Opinión

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

Ultraderecha disfrazada

En la sección Titulares al Banquillo de La Base, el podcast de diario Público, Manu Levín revisa los periódicos y las televisiones de la mañana del 26 de septiembre de 2022 y encuentra una etiqueta que se repite, centro derecha, para calificar a la coalición ultraderechista que forman los partidos liderados por Giorgia Meloni (Hermanos de Italia), Matteo Salvini (la Liga) y Silvio Berlusconi (Fuerza Italia), los cuales van a formar gobierno en la península.

Dentro del noveno programa de la segunda temporada de La Base, Levín analiza cómo la ‘democrática prensa en España y en Italia’ ha recibido la victoria de la que presentaron como una ‘moderada’ candidata de centro-destra (centro derecha). Ese día el podcast fue dedicado a hablar de nuevos fascismos, poniendo como ejemplo el caso italiano.

Aunque uno de sus propósitos es el periodismo del periodismo, La Base hace análisis con enfoque en las ciencias políticas. El titular del programa, Pablo Iglesias, es politólogo, fundador y exsecretario general del partido Podemos; como aliado parlamentario del PSOE llegó a ser vicepresidente del gobierno español. El filólogo Manuel Levin Judengloben, por su parte, fue secretario de Discurso y Análisis Político de Podemos y responsable de los discursos y campañas electorales de Pablo Iglesias.

Con esa doble lectura semántica e ideológica, Manu se mofa al llamar moderado y demócrata al poder mediático por la forma en que calificó la victoria de estos nuevos fascistas en Italia. Y es que los medios eligieron no llamar fascistas, nazis, solinistas ni tampoco ultraderechistas a quienes sí lo son.

A la diestra del padre

El Corriere della Sera, uno de los principales diarios italianos propiedad de RCS MediaGroup, la misma empresa que edita en España el diario El Mundo, llama centro-destra a la coalición en los gráficos con los resultados del escrutinio. Lo mismo que la RAI, la televisión pública italiana.

“Eso en los medios italianos que son muy fachas -ironiza Iglesias-, pero imagino que en España, donde las próximas elecciones difícilmente traerán como resultado un gobierno de coalición entre la derecha y la ultraderecha, la prensa ‘libre y democrática’ llama a las cosas por su nombre y no presenta a los fascistas italianos como ‘simpáticos moderados y centristas políticos con responsabilidad de Estado’.”

Pues no, aclara Levín, en Televisión Española (TVE), el enviado especial a Roma de ese medio público, Javier Mohedano, llamó coalición de centro derecha a la encabezada por Meloni.

“La televisión pública española blanqueando el fascismo y, todo, gracias a ese inteligente pacto del PSOE con el PP para entregarle Televisión Española a la calle Génova (donde tiene su sede nacional el Partido Popular) y, por supuesto, gracias a José Manuel Pérez Tornero, el periodista más facha del mundo entero”, sostenía Iglesias sin saber que, horas después, el funcionario renunciaría.

Una de cal…

La Base había venido sosteniendo en esos señalamientos contra Tornero desde el cuarto programa de esta segunda temporada, al que titularon ‘¿Por qué manda la derecha en TVE?’ en el marco del despido del presentador Jesús Cintora por motivos políticos. Sin embargo, ese mismo miércoles 26 se anunciaría la dimisión del presidente de Radio Televisión Española.

El académico de la Universidad Autónoma de Barcelona y director de la Cátedra UNESCO sobre Innovación de los Informativos, conocido en el campo de la televisión educativa por haber concebido el ya clásico de TVE ‘La aventura del saber’, alegó que ya no se estaban dando los factores para sostener la viabilidad de su proyecto.

Tornero recalcó en una carta a los trabajadores que ‘ya no se dan las circunstancias para seguir avanzando’ porque, como pudo constatar, en el Consejo de Administración de RTVE no existen las condiciones mínimas para el consenso ni para conformar una mayoría plural, estable y coherente, y ni siquiera a veces para lograr un clima propicio al diálogo. Eso dificulta la gobernabilidad de la empresa e impide llevar a cabo la transformación a la que aspiraba, escribió el periodista.

Lo bueno, es mujer

Si eso decía la televisión de Estado, ¿qué se podría esperar de los medios privados?, anticipa Levín.

Pues en el programa de Ana Rosa Quintana en Telecinco, dentro de una tertulia (mesa redonda) con Javier Prat, el conocido ‘centro derechista’ y admirador de Franco, Javier Gallego, dijo: ‘Vamos a ver cómo gobierna, por cierto, la primera mujer que va a gobernar Italia; siempre es un avance para la mujer y para la democracia que gobierne una mujer’.

Con estos deseos ingenuos de que una vez que llegue al poder Meloni se modere, es como se abre la puerta al fascismo en Italia y en España, sentencia Iglesias.

También en Telecinco, propiedad de Silvio Berlusconi -sigue diciendo Levín- Eduardo Inda, uno de estos ‘moderados’ cuyo partido formará gobierno con el de Meloni, dijo: No pongamos el grito en el cielo porque los italianos han tomado una decisión, ‘hay que respetarla totalmente. Lo que me llama poderosamente la atención es que en este país no pongamos el grito en el cielo cuando tenemos en el gobierno a comunistas de extrema izquierda, financiados por una narcodictadura como es la venezolana, hablo obviamente de Podemos, mientras nos llevamos las manos a la cabeza por esta señora que sí ha ganado las elecciones’.

