tramposo.

“¿De qué democracia vamos a hablar? Un nuevo ejercicio democrático tiene que construirse, por ejemplo, sobre la gran premisa de la Revocación del Mandato. Esta es una conquista simbólica sin precedentes: la democracia directa es la democracia participativa.

“Esta reconstrucción simbólica tiene que darse en un espacio abierto, tienen que discutirlo las familias en sus casas y en la sociedad, porque si no, es parte de la sobremesa esta discusión, no encarna, y serán ideas que no se vuelven carne en la vida social.

“Por lo demás, esa lucha simbólica hay que darle en muy poco tiempo. ¿Y cuántos cuadros tenemos ahora mismo en la izquierda, dispuestos a dejar su juego de vanidades y egos para decidirse a pensar en colectivo de aquí en adelante?, se pregunta Buen Abad.

Y concluye, este salto cualitativo de la conciencia es fundamental y, ahora mismo, es un desafío urgente para poder construir una propuesta de futuro para este país.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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