Opinión

COLUMNA: Ojo de mar

Por Adalberto Carvajal

Periodismo mercenario

“El tema del periodismo militante -dice Jenaro Villamil- es que no por ser militante, deja de ser periodismo. Debe pesar más lo periodístico que lo militante”, responde el presidente del SPR a Israel Quiñones, activista del Sindicato de Telefonistas que se presentó como practicante de ese tipo de periodismo.

Al abrir el espacio para preguntas del público asistente a la tertulia especial que RompevientoTV celebró en el restorán Tierra Adentro el 11 de noviembre de 2022 (https://www.youtube.com/watch?v=ZpKwtKiyLCk&t=3116s), para charlar con Villamil sobre qué significa “hacer periodismo en tiempos de la 4T”, algunos de los comensales quisieron saber más sobre los puntos que abordaron en su conversación Villamil y Ernesto Ledesma: el periodismo de causas, la huelga en Notimex o la importancia de las mañaneras para desmentir fake news.

En el sindicato de telefonistas, dijo Quiñones, practican el periodismo militante con un enfoque basado en las premisas que seguía Rodolfo Walsh al narrar las acciones de los montoneros en Argentina. Para muchos en México, el periodismo militante es solamente partidista y político. A tal grado que no puede haber crítica al presidente Andrés Manuel López Obrador, sin que te tundan en las redes sociales.

Para Villamil, es loable hacer periodismo desde el seno de un sindicato con tanta tradición en la formación de cuadros. “Todo se puede hacer como periodista militante de izquierda, si lo hacemos periodísticamente. Ya sea criticar a López Obrador o criticar políticas del Gobierno, es válido siempre y cuando lo fundamentamos.

“El gran problema es que cada vez se hace menos periodismo y más militancia. Si uno lee periódicos como Reforma o Milenio, incluso si ves los noticieros de las televisoras comerciales, no puedes sino preguntarte dónde está la jerarquización informativa.”

En la cobertura del caso de Ariadna Fernanda, víctima de feminicidio, otra vez Azucena Uresti en Milenio TV o Ciro Gómez en Imagen (por el contrario, “ha sido decente la cobertura que le dio Denise Maerker en Televisa”), como hicieron con el caso de Debanhi Escobar, mostraron “qué ganas de criminalizar a la víctima, de exhibir que están financiados ahora por la Fiscalía de Morelos” como antes lo fueron por la Fiscalía de Nuevo León.

“Eso ya ni siquiera es militancia, es mercenarismo informativo. Y, desgraciadamente, estamos en una etapa donde este periodismo militante tiende a confundirse con el periodismo mercantil o mercenario”, sentencia Jenaro.

Notimex y la mañanera

Quiñones también le pregunta a Villamil su opinión sobre Notimex: si llevan mil días en huelga, ¿por qué Sanjuana ha ejercido los 450 millones de presupuesto si se supone que no se están pagando sueldos de los trabajadores sindicalizados y que nadie más debería estar trabajando ya que la huelga es legal?

Por su parte, Estela Treviño quiere saber si no hubiera sido mejor que Notimex hiciera el contrapeso a las fake news que circulan, y no Jenaro Villamil en Infodemia (“un programa de revista multiplataforma de Canal Catorce que busca combatir las noticias falsas y la desinformación”).

Por lo demás, agrega Treviño, es evidente que la sección “Quién es quién en las noticias falsas de la semana”, con Ana Elizabeth García Vilchis, hubiera sido un ejercicio extraordinario e innovador en la mañanera pero ese tono de sorna no va con la intención de develar infundios.

Villamil no tiene claros los datos sobre el presupuesto que maneja el activista del Sindicato de Telefonistas, y sugiere invitar a una de estas tertulias a Sanjuana Martínez para que responda a la inquietud ciudadana respecto al manejo de los recursos públicos en la agencia de noticias. Es sabido, no obstante, que la directora de Notimex ha guardado silencio en los últimos meses.

“Claro que hubiera sido mejor que Notimex ayudara a combatir las noticias falsas, tal como lo hace la agencia EFE española, France Press, AP en Estados Unidos o Télam en Argentina, todas agencias públicas. Pero con la agencia de noticias en huelga, en el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR) armamos una estrategia precisamente para enfrentar la desinformación.