Finalmente, cita Levín a Javier Gallego, conductor del podcast Carne Cruda en eldiario.es, quien vuelve con la misma historia: ‘Yo no normalizo’ el fascismo. ‘Vengo a analizar. Eso de que el fascismo… claro. Pero, aquí… ¡los separatistas catalanes se han saltado la ley! Aquí pervertimos la realidad’.

“Es decir -dice Iglesias-, al día siguiente de que los fascistas ganan las elecciones en Italia, la televisión propiedad del delincuente y violador Berlusconi monta una tertulia facha con Eduardo Inda y un franquista como Gallego para que mientan en directo y blanqueen a Meloni a ver si así la ultraderecha gobierna en España. Para los que se preguntan cómo ha podido ganar la ultraderecha, enciendan la televisión, la cadena que quieran, y comprenderán por qué ha podido pasar lo que ha ocurrido en Italia y por qué podría pasar aquí.”

¿Hitler era moderado?

A todo esto, el presentador de la tertulia, Joaquín Prat, qué puede decir si basta ver lo que opinaba de Vox (el partido ultraconservador y ultranacionalista que encabeza Santiago Abascal), tras las últimas elecciones catalanas: con esto, dijo, Vox ‘se convierte en el máximo referente de la derecha constitucionalista en Cataluña’.

Para que entendamos de qué va la jugada, por un lado decimos que Vox es constitucionalista, que Meloni es el centro derecha y que su victoria es un avance para la mujer y para la democracia. Y si, al mismo tiempo, calificamos a alguien como Pedro Sánchez del PSOE como de extrema izquierda, ya podemos acusarlo de comunista, amigo de terroristas narco-bolivarianos. Y por si no fuera suficiente, invitamos a Eduardo Inda para que siga mintiendo en directo en 2022 después del Ferrerasgate, diciendo que Venezuela financió a Podemos, advierte Levín.

(Eduardo Inda fue el que difundió en el periódico digital Okdiario que dirige, la misma información no contrastada y “demasiado burda” que, como se supo por la filtración de un audio, el conductor de La Sexta, Antonio García Ferreras, retomó al declarar pocas semanas antes de las elecciones generales de 2016 que Pablo Iglesias era titular de una presunta cuenta en el paraíso fiscal de las Islas Granadinas, donde el gobierno venezolano habría ingresado 272,325 dólares el mismo día en que Podemos se inscribía como partido político. Los tribunales consideraron que la información facilitada por OKdiario para la elaboración de la noticia, era una falsificación).

Pisotear los derechos de los trabajadores y de las mujeres, deportar inmigrantes y declararse admirador de Mussolini, es moderado y centrado. Mientras, querer invertir más en sanidad pública o defender un sistema fiscal progresivo, es extremista y radical. Así es como el poder mediático ha ido logrando desplazar el eje ideológico cada vez más y más y más hacia la derecha -resume Levín-, hasta conseguir que esta gente pueda ganar las elecciones en Italia y quién sabe si también en España.

Con Tsipras, muy severos

“Basta comparar el trato que dedicó la prensa y los medios de comunicación a Alexis Tsipras cuando ganó las elecciones en Grecia con un programa de defensa de los derechos sociales frente a las políticas de austeridad, y cómo blanquean ahora a la ultraderecha en Italia. Algunos llaman a esto consenso de época, y por si no había quedado claro el consenso de época es básicamente el consenso que imponen los poderes mediáticos”, comenta Iglesias.

Levín hace la comparación con las portadas de algunos medios impresos:

El ABC cuando ganó Tsipras: ‘El populismo se apropia de Grecia. La victoria de los radicales de Syriza abre una etapa de incertidumbre en el conjunto de Europa’. El ABC tras el triunfo de Hermanos de Italia: ‘La coalición de derechas liderada por Meloni gana las elecciones italianas’.

Portada de La Razón cuando ganó Tsipras: ‘Desgrecia. Los helenos se lanzan al abismo populista’. La Razón el 26 de septiembre: ‘La derecha con Meloni a la cabeza arrasa en Italia’. La mayoría conservadora obtiene la mayoría absoluta.

“Tsipras era un peligroso populista por querer hacer una política económica mínimamente progresista, pero con Meloni todo bien -resume Iglesias-. Qué más da lo que vaya a hacer con los pobres, las mujeres, los migrantes o los homosexuales; si, total, va a mantener la misma política económica neoliberal y el mismo consenso a favor de la OTAN.

“El poder mediático, con la inestimable colaboración de la progresía que alaba y blanquea a personajes como (Alberto Núñez) Feijóo (presidente del PP) empeñándose a fondo para abrir la puerta al regreso del fascismo en Europa.”

El nuevo fascismo

Del elenco de La Base, la matemática Sara Serrano dio en esta misma emisión datos para entender lo que ha pasado en las recientes elecciones italianas. E Inna Afinogenova habló del avance de fuerzas políticas de extrema derecha en muchos países de Europa y también en América Latina. Como invitado a la mesa de análisis estuvo el autor de Extrema derecha 2.0. Qué es y como combatirla (Siglo XXI Editores, 2021), Steven Forti; el historiador italiano y miembro del consejo de redacción de Contexto, habló de las diferencias de los ultraconservadores actuales con el fascismo.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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