Opinión

COLUMNA: Ojo de Mar

Por Adalberto Carvajal

UN CANAL ROJO:

Pablo Iglesias y el equipo de La Base necesitan financiación y, por eso, abrieron un crowdfunding o petición de donaciones a sus seguidores para conseguir, al menos, los 100 mil euros necesarios para arrancar su nuevo proyecto audiovisual: Canal R(e)D.

Se trata de una televisión online que juega en español con la idea de una network (cadena de televisión) combinada con la web (telaraña, como se conoce a la internet) y, por qué no, que en inglés también juega con el rojo como color asociado a la izquierda.

Es la manera que tiene La Base de disputar el poder mediático a los medios de comunicación y a la derecha mediática. Y sería una extensión del podcast que ya producen en diario Público.

Como dice el fundador y exsecretario general de Podemos y, con ese partido aliado al PSOE, exvicepresidente del Gobierno español, “cualquiera con experiencia de Estado sabe que la ideología predominante entre los jueces y los medios de comunicación es tanto o más importante que las leyes. Hace falta que gente de izquierdas haga oposiciones para ser juez, fiscal, policía o militar. Y, también, hacen falta medios de comunicación de izquierdas. Así de claro”.

“Durante mucho tiempo se nos trató de convencer de una falacia; se nos dijo que la ideología de los jueces o de los mandos policiales no afecta el desempeño de sus tareas. Y se nos dijo también que el periodismo era básicamente una industria de transportes… de transporte de mensajes neutrales.

“Se nos dijo que los periodistas no tienen ideología y que, simplemente, dan información como la dan los meteorólogos. Sin embargo, cualquier persona con un mínimo de formación sabe que no es verdad. Un español o latinoamericano mínimamente formado sabe que, la derecha, domina un inmenso ejército de televisiones y radios que sirven a su ideología y a sus intereses”, sostiene Iglesias.

TV DE IZQUIERDAS:

Canal R(e)D nace con la voluntad de alterar la correlación mediática de fuerzas y que haya productos audiovisuales rigurosos y de calidad, con valores de izquierdas. Quiere ser una televisión de izquierdas en el terreno que, a nuestro juicio, va a definir el futuro de la comunicación audiovisual: internet. Así de simple.

“Para que sea una realidad y podamos emitir muy pronto, necesitamos alianzas y dinero. Necesitamos que los seguidores de La Base en España y en América Latina que aún no lo hayáis hecho, aportéis lo que podáis en nuestro crowdfunding. La fuerza de Canal R(e)D dependerá de vosotros”, sentencia Iglesias.

En la emisión del 23 de noviembre de 2022, el elenco de La Base (Pablo Iglesias, Sara Serrano, Manu Levín e Inna Afinogenova) respondió a preguntas cómo: ¿para qué Canal R(e)D? o ¿cómo tiene que servir a la sociedad un nuevo canal de televisión por internet?

Serrano habló del ejército mediático de la derecha que un canal de izquierda tendría que enfrentar. Levín contó cómo ha sido recibido la idea del Canal R(e)D en los medios de comunicación en España. Y Afinogenova se refirió al gran ejército multinacional de la derecha mediática en América Latina. Como invitado, el periodista Jonathan Martínez explicó que en el País Vasco, desde hace mucho tiempo, existen medios de comunicación de carácter popular.

DERECHA MEDIÁTICA:

En su sección La Base de Datos, Sara Serrano habla de la derecha mediática. “Sigue teniendo gran poder la derecha en la televisión de nuestro país. En primer lugar, tiene el control económico de los principales medios de comunicación y eso se refleja en su estructura de propiedad”.

Como ya han contado en La Base en otras ocasiones, “el duopolio mediático en España formado por Atresmedia y por Mediaset integra el 80% de las audiencias televisivas y está controlado, en último término, por 4 consejos de administración”.

“La mayor parte de las acciones están en manos de emporios familiares: en el caso de Mediaset, el italiano Silvio Berlusconi es el principal accionista de esa sociedad; mientras que Atresmedia es parte de Grupo Planeta propiedad de la familia Lara, una de las mayores fortunas de España.

“Además, en la sala de mando de estos grupos mediáticos se sientan directivos de fondos de inversión, aseguradoras y la banca, o de constructoras”, desglosa Serrano.

Para Pablo Iglesias, esto implica básicamente que el derecho constitucional a recibir una información y de calidad está en manos privadas. “Por eso es muy difícil que escuches en esta televisión que se defienda la necesidad de regular los alquileres, de poner límites a las hipotecas y de proteger a las familias, o que se definan los impuestos como algo bueno para la economía y para la sociedad”.

Tampoco van a escuchar los españoles propuestas de asociaciones de vecinos o la labor que desarrollan los centros sociales autogestionados o cuáles son las demandas de los movimientos sociales, apunta Levín. Todo eso no existe.

Mientras que Afinogenova señala que, precisamente por eso, es importante romper ese bloque de poder y crear medios que metan en agenda temas de interés social que se quedan fuera de los medios dominantes.

ENTRAN POBRES, SALEN RICOS:

Serrano agrega que “la derecha tiene también el control político de los principales medios de comunicación, y esto se refleja en la promiscuidad entre la política institucional y el poder mediático. Las que conocemos como ‘puertas giratorias’ operan cuando personas que tuvieron cargos políticos, acaban sentados en los consejos de administración de los medios de comunicación”.

“Los ejemplos más claros son los de la exministra socialista Cristina Garmendia en el consejo de administración de Mediaset, o el del expresidente del Gobierno Felipe González en el comité editorial del Grupo Prisa. Pero hay muchos más, como el del exministro franquista y dirigente de Alianza Popular, Rodolfo Martín Villa, que acabó dirigiendo Sogecable y, luego, Prisa TV. O el de Francisco Marhuenda que pasó de ser diputado del PP (Partido Popular) a dirigir el periódico La Razón”.

Curiosamente, acota Iglesias, pocos periodistas han criticado que Felipe González forme parte del comité editorial de Prisa o que Francisco Marhuenda dirija La Razón.

De eso no se habla, tercia Levín. Y la consecuencia de que los grandes medios de comunicación de España estén en manos de un puñado de millonarios de derechas, en último término es una derechización gradual de la sociedad porque las personas están sometidas a todos esos mensajes e, incluso, aunque pudieran ubicarse ideológicamente a priori en posiciones más progresistas, acaban siendo arrastradas a otras posiciones por ese bombardeo permanente y en prime time de propaganda de derechas.

Inna advierte que, si bien es cierto que hay algunos medios digitales de izquierdas que están realizando una labor admirable, poniendo en foco temas de interés social y desmontando el discurso dominante a través de espacios como las revistas mensuales La Marea y Contexto, el diario El Salto o el podcast La Cafetera de Radiocable, se trata en su mayor parte de ediciones digitales o emisoras online que tienen muy complicado lograr el mismo alcance de las grandes televisiones y radios.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com

Las opiniones expresadas en este texto periodístico de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a El Comentario.

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