“Cabe preguntarse a estas alturas si ésta no debe ser una de las identidades necesarias de una agencia oficial, llámese Notimex o de otra manera. La mañanera no debe ser ese espacio, pero eso es algo que decidió la Coordinación General de Comunicación Social de la Presidencia, a cargo de Jesús Ramírez.”

Respecto al formato y la conducción de la matutina conferencia de prensa en Palacio Nacional, comenta Villamil, “siempre es mejorable la mañanera, pero a nosotros en el SPR no nos toca decidir. Lo que nosotros hacemos es transmitirla” a través de los canales 11 y 14.

Pandemia desinformativa

Villamil explica que la estategia de combate a la infodemia surgió en medio de la pandemia de Covid. “Fue el resultado de una invitación que me hizo el presidente a estar en la mañanera, ya que en ese momento, mayo de 2020, eran una locura las fake news”. Enfermeras y médicos que acudían a los pueblos estaban en riesgo de ser linchados por gente que, a través de WhatsApp, estaba leyendo que el Gobierno era el responsable de la difusión del coronavirus.

“Todo lo peor que pudo haber pasado en términos de paranoia y miedo social, ocurrió durante la pandemia. Desgraciadamente, esa estrategia de pánico moral se sistematizó con un método de desinformación pública. Está el caso de Brasil, donde en las recientes elecciones llovieron las noticias falsas. La Universidad de Sao Paulo hizo un registro de 350 mil fake news durante la campaña, la gran mayoría obviamente en contra de Lula da Silva.”

El compromiso del SPR es seguir desmintiendo bulos, y la invitación a los compañeros de los medios públicos es que lo hagan ellos también. “Todos los medios tienen que estar conscientes de que las fake news es algo que llegó para quedarse”.

En ese sentido, “el periodismo no sólo cuenta verdades, el periodismo tiene que desmantelar mentiras. Ese es su principio dicotómico. Normalmente pensamos que el periodismo sólo busca verdades y, no, el periodismo tiene que desmantelar mentiras”.

Y en esta época, no solamente en México sino a nivel global, “el instrumento de la mentira se ha exponenciado de una manera brutal porque, además, está vinculada a una de las grandes trampas comunicacionales de nuestra era: el algoritmo. La infodemia es el corazón del algoritmo, lo mismo en Twitter que en Facebook o en otras redes sociales.

“Aunque diga Elon Musk que va a limpiar Twitter. Para empezar, todo el discurso del nuevo dueño de la red social es infodemia: está diciendo que va a rescatar la plataforma para que haya libertad de expresión, y lo que está haciendo es mercantilizarla.

“Hay que bajar al terreno ciudadano esta preocupación acerca de cómo detectar fake news, cómo alfabetizar digitalmente a nuestras propias familias para enseñarnos a reconocer una mentira que parece noticia”, resume Villamil.

La otra Aristegui

Otra comensal, Amparo Girón, lamentó que a Ernesto Ledesma ya no le den la palabra en las mañaneras mientras que nunca se la niegan a Lord Molécula. Y, de paso, pregunta: ¿Qué tipo de apoyo tiene el periodismo crítico como el de Ledesma que, ciertamente, no es el mismo que el de Aristegui? RompevientoTV no necesariamente requiere apoyos económicos, pero sí por lo menos que Claudia Scheinbaum no le niegue una entrevista.

Villamil responde que el principal apoyo que los medios públicos le pueden dar a los medios alternativos y a las iniciativas de periodismo independiente como RompevientoTV, es difundir sus trabajos.

En ese sentido, Ledesma reconoció que Jenaro hizo posible que el documental “El comandante dio la orden” que produjo RompevientoTV, se transmitiera en los canales 14, 11 y 22 que coordina el SPR.

“Otra forma de apoyar a medios como RompevientoTV es viniendo a dialogar a foros como éste, y ojalá pudieran estar aquí más compañeros de los medios públicos”, remata Villamil.

Girón relató que ella y su familia le dieron su apoyo a Carmen Aristegui cuando su pleito con MVS, pero la periodista los dejó colgados, por eso ya no se identifican con ella. Y pidió a Villamil su opinión sobre esta periodista:

“El caso Aristegui lo vivimos todos, desgraciadamente. Hay dos grandes casos de periodistas que generaron movilizaciones, José Gutiérrez Vivó y la propia Aristegui, que luego ahí se quedaron. Con todo, son expedientes importantes porque de ahí surgió la noción de que las audiencias tenemos derechos y hay que defenderlos”, sostiene Jenaro Villamil.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

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